04-03-2026, 01:05 AM
(Última modificación: 04-03-2026, 01:06 AM por Choi Hae-won.)
Es una vergüenza.
Para sí misma, lo es. El peso del cuerpo parece pasarle factura al ser alguien que siempre quiere trabajar por la responsabilidad. Dar lo mejor de sí, a pesar de la flojera inherente en su propio sistema, es un estamento en sí mismo. Hae-won no puede perdonarse el estado del barco, siendo ella la encargada de la carpintería y el mantenimiento del barco. Si tiene que decir alguna cosa, esa sería que está: jodidísima.
No presta atención al entorno más allá de lo necesario, no cuando empieza a hacer inventario y reflexionar sobre lo mucho que le costaría repararlo todo cuando llegue, además de la enorme cantidad de tiempo que le tomaría para tenerlo en condiciones más que aceptables. Le frustra mucho el devenir de corrientes traicioneras y las amenazas de climas desfavorables parece querer arrebatarle la paz, sin embargo, hay algo extremadamente importante que no puede olvidar por nada del mundo: el oficio de carpintero es extremo e ingrato. Exige tiempo, calidad de trabajo y, si algo sale mal, es el carpintero quien tiene la culpa.
Agradece que irán nuevamente a Baterilla; allí tendrían todo lo necesario para hacer las reparaciones más grandes y puestas. No puede negar que ese es el consuelo que le mueve. Por lo general, se dirigiría al interior del barco sin nada que decir, porque al final del día nadie tiene la culpa de que esto pase justo ahora. Y tampoco quiere añadir más estrés al grupo. Panaberto estaría allí, entre sus compañeros Mushi disfrutando de una carrera que parece no moverse porque, vaya, no cree que estén adaptados a ello.
Aún así, esa simple escena hace que ella sonría con esa extraña satisfacción, digna de alguien capaz de mantener la compostura. Sonríe de lado mientras acomoda el mechón de cabello tras la oreja.
La ¿tormenta? no augura nada bueno, sin embargo, Hae-won confía en la estabilidad del barco para llevarlos a tierra. Suspira al observar a su compañero en el timón. Puede notar a Dimitri en malas condiciones desde su lugar, así que entrecierra los ojos y va en busca de algo que pueda calmar sus nervios. Supone que, entre sus cosas, podría haber algo que solucione o alivie el problema de alguna u otra manera.
La ¿tormenta? no augura nada bueno, sin embargo, Hae-won confía en la estabilidad del barco para llevarlos a tierra. Suspira al observar a su compañero en el timón. Puede notar a Dimitri en malas condiciones desde su lugar, así que entrecierra los ojos y va en busca de algo que pueda calmar sus nervios. Supone que, entre sus cosas, podría haber algo que solucione o alivie el problema de alguna u otra manera.
