14-03-2026, 01:52 PM
La presión en el colchón la hacía sentirse nerviosa, no lo podía negar. Mantuvo los ojos cerrados y la cara hacia un lado mientras lo escuchó hablarle y se mantuvo quieta para que él pudiera quitarle el pantalón, dejándola en sus panties. La sensación de vulnerabilidad la invadía constantemente y su cara se ponía más y más roja. Podía sentir el aroma del hombre sobre ella y también había una especie de ambiente propio alrededor de él. Como si fuera un sol en su propia persona e hiciera que todo girara alrededor de él con tal solo existir en ese lugar y en ese momento. Los dedos de sus pies se movían con inquietud y la respiración de la birkaniana era un tanto irregular.
La canción que estaba tarareando ya se había cortado parcialmente cuando él se acomodó sobre ella. Pero definitivamente dejó de emitir sonidos cuando sintió las caricias por encima de la tela de su ropa interior. Y se habría quedado allí si no fuera por lo que pasó después. Sintió cómo aquellos dedos entraron en ella como si ella le perteneciera. Y después empezaron a moverse. La cara de incomodidad de Yuuki parecía hacerse aún más fuerte, pero no era exactamente eso lo que sentía, sino que más bien lo contrario. Incluso tuvo que llevarse una mano a la boca y morder su dedo índice.
Podría quedarse así todo el tiempo. Lo disfrutaba. Pero ahora él quería que lo mirara. Y ella asintió sin decir más nada y abrió los ojos y movió su rostro de vuelta para que él pudiera verla de frente.
La mano se retiró de su boca y llevó ambos brazos por encima de los hombros de Shin. Abrió la boca y recibió el beso que él le daba, e incluso lo respondió usando también su lengua y entregándole toda la pasión que podía al estar siendo tocada y estimulada al máximo por su mano. Mientras los besos continuaban, ella dejaba salir gemidos que se ahogaban con su respiración y con el beso mismo. Incluso Shin podía sentir que las caderas de ella se sacudían de forma elegante hacia arriba y hacia abajo al mismo ritmo en el que él movía sus dedos dentro de ella.
—Lo que yo deseo no más, ¿Verdad? —Dijo finalmente, separándose del beso y llevando la cabeza atrás mientras dejaba ir un gemido más fuerte—. Ciertamente me has concedido bastante.
Con el brazo izquierdo, abrazó con cierta fuerza al hombre de cabellos blancos y con la mano derecha, empezó a quitarle todo lo que pudiera encontrarle de ropa. No era exactamente diestra debido a la emoción y a que aún se estaba entregando a las manos de Shin; pero pronto lo tenía completamente desnudo para ella. No fue mucho lo que tuvo que retirar, pues él ya se había quitado algunas de las prendas más grandes. Y esto le ayudó a que su mano derecha pudiera asir de forma completa lo que ahora deseaba sentir más.
—Deseo esto, Shin... —Sus dedos tamborilearon sobre aquella estructura. Tap, tap, tap. Y luego masajeaba toda la longitud con suavidad, rotando su muñeca delicadamente para también poder tocar el saco debajo, estirando sus dedos por completo y haciendo que luego se recogieran y tomaran toda la masculinidad de aquél marine.
Lentamente, la cara de Yuuki fue recuperando la malicia de antes y hasta la sonrisa del principio se iba haciendo más evidente una vez más. En su cabeza, lo estaba deseando y no hacía otra cosa que pensar en él llegando al límite del placer. Y que ella sería quien se lo daría. La emoción se tomaba el control de ella cada vez más.
Acercó su boca nuevamente a la de Shin y lo besó. Lo besó con tanta dulzura y pasión que incluso ella cerraría los ojos y, cuando tuvo que respirar, pasó los besos a la comisura de los labios del contrario y de allí a su cuello. Sus labios se posaban sobre la piel masculina con cuidado, quería adorarlo y agradarlo. Sin embargo, también abría su boca un poco más y mordía a Shin con suavidad, tirando de su piel de forma juguetona.
