03-03-2026, 07:51 PM
Habia logrado lo que tenía pensado, que discutiesen y ninguno de los dos planease algo contra ella, le sorprendía que ese espadachín conociera bastante de su raza aunque lejos de intimidarse solo le dedicó una destellante sonrisa antes de desvanecerse. Berry había saltado, un salto a tal velocidad que para ojos poco entrenados habrá parecido una especie de teletransportación, dos golpes volvieron a dirigirse en contra del hombre que seguía en el suelo, dos patadas filosas que eran solo el presagio de una más grande. — ¡Brouette! — exclamó al momento en el cual su pie golpeaba por última vez al sujeto, uno que seguramente de impactar sonaría similar a un rayo cayendo sobre un árbol. Eran resistentes, esos muñecos eran diferentes a los piñatas, suponía que los criminales no eran piñatas por ser tan complicados de reventar y esa noche ya llevaba a dos. Se alejó unos veinte metros de la posición del espadachín, dejando al mismo al límite de su haki, esperando su reacción si lo que había dicho era cierto ya nadie le pagaría y eso podría ser beneficioso. Sin un jefe, no tenía sentido que siguiese luchando o queriendo llevarse las cosas, además las autoridades deberían estar cerca. ¿Tanto iba a querer llevarse las cosas cuando ya no valdría para nada?
— ¡Bwahahaha! Hacía mucho que no veía a alguien que conociera de mi raza, y sí, muchos mueren por usar este poder de manera desmedida. Pero no te confundas, esos solo se dejan llevar por el poder. Se embriagan con la bendición de la luna, no pueden si quiera articular palabras en este estado. Pero yo... ¡Yo soy una mink completa! Puedo seguir en este estado un rato más y no es por presumir. — sonrió, no mentía si bien era un desgaste enorme su cuerpo no era normal para los minks, mientras otros ya hubieran muerto ella podía seguir e incluso la herida en su costado apenas le era algo importante. — Pero es una lástima, tuve que perder mucho tiempo con esos dos, si tan solo hubieramos estado tú y yo podría haber luchado con todo mi potencial... ¿Sería aburrido acabar con un rival que solo podrá entretenerte unos pocos segundos verdad? Si solo te interesa el dinero como a mí, ¡Únete a mi revolución! Podemos matar gente poderosa y cobrar por devolver esas cosas robadas... — extendió su mano con una sonrisa — No soy tan tonta como para no reconocer a alguien poderoso, podríamos ser los mejores de esta isla o del mundo entero... Aunque, sí deseas pelear... — ¿Estaba haciendo tiempo? Quizás, pero cierto era también que deseaba compartir su revolución con personas poderosas y ese sujeto era excepcional. A lo mejor, en unos meses estarían a un nivel similar. Pero... ¿Si entrenaban juntos? ¿Si disfrutaban más que solo una batalla a muerte ahora liberado de su contrato? Le emocionaba llegar a un nivel tan demencial, tan disfrutable. Su pelaje se movió por la electricidad, su cuerpo ahora blanco pareció brillar con intensidad, sus tatuajes ahora decolorados en un azul intenso parpadeaban cada vez que un rastro de electricidad se desplazaba cerca. — Hubiera sido una lástima no ofrecerte la oportunidad... — suspiró finalmente, si esa batalla era inevitable se encargaría de dejar una huella imborrable.
— ¡Bwahahaha! Hacía mucho que no veía a alguien que conociera de mi raza, y sí, muchos mueren por usar este poder de manera desmedida. Pero no te confundas, esos solo se dejan llevar por el poder. Se embriagan con la bendición de la luna, no pueden si quiera articular palabras en este estado. Pero yo... ¡Yo soy una mink completa! Puedo seguir en este estado un rato más y no es por presumir. — sonrió, no mentía si bien era un desgaste enorme su cuerpo no era normal para los minks, mientras otros ya hubieran muerto ella podía seguir e incluso la herida en su costado apenas le era algo importante. — Pero es una lástima, tuve que perder mucho tiempo con esos dos, si tan solo hubieramos estado tú y yo podría haber luchado con todo mi potencial... ¿Sería aburrido acabar con un rival que solo podrá entretenerte unos pocos segundos verdad? Si solo te interesa el dinero como a mí, ¡Únete a mi revolución! Podemos matar gente poderosa y cobrar por devolver esas cosas robadas... — extendió su mano con una sonrisa — No soy tan tonta como para no reconocer a alguien poderoso, podríamos ser los mejores de esta isla o del mundo entero... Aunque, sí deseas pelear... — ¿Estaba haciendo tiempo? Quizás, pero cierto era también que deseaba compartir su revolución con personas poderosas y ese sujeto era excepcional. A lo mejor, en unos meses estarían a un nivel similar. Pero... ¿Si entrenaban juntos? ¿Si disfrutaban más que solo una batalla a muerte ahora liberado de su contrato? Le emocionaba llegar a un nivel tan demencial, tan disfrutable. Su pelaje se movió por la electricidad, su cuerpo ahora blanco pareció brillar con intensidad, sus tatuajes ahora decolorados en un azul intenso parpadeaban cada vez que un rastro de electricidad se desplazaba cerca. — Hubiera sido una lástima no ofrecerte la oportunidad... — suspiró finalmente, si esa batalla era inevitable se encargaría de dejar una huella imborrable.
Resumen
Belicosas
Karmas
inventario
Técnicas
pasiva
Akuma
