10-03-2026, 02:54 AM
Asustada. Excitada. Emocionada. Confundida. No se decidía cómo debía sentirse, y todo porque, en su estupidez, se puso a provocar al Marine. Quizás esperaba que él la iba a dejar si ella se ponía a juguetearle. Esperaba ver a un oficial que se ceñía completamente al reglamento y que no iba a seguirle el juego facilón al primer par de piernas que se le cruzara. Pero quizás había jugado demasiado sus cartas y ahora tenía a aquél hombre en esa habitación. Y sí, estaba él con suficiente gana y energía como para tomarla allí mismo. Siendo honesta consigo misma, había metido la pata. Y bien grave. ¿Ella y un Marine? Pero era irresistible, ahora que lo pensaba.
Mantuvo el mentón levantado en todo momento y se quedó completamente quita mientras él le hablaba. Pero sintió el escalofrío recorrer su cuerpo cuando él le habló al oído. Incluso soltó un suspiro que casi dejar ir un gemido de su parte. Hasta los ojos se le blanquearon por un momento en un reflejo que se disparó al sentir aquella corriente eléctrica recorrerla desde la nuca hasta la parte baja de su espalda y luego a sus piernas, perdiéndose luego de sus rodillas.
—Es que soy así de mala, oficial... —Dijo ella recuperando el aliento con esfuerzo y apartándose de él a la vez que tomaba el camino a la cama y se quedaba de pie junto a esta.
Lo primero que hizo fue desaflojar su corset, y luego, tirando de las cuerdas de este, lo terminó de retirar. Aprovechó para hacer un rápido juego de manos y quitarse las pistolas y enrollarlas con el corset. Era una pieza de cuero bastante gruesa y fuerte, y en cuanto se lo retiró, Shin pudo ver que la camisa de Yuuki, que era ya bastante reveladora, ahora le quedaba floja y dejaba más bien poco a la imaginación.
—Antes de que me lleve, ¿Porqué no viene y me revisa bien? Estoy dispuesta a... cooperar... —Estaba definitivamente excitada. La forma en que se masajeó a sí misma al decir aquellas palabras, pasando sus manos por su torso y luego apretando sus pechos ante él la hacía sentirse emocionada.
Se sentó sobre la cama y se quitó las botas, poniéndolas a un lado, donde antes había dejado caer el corset. Luego se retiró el pañuelo grande de color rojo que usaba y también el cinturón, quedando entonces acostada sobre la cama solo con la camisa y el pantalón.
Sus piernas estaban cerradas, casi cruzadas, pero tenía una pierna levantada y esto hacía que lo que el Marine pudiera ver únicamente sus trasero, muslos, canillas y pies. No se reía, pues no quería arruinar el momento con su risa, pero sí que canturreaba algo con su voz, que mezclado a su tono natural de voz y a su aire angelical, no daba una mala impresión en lo absoluto.
Canción que tararea Yuuki
Conforme recuerda la tonada e improvisa un poco, ella estiraría sus alas bajo su espalda, de modo que pudiera estar más cómoda. Luego, con un movimiento delicado de sus manos, las pasaría por debajo de su cabeza y llevaría su cabello hacia afuera también, extendiéndolo sobre la cama y alrededor suyo, de forma que, si Shin se acercaba a ella, iba a encontrarla completamente dispuesta para él, aunque aún vestida. Estaba completamente roja y sus ojos parecían mostrar una vulnerabilidad que no había enseñado antes. Y esto era en sí algo que no podía ocultar. Pues ante aquél Marine, ella no estaba teniendo otra opción más que seguir por el camino que ella misma había zanjado.
—N-no te vayas a q-quedar, t-tonto... ven a mí, ¿S-si?
