[Aventura T3] La llegada de personas no deseadas
#44
El cuerpo de Lixxish iba perdiendo fuerza con cada segundo que pasaba. Realizó un último intento de ofensiva al alcanzar un cuchillo e intentar clavárselo a Enma, pero era imposible. Fútil. El cuerpo del pelirrojo era completamente intangible ante ataques normales y no parecía que aquel cazador, encargado de asaltar a piratas que terminaban perdidos en Whisky Peak, tuviese el poder para romper esa intangibilidad. Sin embargo, a pesar de que los intentos de resistencia cesasen, Enma no había parado de generar hollín y de apretar el cuello de Lixxish hasta matarlo. Ese era su objetivo... inicialmente, y en un momento colérico en donde dejó que la ira ocupase el lugar de la razón. El pelirrojo no sentía afecto alguno por la marina o por quienes estuviesen vinculados a ella de alguna manera pero, independientemente de esto, no quería convertirse en un asesino. Y menos cuando su víctima estaba completamente inconsciente e ilesa, sin ninguna herida aparente. Los juegos sucios no eran lo suyo. - No, no... - Susurró para sí mismo, al ver cómo el cuerpo del cazador caía desplomado al suelo una vez que dejó de ejercer presión con sus manos. Para asegurarse, le dio un par de bofetadas. No hubo respuesta ninguna y parecía estar completamente inconsciente. Volteó la mirada hacia Tobías y vio que lloraba e irradiaba felicidad, de lo que dedujo que sus hermanos estaban vivos. En ese momento, a Enma no le importaba y había hecho caso omiso de lo que había dicho. Su prioridad en aquel momento era acabar con el cazador y poder reunirse con el resto para ayudar a Caoba y a cualquier otra persona herida, si la hubiese. Quitó cualquier arma que guardase el cazador y, con la ayuda de uno de los cuervos que estaban sobrevolando el claro, lo levantó para cargarlo y llevarlo junto al resto. Consideró que dejarlo ahí sería un peligro por si despertase, así que lo subió al hombro y empleó uno de los cuervos para que lo elevase un poco y así aliviarle un poco el peso a Enma. Podía perfectamente con alguien de ese tamaño, pero era demasiado perezoso. Mientras cargaba el cuerpo, el cuervo restante que también se encontraba sobre él y elevó todavía más su vuelo para obtener una panorámica de la zona y poder identificar al resto del grupo. Si estuvieran adentrados en el bosque sería difícil observarlos debido a la maleza y frondosidad del bosque pero, afortunadamente, todos parecían estar en la playa. Al menos, había localizado la figura de Panda, que era bastante prominente, por lo que envió al cuervo hacia el frente y comenzó a correr con Lixxish cargado a su hombro derecho. - Vamos allá... - Murmuró mientras intentaba sujetar bien el cuerpo con la ayuda del cuervo. 
 
Y Enma comenzó a correr como si no hubiera mañana. Su paso era más lento de lo normal, no sólo por el cuerpo que estaba cargando sino también por la propia naturaleza del bosque, que obstaculizaba bastante el trayecto. Pero su ánimo estaba completamente desatado por su deseo de llegar a la playa. Ya más cerca, pudo observar a través del cuervo que sobrevolaba la zona que tanto Caoba como Moris se encontraban allí, aparentemente heridos, por lo que el trabajo se le acumularía al pequeño pelirrojo. Pero para eso estaban los compañeros, ¿no? Finalmente, unos minutos después, Enma llegaría a la playa. 
 
La situación no parecía tan desoladora como cuando abandonó la playa. Había algunos enemigos, pero Enma no tenía la sensación de que hubiese un conflicto activo. Todo parecía haber terminado con la victoria de los revolucionarios - Hola... - Comenzó a acercarse a Panda y Nadja, que estaban con Moris y Caoba. - ¿Cómo están...? - Utilizó el cuervo para lanzar el cuerpo de Lixxish hacia un lado, a su derecha, y dejó que se posase sobre su cabeza por si se levantaba. Ante posibles preguntas, decidió aclarar que... - Era un cazador... Pero está inconsciente... - Y volvió a centrarse en Caoba y Moris. Estaban en un estado deplorable y necesitaban de atención médica urgente. - Tanto Moris como... Caoba... - Suspiró. - Se encuentran en... un estado horrible... pero Moris... está al borde... - Decía, mientras palpaba su pecho y localizaba la herida. - Comenzaré por él... - Agarró su mochila y sacó los kits médicos de los que disponía para comenzar una intervención médica en aquel lugar. A Enma le daba igual si había o no enemigos, pues tanto Panda, como Kovashi y Khruner se encontraban allí. Si algo sucedía, podría contar con ellos. 
 
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RE: [Aventura T3] La llegada de personas no deseadas - por Enma - 12-11-2023, 04:44 AM

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