Velocidad sobre hielo [Pasado - Uker]
#7
Como saco de papas vacío, Kiyoshi es levantado por Uker y arrojado bien lejos, regresando otra vez a la nieve y sufriendo levemente el porrazo que se da al caer, pero maldiciendo más lo sucia que queda su ropa que el dolor de su cuerpo producto del impacto. Apenas unos segundos se toma ahí abajo para recuperarse y, tras situar nuevamente su vista en la zona que antes lo sostenía, se percata del agujero que hay en el hielo y de que su compañero ya no está. Por el movimiento del agua, evidente es que el cocinero y navegante está hundido ahí abajo. — ¡U-Uker! — Pega un grito con todas sus fuerzas, llegando a toser dos veces debido al asma que le ataca al forzar sus pulmones.

Traga saliva y en sus ojos se nota esa desesperación. ¿Cuánto tardará Uker en salir de ahí? ¿Por qué aún no lo hace? ¿No es consiente de lo peligroso que es el agua con una temperatura tan baja? Puede ser extremadamente peligroso para salud, poniendo en riesgo su vida. — ¡Apúrate! — El hecho de que el patinador comience a reír del infortunio que ataca a los piratas solo lo desespera más. Sin importarle a Kiyoshi que aquel tipo tenga a la mujer dormida en sus brazos, estira la diestra con la que crea una serie de burbujas que salen disparadas como si auténticas balas fuesen. Todas impactan en su torso, provocándole un agudo dolor que le obliga a tirar a su novia sobre el hielo. Peor aún, el destino le juega una carta boca abajo en contra.

Como si hiciesen natación sincronizada, las ofensivas de Kiyoshi y Uker son una detrás de la otra. Primero, los proyectiles del médico; luego, el agarre y ataque subterráneo del cocinero. El pobre hombre pasó de reír a verse enterrado en el hielo con una diferencia de pocos segundos. Por mucho que sea habitual en este entorno donde predomina el frío, el agua helada de forma tan extremada le afecta, provocando que suelte un grito desgarrador que se debe escuchar a casi un kilómetro a la redonda. De más está decir que Kiyoshi no siente ni una pizca de lástima por él.

El médico solo se centra en su compañero, alzando la voz con fuerza, pero regulando el desespero de antes. — Ya sal rápido de ahí, te dará hipotermia. — Una nueva figura emerge y salva el día para todos. Alguien patina y toma tanto los cuerpos del otro patinador como el de Uker, y casi sin esfuerzo los eleva y arrastra por toda la pista de hielo. Su apariencia es la de un viejo que no debe superar los 150 centímetros de estatura, muy abrigado, pero con gran fuerza como para mover dos cuerpos adultos como si nada. No es tan rápido para patinar como los otros, pero sí tiene una técnica infinitamente más pulida. Casi que no se oye el rasgado del filo de su calzado con el hielo. Cualquiera pensaría que se mueve en el aire debido a lo silencioso que es.

— Tómala a ella y sígueme, mi casa está cerca. Me encargaré de estos dos. — Sin que ninguno pudiese oponerse, sus cuerpos son arrastrados por la nieve. Kiyoshi obedece y toma en sus brazos a la chica, yendo más lento, pero asegurándose de seguir el rastro que queda sobre la nieve.

En cuestión de dos minutos, la situación cambia radicalmente. Una casa con chimenea prendida es el nuevo escenario en que la historia se desarrolla, encontrando a Uker y al tipo de la pierna mojada en un cuarto. — Ni te atrevas a mirármela. De seguro a ti se te encoge por el frío, pero yo soy inmune a eso, debilucho. — A ambos se les ha tendido una muda de ropa seca junto a toallas y mantas con las que secarse y abrigarse. Si se ven desnudos o algo, ya es problema suyo.

En el salón principal se encuentra Kiyoshi sentado en un sofá individual con una taza de chocolate caliente entre sus manos. La bella durmiente se encuentra recostada y tapada en un sofá de tres piezas. En otro individual está el viejo de antes. Quien ha servido el chocolate y prestado la ropa es la nieta del anciano, joven, no más de 18 años. Cuando Uker venga cambiado al salón, ella misma le entregará su taza recién servida para que le entregue más calor a su cuerpo.

— Bien, tonto, ¿ya me dirás quién eres? Si nos tienes secuestrados, que sepas que nuestros compañeros nos encontrarán y te darán tu merecido.
El de tercera edad solo ríe.
— Jojo, por supuesto que no. Esos dos son mis alumnos, pero a pesar de ser adultos son muy fanfarrones. Solo fui a evitar que todo el asunto escale. Mi querida Yixuan me comentó del ruido y fui a verlos. Silbé para que se detengan, pero creo que nadie me escuchó.
La verdad es que nadie lo oyó.
— Oye, Uker, dime que no cortaste a ese otro tipo en el cuarto. El viejo me dijo que le impondrá un castigo que jamás olvidará. Dejemos que él se encargue.
— Creo que dejar que un tipo tan peligroso como El Marcado se encargue de alumno puede ser precipitado.

Graves noticias. Él lo sabe.
[Imagen: u2oxCl9.png]

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RE: Velocidad sobre hielo [Pasado - Uker] - por Kiyoshi Maeda - 01-03-2026, 08:53 PM

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