05-03-2026, 03:40 PM
Al ver el saludo, Seraphine no pudo evitar hacer una mueca, no uniéndose a este por parecerle algo estúpido, ya sabía que debería mostrarse orgullosa de participar en la Revolución, pero cada vez que veía aquel saludo, le daban unas ganas de caminar en la dirección contraria; no sabía por qué, pero no podía tomárselo muy enserio, en algún momento, aquel saludo sería reconocido por varios y no solo la Revolución; ser reconocidos por ese saludo le producía un sonrojo ocasionado por un poco de vergüenza.
Y no pudo evitar que sus mejillas se inflasen cuando sus intentos de formar una alegre conversación resultó ser no fructífero, pero ahora ya nadie podía culparla de no haberlo intentando, soltó un suspiro, peinando unos cuantos mechones hacia atrás, mirando a su alrededor para asegurarse que nadie los estuviera espiando por demasiado tiempo, nunca se sabía, existían ratas por doquier y no se sorprendería demasiado si la voz de Kazan llegase más allá de las montañas, con tranquilidad, buscó una silla donde sentarse, apartándose de Mizuki y tosió un poco, llevando su mano a la garganta, en los siguientes días, le tocaría asegurarse de no enfermarse, su sistema inmunológico estaba algo débil desde que salió de la celda, no obstante, poco a poco se volvía cada vez más fuerte.
Cuando sintió la expresión de Kazan, Seraphine sonrió, levantando ambas manos en un intento de paz, casi pareciendo querer decir que era inocente, buscando encontrar refugio en aquella sonrisa que sabía muy bien cuáles efectos podía tener a veces; sin embargo, no se sentía del todo segura con esta. Cuando escuchó de rozar, no pudo evitar morderse el labio inferior, pensando que de los tres, era el wotan el que más se había sumergido dentro de aquella facción.
Mientras escuchaba, colocó una mano sobre la pierna más cercana, cometiendo algo de presión, mirándolo directo a los ojos, queriendo transmitirle parte de su fuerza, ladeando un poco la cabeza, sonriendo. —Lo estás haciendo bien— Escribió, ocultando lo escrito a Mizuki, al asumir que Kazan no quería mostrar vulnerabilidad en aquel momento. Lo siguiente no tuvo problemas en mostrarle a la gyojin, ya que aquello involucra a los dos. —Ya sabes que yo te seguiré— Sonrió y miró a la rubia. —Si es posible, me gustaría hacer este viaje, de ayudar a cuantas personas que podamos, juntas— Y estiró su mano hacia ella. —Pero eres libre de decir que no, como de aceptar.
Levantó su mentón, sintiendo el cálido calor del sol sobre su piel.
—Aunque nos falta encontrar un barco.
Y no pudo evitar que sus mejillas se inflasen cuando sus intentos de formar una alegre conversación resultó ser no fructífero, pero ahora ya nadie podía culparla de no haberlo intentando, soltó un suspiro, peinando unos cuantos mechones hacia atrás, mirando a su alrededor para asegurarse que nadie los estuviera espiando por demasiado tiempo, nunca se sabía, existían ratas por doquier y no se sorprendería demasiado si la voz de Kazan llegase más allá de las montañas, con tranquilidad, buscó una silla donde sentarse, apartándose de Mizuki y tosió un poco, llevando su mano a la garganta, en los siguientes días, le tocaría asegurarse de no enfermarse, su sistema inmunológico estaba algo débil desde que salió de la celda, no obstante, poco a poco se volvía cada vez más fuerte.
Cuando sintió la expresión de Kazan, Seraphine sonrió, levantando ambas manos en un intento de paz, casi pareciendo querer decir que era inocente, buscando encontrar refugio en aquella sonrisa que sabía muy bien cuáles efectos podía tener a veces; sin embargo, no se sentía del todo segura con esta. Cuando escuchó de rozar, no pudo evitar morderse el labio inferior, pensando que de los tres, era el wotan el que más se había sumergido dentro de aquella facción.
Mientras escuchaba, colocó una mano sobre la pierna más cercana, cometiendo algo de presión, mirándolo directo a los ojos, queriendo transmitirle parte de su fuerza, ladeando un poco la cabeza, sonriendo. —Lo estás haciendo bien— Escribió, ocultando lo escrito a Mizuki, al asumir que Kazan no quería mostrar vulnerabilidad en aquel momento. Lo siguiente no tuvo problemas en mostrarle a la gyojin, ya que aquello involucra a los dos. —Ya sabes que yo te seguiré— Sonrió y miró a la rubia. —Si es posible, me gustaría hacer este viaje, de ayudar a cuantas personas que podamos, juntas— Y estiró su mano hacia ella. —Pero eres libre de decir que no, como de aceptar.
Levantó su mentón, sintiendo el cálido calor del sol sobre su piel.
—Aunque nos falta encontrar un barco.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
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