Se mordió los labios ligeramente y cerró los ojos. Luego echó la cara para un lado y aguardó a la llegada del hombre de cabellos blancos. No era la primera vez que estaba con alguien. Y tampoco era tan joven como para realmente lucir inocente. Pero era bella en su propia forma de ser y tierna también, aunque antes se había mostrado más bien dominante y seductiva, ahora mostraba una faceta más bien sumisa y tímida. A lo mejor también esto era debido a que se encontraba completamente bajo el encanto de Shin. Y prefería ser honesta en momentos como ese a engañarse y jugar a ser algo que no era.
Mantuvo el mentón levantado en todo momento y se quedó completamente quita mientras él le hablaba. Pero sintió el escalofrío recorrer su cuerpo cuando él le habló al oído. Incluso soltó un suspiro que casi dejar ir un gemido de su parte. Hasta los ojos se le blanquearon por un momento en un reflejo que se disparó al sentir aquella corriente eléctrica recorrerla desde la nuca hasta la parte baja de su espalda y luego a sus piernas, perdiéndose luego de sus rodillas.
—Es que soy así de mala, oficial... —Dijo ella recuperando el aliento con esfuerzo y apartándose de él a la vez que tomaba el camino a la cama y se quedaba de pie junto a esta.
Lo primero que hizo fue desaflojar su corset, y luego, tirando de las cuerdas de este, lo terminó de retirar. Aprovechó para hacer un rápido juego de manos y quitarse las pistolas y enrollarlas con el corset. Era una pieza de cuero bastante gruesa y fuerte, y en cuanto se lo retiró, Shin pudo ver que la camisa de Yuuki, que era ya bastante reveladora, ahora le quedaba floja y dejaba más bien poco a la imaginación.
—Antes de que me lleve, ¿Porqué no viene y me revisa bien? Estoy dispuesta a... cooperar... —Estaba definitivamente excitada. La forma en que se masajeó a sí misma al decir aquellas palabras, pasando sus manos por su torso y luego apretando sus pechos ante él la hacía sentirse emocionada.
Se sentó sobre la cama y se quitó las botas, poniéndolas a un lado, donde antes había dejado caer el corset. Luego se retiró el pañuelo grande de color rojo que usaba y también el cinturón, quedando entonces acostada sobre la cama solo con la camisa y el pantalón.
Sus piernas estaban cerradas, casi cruzadas, pero tenía una pierna levantada y esto hacía que lo que el Marine pudiera ver únicamente sus trasero, muslos, canillas y pies. No se reía, pues no quería arruinar el momento con su risa, pero sí que canturreaba algo con su voz, que mezclado a su tono natural de voz y a su aire angelical, no daba una mala impresión en lo absoluto.
Canción que tararea Yuuki
Conforme recuerda la tonada e improvisa un poco, ella estiraría sus alas bajo su espalda, de modo que pudiera estar más cómoda. Luego, con un movimiento delicado de sus manos, las pasaría por debajo de su cabeza y llevaría su cabello hacia afuera también, extendiéndolo sobre la cama y alrededor suyo, de forma que, si Shin se acercaba a ella, iba a encontrarla completamente dispuesta para él, aunque aún vestida. Estaba completamente roja y sus ojos parecían mostrar una vulnerabilidad que no había enseñado antes. Y esto era en sí algo que no podía ocultar. Pues ante aquél Marine, ella no estaba teniendo otra opción más que seguir por el camino que ella misma había zanjado.
—N-no te vayas a q-quedar, t-tonto... ven a mí, ¿S-si?
Se mordió los labios ligeramente y cerró los ojos. Luego echó la cara para un lado y aguardó a la llegada del hombre de cabellos blancos. No era la primera vez que estaba con alguien. Y tampoco era tan joven como para realmente lucir inocente. Pero era bella en su propia forma de ser y tierna también, aunque antes se había mostrado más bien dominante y seductiva, ahora mostraba una faceta más bien sumisa y tímida. A lo mejor también esto era debido a que se encontraba completamente bajo el encanto de Shin. Y prefería ser honesta en momentos como ese a engañarse y jugar a ser algo que no era.

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)