09-03-2026, 08:58 AM
El puño de Mizuki quedó extendido en el aire con conviccion y Kazan lo miró durante un instante antes de cerrar su propia mano y golpearla contra ella con suavidad. -Ga-ha-ha-ha-ha.- La risa llegó después de la broma sobre Seraphine, le gustaba que la pelirosa hubiera encontrado una amiga, alguien con la confianza suficiente como para hacer bromas. -Por las profundidades, eso es lo más honesto que has dicho desde que llegaste, me gusta.- La voz salió cargada con calidez y demasiado suave como para ser de Kazan -Y tiene lógica, yo tengo la misma vista desde hace más tiempo y tampoco pienso compartirla. La defenderemos-
Luego bajó los ojos hacia la nota que Seraphine le había ocultado a Mizuki, la que decía lo estás haciendo bien con una mano apoyada en su pierna y una sonrisa que no pedía nada a cambio, y algo en la expresión de Kazan cambió de una manera tan pequeña que solo alguien mirándolo de cerca lo habría notado, alguien que habia visto romperse Kazan, por ejemplo, los ojos casi se cerraron no de suspicacia sino de algo más parecido a la concentración con que se sostiene algo frágil para que no se caiga. Tocó el collar de cuentas con el pulgar derecho, brevemente, sin apartar la vista de ella, y asintió una sola vez con la cabeza, lo suficientemente despacio para que el gesto tuviera peso sin necesitar explicación.
"Gracias."
Con una sonrisa en los labios, sacó la pipa del fajón, encendió con calma, exhaló el humo hacia el techo de palma. Corriente Libre existía, acababa de nacer, no en papel, no en un registro de la Armada todavía, pero existía en la forma en que existen las cosas antes de que se formalicen, y eso ya era un avance digno y amplio. -Bien.- Lo dijo despaciol. -Corriente Libre existe desde este momento. Los tres somos su primera marea. La primera de muchas quiero atreverme a decir.- Calada larga. El atún en la brasa a sus espaldas crepitó con oportunidad perfecta y el sabor parecia ya embriagar su paladar sin haberlo probado antes. La mención del barco llegó de Seraphine con esa honestidad práctica suya que Kazan apreciaba precisamente porque no le ponía adorno encima, faltaba encontrar uno, y eso era cierto y era el problema inmediato más grande que tenía una célula revolucionaria sin embarcación. Kazan exhaló el humo despacio, girando la pipa entre los dedos, mirando el techo como si los tablones de madera tuvieran algo útil que aportar al problema, pero sabian lo mismo que ellos; nada.
-El barco es el siguiente paso.- dijo finalmente, bajando los ojos hacia las dos. -Tengo contactos en la Armada que pueden orientarnos hacia dónde buscar, aunque dudo que nos regalen nada que valga la pena. Eso significa que o lo ganamos, o lo conseguimos, o lo construimos pieza por pieza. Y dado como esta los precios hoy dia ... es muy complicado todo la verdad. ¡Pero no os preocupéis! Seguro que conseguimos uno y mientras tanto iremos siempre juntos, sin distracciones.- Tocó el cuerno derecho con el índice, pensativo. -Además, ultimadamente hay mucho movimiento por aquí de marines, quizás podamos...-
Miró a Mizuki con una expresión que era, en la escala emocional de Kazan, equivalente a una sonrisa completa.
-Pero primero el atún. Luego decidimos hacia dónde va la corriente.-
Luego bajó los ojos hacia la nota que Seraphine le había ocultado a Mizuki, la que decía lo estás haciendo bien con una mano apoyada en su pierna y una sonrisa que no pedía nada a cambio, y algo en la expresión de Kazan cambió de una manera tan pequeña que solo alguien mirándolo de cerca lo habría notado, alguien que habia visto romperse Kazan, por ejemplo, los ojos casi se cerraron no de suspicacia sino de algo más parecido a la concentración con que se sostiene algo frágil para que no se caiga. Tocó el collar de cuentas con el pulgar derecho, brevemente, sin apartar la vista de ella, y asintió una sola vez con la cabeza, lo suficientemente despacio para que el gesto tuviera peso sin necesitar explicación.
"Gracias."
Con una sonrisa en los labios, sacó la pipa del fajón, encendió con calma, exhaló el humo hacia el techo de palma. Corriente Libre existía, acababa de nacer, no en papel, no en un registro de la Armada todavía, pero existía en la forma en que existen las cosas antes de que se formalicen, y eso ya era un avance digno y amplio. -Bien.- Lo dijo despaciol. -Corriente Libre existe desde este momento. Los tres somos su primera marea. La primera de muchas quiero atreverme a decir.- Calada larga. El atún en la brasa a sus espaldas crepitó con oportunidad perfecta y el sabor parecia ya embriagar su paladar sin haberlo probado antes. La mención del barco llegó de Seraphine con esa honestidad práctica suya que Kazan apreciaba precisamente porque no le ponía adorno encima, faltaba encontrar uno, y eso era cierto y era el problema inmediato más grande que tenía una célula revolucionaria sin embarcación. Kazan exhaló el humo despacio, girando la pipa entre los dedos, mirando el techo como si los tablones de madera tuvieran algo útil que aportar al problema, pero sabian lo mismo que ellos; nada.
-El barco es el siguiente paso.- dijo finalmente, bajando los ojos hacia las dos. -Tengo contactos en la Armada que pueden orientarnos hacia dónde buscar, aunque dudo que nos regalen nada que valga la pena. Eso significa que o lo ganamos, o lo conseguimos, o lo construimos pieza por pieza. Y dado como esta los precios hoy dia ... es muy complicado todo la verdad. ¡Pero no os preocupéis! Seguro que conseguimos uno y mientras tanto iremos siempre juntos, sin distracciones.- Tocó el cuerno derecho con el índice, pensativo. -Además, ultimadamente hay mucho movimiento por aquí de marines, quizás podamos...-
Miró a Mizuki con una expresión que era, en la escala emocional de Kazan, equivalente a una sonrisa completa.
-Pero primero el atún. Luego decidimos hacia dónde va la corriente.-
