12-03-2026, 02:43 PM
Caminé hacia Karl hasta quedar a diez metros de ella mientras levantando la voz le preguntaba – “¿Estas bien Karl?” – aun manteniendo mi haki de observacion expandido en 10 metros – “dime por favor que hemos terminado, creo que este enfrentamiento se nos ha ido de las manos, estoy exhausto” – y empecé a sonreír intentando quitarle formalidad al asunto.
El sol de las cuatro treinta de la tarde colgaba a nuestras espaldas mientras nos mirábamos en la llanura, misma que ahora mostraba las marcas del combate que se había llevado a cabo. Mi sombra se proyectaba larga y definida adelante de mí, apuntando directamente hacia donde Karl estaba en el suelo. Su presencia se mantenía inconfundible, poderosa, familiar, a pesar del resultado del combate. El aura de Karl brillaba aun intensa y desafiante. No pude evitar que una pequeña sonrisa tocara mis labios mientras continuaba caminando hacia ella y extendía mi mano para ayudarle a levantarse. Mi uniforme blanco completo de Comodoro había quedado destrozado, manchado y desgarrado por todas partes, pero la capa todavía ondeaba movida por el aire, colgando de mis hombros. El estado en el que se encontraba Karl, al igual que su uniforme, era similar al mío. Su ropa mostraba los estragos del combate que su cuerpo empezaba a curar de forma “natural” gracias a sus habilidades antinaturales. Aquellas heridas que antes sangraban desde su pecho habían desaparecido por completo gracias a su fuego mágico.
Con la mano extendida, esperando a que Karl la tomara, exclamé – “Venga, vamos a casa, muero de hambre” – y permitiéndome sacar toda la tensión del combate empecé a reír a carcajadas – “Gowowo wowowo” – agregando –“casi nos dejamos la vida en este ‘entrenamiento’, me da gusto que seamos aliados Karl.” – y, tras recuperarnos un poco del desgaste que dejo el combate, lo suficiente al menos para poder caminar de vuelta al faro, empezamos a caminar de vuelta a casa.
El sol de las cuatro treinta de la tarde colgaba a nuestras espaldas mientras nos mirábamos en la llanura, misma que ahora mostraba las marcas del combate que se había llevado a cabo. Mi sombra se proyectaba larga y definida adelante de mí, apuntando directamente hacia donde Karl estaba en el suelo. Su presencia se mantenía inconfundible, poderosa, familiar, a pesar del resultado del combate. El aura de Karl brillaba aun intensa y desafiante. No pude evitar que una pequeña sonrisa tocara mis labios mientras continuaba caminando hacia ella y extendía mi mano para ayudarle a levantarse. Mi uniforme blanco completo de Comodoro había quedado destrozado, manchado y desgarrado por todas partes, pero la capa todavía ondeaba movida por el aire, colgando de mis hombros. El estado en el que se encontraba Karl, al igual que su uniforme, era similar al mío. Su ropa mostraba los estragos del combate que su cuerpo empezaba a curar de forma “natural” gracias a sus habilidades antinaturales. Aquellas heridas que antes sangraban desde su pecho habían desaparecido por completo gracias a su fuego mágico.
Con la mano extendida, esperando a que Karl la tomara, exclamé – “Venga, vamos a casa, muero de hambre” – y permitiéndome sacar toda la tensión del combate empecé a reír a carcajadas – “Gowowo wowowo” – agregando –“casi nos dejamos la vida en este ‘entrenamiento’, me da gusto que seamos aliados Karl.” – y, tras recuperarnos un poco del desgaste que dejo el combate, lo suficiente al menos para poder caminar de vuelta al faro, empezamos a caminar de vuelta a casa.
Aclaraciones

![[Imagen: Firma-Fuguwu.png]](https://i.ibb.co/Z6VjRFKr/Firma-Fuguwu.png)