[Presente absoluto] ¿Es este el lugar?
#31
Mientras Alzeid estaba intentando cumplir con su objetivo, el de identificar a aquella joven pelirroja que los había estado observando durante un largo tiempo, a Daryl le pareció mejor idea enfrentarse a él por haberle tocado. Así, el grandullón volcó la mesa en la que Alzeid estaba reposando, tirándolo al suelo y sacando una espada de gran tamaño, amenazándolo directamente. - Vaya, señor Daryl... - Se lamió los labios. - No sabía que a usted le gustaban estos juegos. - Susurró, mientras introdujo el filo de la espada entre su dedo índice y su dedo corazón, sujetándola con algo de fuerza. - Lástima que las espadas no puedan hacerme mucho. Pero... me encantan. - Le pasó la lengua directamente, un gesto que generó una especie de sonido metálico que sólo las personas con buen oído lograrían percibir entre aquel bullicio que se había generado. - Irina tenía razón. Eres... un hombre. - Expresó mientras se levantaba y se colocaba el vestido y se acicalaba las coletas. Alzeid detestaba a los hombres, o por lo menos el concepto de hombre que socialmente se tenía, siempre siendo bruto y varonil. - Pero no te confundas, señor Daryl. La próxima vez... romperé su espada. - Le guiñó un ojo y con su dedo índice señaló las partes más íntimas del grandullón. Podría entenderse de muchas maneras y no voy a profundizar en eso. El arrebato de Daryl había lanzado por los aires todo lo que se encontraba en la mesa, generando una preocupación innecesaria en el camarero de la taberna. - No se preocupe, señor. Pagaré yo mismo los destrozos que este insolente ha generado. - Le dijo con una sonrisa en el rostro. Continuó acicalándose el pelo y sus pasos lo llevaron hacia la libreta de la pelirroja, quien todavía no había leído lo que había escrito. Alzeid agarró la libreta y volvió a repetir. - Como te decía... - Se acercó a la pelirroja. - ¿Por qué no nos lees lo que estabas escribiendo? - Su mirada había cambiado completamente, como si su instinto maníaco hubiese usurpado el lugar de su personalidad más sociable. Una lucha de sensaciones y emociones invadieron el interior de Alzeid, que se debatía en rebanar a Daryl por lo que acababa de hacer. Afortunadamente -o no, quién sabe- en ese momento apareció Irina, que agarró el rostro del grandulló con unos guantes que antes no tenía. ¿Tendría miedo al contacto? Sería la única razón plausible, aunque en aquel momento a Alzeid no le importaba en absoluto. Sus ojos estaban completamente centrados en la pelirroja.
 
El joven andrógino había ignorado por completo la situación entre Irina y Daryl hasta que el mensaje sobre la misión y sobre Glatus, su objetivo, apareció en escena. - Lástima. - Sonrió y cerró la libreta en su mano, dirigiéndose a junto Irina. Había desarrollado una especie de sentimiento positivo hacia ella. Quizá porque sabía que compartían un lado macabro y maníaco, aunque no lo mostrara tan abiertamente como él, pero lo que más le gustaba a Alzeid era su capacidad de guardar su compostura cuando su alma estaba constantemente pidiendo sangre y cadáveres. Tras el mensaje, lanzó el Den Den Mushi haciendo Alzeid, para después decirle que se fueran, invitando a Daryl a quedarse por su incompetencia. O eso había entendido Alzeid. Justo en ese momento, la joven pelirroja se presentó como una marine que, casualmente, también estaba en una misión. Y además relacionada con la suya. Incluso se propuso acompañarnos. - Vaya casualidad. - Sonrió, dándose la vuelta y poniendo la mirada sobre ella. - ¿Ahora resulta que eres marine y que casualmente tu misión coincide con la nuestra? - Preguntó, en una forma bastante irónica, acercando el rostro hacia la pelirroja. Estaba cabreado pero intentando contenerse, de alguna manera. No quiso perder más el tiempo y dejó que Irina tomase la decisión, pues era la única capacitada para hacerlo. - Que Irina decida. Si al final vienes, puedes atacar a la mascota para que no siga ladrando. - Señaló a Daryl mientras se dirigía a la barra. - Aquí tiene, señor. - Dejó un monto de billetes en la barra por los desperfectos que pudiese haber. Quizá era demasiado, ¿pero quién se preocupaba por el dinero hoy en día?
 
- Agente Irina, esperaré fuera. - Otra vez usó un tono sarcástico, en una clara referencia a la vez que Irina le había llamado "agente Alzeid". Ya fuera, se desnudó completamente y sacó su antigua ropa de la mochila para volver a ponerla. Guardó el vestido en la mochila otra vez. 

Karmas
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RE: [Presente absoluto] ¿Es este el lugar? - por Alzeid - 10-11-2023, 09:10 PM

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