Su mano izquierda masajeaba la espalda del albino y su mano derecha ahora se concentraba en la parte más sensible de aquél tesoro que había tocado antes. En la punta, Yuuki acariciaba y tocaba con sus dedos con el único objetivo de hacer que el tamaño llegara a su máxima expresión. Y para rematar, no dejaba de moverse ella también, buscando abrir sus piernas un poco más para querer envolverlo con ellas y tirarlo hacia su propio cuerpo y tenerlo por completo para sí misma.
La canción que estaba tarareando ya se había cortado parcialmente cuando él se acomodó sobre ella. Pero definitivamente dejó de emitir sonidos cuando sintió las caricias por encima de la tela de su ropa interior. Y se habría quedado allí si no fuera por lo que pasó después. Sintió cómo aquellos dedos entraron en ella como si ella le perteneciera. Y después empezaron a moverse. La cara de incomodidad de Yuuki parecía hacerse aún más fuerte, pero no era exactamente eso lo que sentía, sino que más bien lo contrario. Incluso tuvo que llevarse una mano a la boca y morder su dedo índice.
Podría quedarse así todo el tiempo. Lo disfrutaba. Pero ahora él quería que lo mirara. Y ella asintió sin decir más nada y abrió los ojos y movió su rostro de vuelta para que él pudiera verla de frente.
La mano se retiró de su boca y llevó ambos brazos por encima de los hombros de Shin. Abrió la boca y recibió el beso que él le daba, e incluso lo respondió usando también su lengua y entregándole toda la pasión que podía al estar siendo tocada y estimulada al máximo por su mano. Mientras los besos continuaban, ella dejaba salir gemidos que se ahogaban con su respiración y con el beso mismo. Incluso Shin podía sentir que las caderas de ella se sacudían de forma elegante hacia arriba y hacia abajo al mismo ritmo en el que él movía sus dedos dentro de ella.
—Lo que yo deseo no más, ¿Verdad? —Dijo finalmente, separándose del beso y llevando la cabeza atrás mientras dejaba ir un gemido más fuerte—. Ciertamente me has concedido bastante.
Con el brazo izquierdo, abrazó con cierta fuerza al hombre de cabellos blancos y con la mano derecha, empezó a quitarle todo lo que pudiera encontrarle de ropa. No era exactamente diestra debido a la emoción y a que aún se estaba entregando a las manos de Shin; pero pronto lo tenía completamente desnudo para ella. No fue mucho lo que tuvo que retirar, pues él ya se había quitado algunas de las prendas más grandes. Y esto le ayudó a que su mano derecha pudiera asir de forma completa lo que ahora deseaba sentir más.
—Deseo esto, Shin... —Sus dedos tamborilearon sobre aquella estructura. Tap, tap, tap. Y luego masajeaba toda la longitud con suavidad, rotando su muñeca delicadamente para también poder tocar el saco debajo, estirando sus dedos por completo y haciendo que luego se recogieran y tomaran toda la masculinidad de aquél marine.
Lentamente, la cara de Yuuki fue recuperando la malicia de antes y hasta la sonrisa del principio se iba haciendo más evidente una vez más. En su cabeza, lo estaba deseando y no hacía otra cosa que pensar en él llegando al límite del placer. Y que ella sería quien se lo daría. La emoción se tomaba el control de ella cada vez más.
Acercó su boca nuevamente a la de Shin y lo besó. Lo besó con tanta dulzura y pasión que incluso ella cerraría los ojos y, cuando tuvo que respirar, pasó los besos a la comisura de los labios del contrario y de allí a su cuello. Sus labios se posaban sobre la piel masculina con cuidado, quería adorarlo y agradarlo. Sin embargo, también abría su boca un poco más y mordía a Shin con suavidad, tirando de su piel de forma juguetona.
Su mano izquierda masajeaba la espalda del albino y su mano derecha ahora se concentraba en la parte más sensible de aquél tesoro que había tocado antes. En la punta, Yuuki acariciaba y tocaba con sus dedos con el único objetivo de hacer que el tamaño llegara a su máxima expresión. Y para rematar, no dejaba de moverse ella también, buscando abrir sus piernas un poco más para querer envolverlo con ellas y tirarlo hacia su propio cuerpo y tenerlo por completo para sí misma.

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)