[ P.A| Aventura T3 ] Una historia sin importancia
#16

Leer el flujo de la batalla era una habilidad que solo se adquiría con la experiencia. Los rápidos reflejos del espadachín negro le otorgaron la perspicacia para ver el movimiento de su oponente y responder tras su ejecución, pues solo el ver algo te da la capacidad de responder a ello.

Barald fue más rápido que el intento de Conn por abrir distancias, su salto sin lugar a dudas cortó el aire a ras del suelo a una velocidad mucho mayor que la contraria, sin embargo, no era instantánea. Responder a una acción solo valida su realización, por lo tanto, hubo un instante en el que ambos individuos estuvieron en el aire siguiendo la inercia de sus propios impulsos. 

Pese a ser muy poco, en comparación con el espadachín negro, Conn había conseguido retroceder algunos centímetros. Permitiendo que aun en el aire, incluso en medio de sus palabras, pudiera responder a la rápida acción del contrincante, obligándose a sí mismo a seguirlo con la mirada al ser la amenaza más directa y atacarlo al instante en que percibió que pudo hacerlo.

En un movimiento rápido y desesperado, Conn blandió el kanabo, ahora sostenido únicamente con la mano derecha, imprimiéndole una velocidad muy superior a la de su contrincante. El arma describió una trayectoria horizontal a la altura del torso enemigo, interceptándolo en pleno salto e impactando con violencia contra el costado derecho del cuerpo, comprometiendo el brazo y costillas.

El plan ingenioso de Barald fue desecho por el alcance, el cual había quedado demostrado desde el primer minuto del enfrentamiento. Su velocidad, pese a ser superior, no rivalizaba contra los agudos reflejos, técnica y larga combinación del enmascarado. A ello se le sumaron los escasos centímetros que Conn alcanzó a recorrer tras su salto, lo que dio como resultado coincidir con la trayectoria del golpe que terminaría por alcanzarlo.

El sonido hueco del impacto resonó por todo su cuerpo y lo lanzó en dirección opuesta a la que se dirigía un par de metros.

Por su parte Conn, cayó al suelo tras terminar de recorrer los tres metros que se propuso en un primer instante y volvió a tomar su arma con ambas manos en una posición defensiva, esperando que la otra mujer atacara.

Aunque dicho ataque jamás llegó a producirse, pues el grito a la distancia, pareció accionarla y hacer que diera uso a su alarmante velocidad para irse del escenario. Conn no la siguió con la mirada, mantuvo su mirada general frente a él, a quien ahora era su único oponente.

“Bueno, creo que el estará bien, aunque es bastante odioso no haber podido darle ni un golpe a esa maldita…” Comentó con recelo, observando en dirección a su oponente.

“Eres bastante duro, chico, ¿por qué no decides unirte a nuestra banda de piratas? Aunque primero te macharé un poco en venganza por esto…” Hizo mención de la herida que escurría sangre de su cuerpo, pero sabía que su oponente también había quedado tocado tras ese último impacto. Los siguientes movimientos serían los últimos del combate.

________________________________

- Ost -


Los rápidos y desesperados movimientos de la morena abandonando a su compañero la llevaron nuevamente hasta el bar. Ni bien abrió la puerta se encontró con lo que ya podría haberse imaginado por el grito.

“¡Runin!” Exclamó la madre de Star en un estado desconsolado y lleno de lágrimas. “¡Arriba! ¡Star esta con ese pirata!” Sus ojos vidriosos dejaron en claro lo que esperaban, de alguna forma confiaba en ella, para que con su fuerza pudiera defender lo que más amaba. No le importaba su estado, su bar, o su propio futuro, solo deseaba que su pequeña pudiera salir a salvo de todo eso. “Por favor... salvala...”

En la segunda planta, se encontraba Pastel en una habitación de 5x5M, cuya cama de 1,8 se encontraba en la mitad y a los extremos algunos muebles.


Capitán de los Killer Kings
Pastel I. Tooh

El pirata mantenía a la niña agarrada por el cabello mientras sacaba de debajo de la cama un pequeño cofre de apenas 50cm con su espada. “¡Suéltame! ¡Voy a gritar aun mas duro!” Forcejeaba la pequeña, al tiempo en que el pirata abría el cofre con el arma, encontrándose con una gran cantidad de fósiles, que a ojos inexpertos eran solo piedras sin valor alguno.

“Impresionante… esto se venderá bien en el mercado negro…” Comentó con un brillo de ambición en los ojos tras la máscara.

“Por favor, por favor no lo haga… no se los lleve.” La hasta entonces valiente Star, rompió en lagrimas sintiendo lo que estaba por llegar. “Aunque quiera venderlos, son el sueño de mi papá, al menos, al menos déjame uno, yo también acompañaba a mi padre a encontrarlos, son míos… por favor, solo uno…” Imploro agarrándose con fuerza de la mano que la sostenía de la cabeza.

“El sueño de tu padre, ese sueño es lo que causó todo esto… ¿sabías que mandó cientos de cartas a eruditos? Lo ignoraron, era un don nadie, jamás esperarían que encontrara algo tan valioso. Pero yo no lo ignoré, le contesté y lo animé a continuar sus excavaciones.” Su tono era burlón y sarcástico. “El muy tonto creyó que era otro entusiasta, otro arqueólogo, incluso su amigo hahaha, solo esperaba que tuviera una gran cantidad para venir a robarlos… sin embargo sus cartas dejaron de llegar, así que supuse lo que ocurrió. No te dejare ninguno niña, la investigación de tu padre solo servirá para llenarme los bolsillos, es su culpa por ser un bueno para nada en una isla patética.” Rio por debajo de la máscara, tirando a la niña a un costado y tomando el pequeño cofre con su mano.

“Agradece que tu madre no mintió, de lo contrario te habría cortado el cuello, Star.” El miedo se apoderó de la pequeña, quien pese a desearlo, no pudo defender el recuerdo de su padre, de alguien que se mostraba muy superior.

El clímax de la historia estaba llegando, y el desenlace, solo dependía de sus protagonistas. 

INFO
[Imagen: ELRAliP.png]


Mensajes en este tema
RE: [ P.A| Aventura T3 ] Una historia sin importancia - por Ryota Miyamoto - 28-02-2026, 01:10 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)