Todo tipo de servico, todo tipo de etiquetas [Pasad | Asherah Bel-Nadin | +18}
#31
Sus gestos, sus palabras, para mi son mejores que cualquier cerveza, aquellos movimientos totalmente sutiles que la arqueaban me dejaban ver ese placer recorrer su cuerpo y no había nada que prendiera más que eso ahora mismo. Una mirada sostenida, firme, ardiente, su gesto buscando ocultar aquello que por dentro quiere salir. Su piel me habla, más de lo que ella hace con sus palabras. Me deleité, me embriagué con el sabor de sus senos, grandes, suaves, que tengo que agarrar y apretar, esta mujer llena de curvas no tiene idea del afrodisiaco que es, o tal vez sí y por ello juega así su cartas.

Atrapado, mis alas se mueven, involuntarias, buscan que el peso no esté sobre esa zona de la espalda. Las de ellas son más grandes y me delimitan. Me tiene atrapado, pero me gusta estar aquí, no se siente prisión en absoluto. Sobre mi, su calor, un calor que no está hecho para quemarte, si no para brindarte de esa sensación agradabilísimo. mis manos sobre su busto en lo que soy dulcemente aplastado, no me importa no respirar y cambié de mundo para darle unos besos, mas fuertes y unos chupetones más intensos sin descuidar al par. Que tallara contra mi ese calor bajo su abdomen y con la clara intención aquello que ocultaba la fina tela se hiciera más visible, aquella virilidad deseosa siente su presencia se pone dura para que sepan que está allí, esperando su turno.

No pude evitar morder esos melones gigantescos, no con fuerza, ni con intención de marcar, solo para probarlos, sentir ese olor tan dulce, sutil, mínimo, opacado por la brisa marina, pero allí está y cuando me encuentro como atlas puedo disfrutar de esa esa delicia. Yo podría luchar, podría usar mi fuerza y demostrar quién mandaba, enseñarle de lo que soy capaz, pero eso sería luchar y yo quería arder con ella. Que ambos nos hiciéramos calentar y disfrutar. En lugar de eso, estuve encantado y como los besos a sus pechos gigantescos eran sonoros bajo el contoneo de su cuerpo.

Pero eso no fue todo, ella supo provocar, ella supo jugar sus cartas, con mi misma táctica ella me comenzó a tocar sobre mis bermudas exponiéndome por completo. Una tranquilidad avasallante con la que tiene en sus manos al no solo no darme respiro si no también al no darme tranquilidad. Sus roces con una intención clara, pilla, cómo un ave que sabe cuando ir directo y cuando sobrevolar esperando. Me estimuló fue directa, tocándome, agarrandome, estoy caliente y conforme ella usa más sus manos más siento mi espalda darme escalofríos, es demasiado peligrosa.

Tras eso me desnudó demasiado, mi cuerpo y mi caderas en instinto se movieron, la brisa fría se sintió tortuosa, con todo el calor que hay en mí esa virilidad se levantó hostil, cual mástil, presente cómo un monumento. Me encontró erguido ante ella, por su voluntad. Me hizo temblar, fue involuntario, quiero mostrar control, pero el ritmo, es cómo usó su abdomen para frotarse contra mi, tentarme, hacerme saber que ritmo se baila este tango.

¿Como le hago para lidiar con ella? No tengo respuesta, simplemente soy víctima de sus provocaciones y siento estremecer mi cuerpo.

Los mundos sobre mi se levantaban y en ese momento tomó algo de aire. Claramente abrumado, embriagado por aquella sensación. El olor de su cuerpo y el sabor de su piel. En ese momento sus palabras llegaron a mi y quien se sentía claramente hipnotizado por algún embrujo. Mis alas se recogieron y se pusieron y mi cuerpo estremecido me dió una clara señal de alerta. No hice ningún gesto de huida, atrapado por sus manos, encantado por ver de primera mano por completo su silueta que posa frente a mi. Era claramente una pieza generar un síndrome Stendhal, no quería irme y menos sus piernas se quedaban a los lados de mi rostro.

Inconsciente tomé aire, gesticule una clara sonrisa. Se me había cumplido un sueño ya que aquella imagen quedaría grabada en mi memoria. Mi lengua bailó entre mis labios como que está famélico y le presentan un buffet imponente y bien surtido de todo lo que podrías desear. La mirada enfocada más abajo de su ombligo un instante, luego buscó la vista de Asherah, exhalé una última vez para inhalar embriagándome con una dosis de esa fragancia íntima. Contuve la respiración de nuevo y llevé mi rostro a ese contoneo sutil. Alineándose similar y usando mi lengua como quien como un helado de barquilla. No me reservé, pero no dejé caer en el desenfreno. No, la inicio no. disfruté cada segundo de degustación en aquella fémina. La textura de la tela confeccionada, delgada, no me frena, se transparenta luego de que ella la hubiera estirado tanto, me permitía tener donde probar con la punta de mi lengua aquella textura, siguiendo la silueta de sus labios y seguido de un movimiento visceral llevaría mis labios a los suyos. Apunté una succión leve sacudirá un poco las cosas, no muy arriba, la experiencia me había enseñado que las apariencias engañan , tampoco muy abajo ya que allí seguía comiendo con mi músculo lingual, siguiendo su paso sintiendo mis pómulos contra su piel y cómo poco a poco el calor que allí reside se vuelve cada vez más húmedo.

La danza si bien es un acto donde todos los participantes debemos seguir un ritmo no implicaba que todos nos debíamos mover idéntico. Lo que había iniciado siguiendo ese paso suave fue cambiando, proponiendo llevar un compás opuesto de manera que ir al contrario promover un frote que encienda la llama. Sin perder la armonía sin apresurar. Poniendo lengua firme propuse movimientos más fuertes, subiendo gradualmente la intensidad pero buscando en todas las direcciones donde su piel me responda con un mínimo sobresalto. Hasta que mi rostro percibió un pequeño cambio en el compás que estábamos bailando, ahí estaba.

Lo que estaba buscando para ir gradualmente subiendo el ritmo hasta que mi lengua pudiera hacer a un lado aquella fina tela. Tenía que usar todos mis dotes y llevarme al piel con piel. Sin apresurarme, con paciencia, quería que ella ardiera, que se viera llevando sola al punto donde la intensidad fuese confirmada por ella y aunque mi piel la estaba deseando, pero poco a poco me sentí cada vez más relajado, enfocado en lo que deseaba hacer, –complacerla–, al punto que buscaba sostenerle la mirada cada tanto que sentía que había un pequeño cambio. Grabar sus reacciones y ver aquella figura controlada, casi hecha a porcelana dejarse quebrar por sus instintos del momento y se volviese un brote como al encontrar una fuente.
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RE: Todo tipo de servico, todo tipo de etiquetas [Pasad | Asherah Bel-Nadin | +18} - por Heras - 06-03-2026, 04:01 PM

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