09-03-2026, 04:53 PM
El tiempo se detiene. Ese enorme ser está girando. Agarra con fuerza su arma, se resiste a soltarla y veo la sangre caer de sus dedos. Mi presencia se desata, ante la ofensa y la defensa, y el poder de mi haki del rey se intensifica a la par que se cierra hasta los 7 metros mientras clavo mis ojos con furia en su tez, la cual expresa una mueca de euforia combinada con el dolor. Sin separar la mirada de su cara, en mi posición “antinatural” mientras mis pies deslizan sobre la roca de la pared, su hacha me asesta un golpe en el hombro izquierdo que me hace bajar aún con más fuerza y fiereza, la roca de las paredes se rasgan a su paso y me obliga a cambiar la postura con un leve movimiento muestras un pequeño aliento de dolor se escapa entre mis labios.
Mis pies se derrapan contra la pared mientras el arma se sigue clavando en la piedra y arremetiendo contra ella a su paso, pero la brutalidad del golpe me empuja antes de que su movimiento acabe, mientras sigo mirando su rostro, me impulso con el batir de mis alas y la fuerza de mis piernas, impulsando de manera diagonal mientras asciendo con una leve comba 7 metros de alto y los 2 metros y medio que nos separan. Salto entre la apertura de su brazo, el arma que impacta contra las piedras y él, entrando por ese espacio abierto y vacío hasta que asciendo a su cara.
El susurro de un arroyo acompaña al movimiento de mi mano que se cierra tensándose y cuando llego a la altura de su cara dispara la furia del caudal que llevo dentro en forma de puñetazo con mi mano izquierda mientras resoplo, el golpe suena seco contra su cara, en concreto contra su ojo, el cual le obligo a que cierre instintivamente mientras que con un leve giro cambio la forma de agarrar la espada, dejando que la hoja y el filo apunten hacia la carne de su hombro, la espada se clava tímidamente en su trapecio, con un movimiento de mi muñeca ayudándome a ampararme y mejorar mi agarre, quedándome completamente subido en su hombro mientras me acuclillo, mejorando mi superficie de agarre sobre el colosal hombre de aquel ser, domándolo en el proceso. El combate ya ha terminado pero él no lo sabe. Debo acabar rápido para llegar junto al anciano. Merezco la oportunidad de heredar la fuerza.
Mis pies se derrapan contra la pared mientras el arma se sigue clavando en la piedra y arremetiendo contra ella a su paso, pero la brutalidad del golpe me empuja antes de que su movimiento acabe, mientras sigo mirando su rostro, me impulso con el batir de mis alas y la fuerza de mis piernas, impulsando de manera diagonal mientras asciendo con una leve comba 7 metros de alto y los 2 metros y medio que nos separan. Salto entre la apertura de su brazo, el arma que impacta contra las piedras y él, entrando por ese espacio abierto y vacío hasta que asciendo a su cara.
El susurro de un arroyo acompaña al movimiento de mi mano que se cierra tensándose y cuando llego a la altura de su cara dispara la furia del caudal que llevo dentro en forma de puñetazo con mi mano izquierda mientras resoplo, el golpe suena seco contra su cara, en concreto contra su ojo, el cual le obligo a que cierre instintivamente mientras que con un leve giro cambio la forma de agarrar la espada, dejando que la hoja y el filo apunten hacia la carne de su hombro, la espada se clava tímidamente en su trapecio, con un movimiento de mi muñeca ayudándome a ampararme y mejorar mi agarre, quedándome completamente subido en su hombro mientras me acuclillo, mejorando mi superficie de agarre sobre el colosal hombre de aquel ser, domándolo en el proceso. El combate ya ha terminado pero él no lo sabe. Debo acabar rápido para llegar junto al anciano. Merezco la oportunidad de heredar la fuerza.
resumen
Aclaraciones
belico
