09-11-2023, 11:50 PM
Con el viento creciente llevándoles en volandas desde el centro de la borrasca, avanzaba la carabela a un ritmo mucho mayor que en el tramo anterior. Esta vez Kuraku no hizo ni medio gesto, había entendido que las indicaciones de Gronn no eran sino directrices para poder sobrevivir mientras el fuese el navegante del barco. Sin embargo, sonrío con tristeza al percibir que quizá estaban relajándose demasiado, y aún no había acabado, les quedaba atravesar la otra parte de la tormenta.
-No os relajéis, chicos, pronto entraremos de nuevo en una zona complicada, nos falta la mitad de la tormenta por pasar todavía-vociferó Gronn, a lo que añadió para alentarles a seguir firmes-pero tranquilos, que ahora iremos mucho más rápido y, con suerte ni siquiera necesitaremos remar.
Avanzando con la fuerza del viento, que no dejaba de soplar, y cada vez con más intensidad, surcaban las olas muy buena velocidad, aunque el oleaje ya movía mucho el barco. Sin ningún tipo de clemencia, la lluvia regresó con muchísima intensidad empapando aún más a los Shogun Gari. El viento, arreciaba y Gronn tuvo que tomar una decisión, ya que la fuerza del viento estaba excediendo sus previsiones y sus cálculos.
-¡¡Replegad la vela a la mitad de lo que la tenéis desplegada ahora!!
No añadió nada más, y él mismo arrió la vela de la que se hacía cargo hasta la mitad de lo que estaba anteriormente, y con esta maniobra, consiguió un poco más de maniobrabilidad para mantener el rumbo del barco, junto a la ayuda de Sasha. Poco a poco, aunque a un ritmo mayor que en la anterior parte de la tormenta, iban dejando atrás las olas que cada vez ofrecían más y más resistencia a su avance, embistiendo el barco con una fuerza enorme y derramando litros y litros de agua marina sobre la cubierta del barco. Gronn esperaba que Tobías no hubiese tenido que reparar mucho en la bodega.
-No os relajéis, chicos, pronto entraremos de nuevo en una zona complicada, nos falta la mitad de la tormenta por pasar todavía-vociferó Gronn, a lo que añadió para alentarles a seguir firmes-pero tranquilos, que ahora iremos mucho más rápido y, con suerte ni siquiera necesitaremos remar.
Avanzando con la fuerza del viento, que no dejaba de soplar, y cada vez con más intensidad, surcaban las olas muy buena velocidad, aunque el oleaje ya movía mucho el barco. Sin ningún tipo de clemencia, la lluvia regresó con muchísima intensidad empapando aún más a los Shogun Gari. El viento, arreciaba y Gronn tuvo que tomar una decisión, ya que la fuerza del viento estaba excediendo sus previsiones y sus cálculos.
-¡¡Replegad la vela a la mitad de lo que la tenéis desplegada ahora!!
No añadió nada más, y él mismo arrió la vela de la que se hacía cargo hasta la mitad de lo que estaba anteriormente, y con esta maniobra, consiguió un poco más de maniobrabilidad para mantener el rumbo del barco, junto a la ayuda de Sasha. Poco a poco, aunque a un ritmo mayor que en la anterior parte de la tormenta, iban dejando atrás las olas que cada vez ofrecían más y más resistencia a su avance, embistiendo el barco con una fuerza enorme y derramando litros y litros de agua marina sobre la cubierta del barco. Gronn esperaba que Tobías no hubiese tenido que reparar mucho en la bodega.
