Wild Child [Priv. Miyori - Pasado]
#4
Dolía… mi frente ardía y molestaba un poco después del golpe, pero no era solo eso lo que me preocupaba, la canasta con la comida y el agua estaban tirados en el suelo, desparramados, y mamá… mamá estaba en peligro. Sentía que todo se desmoronaba a mi alrededor. Papá me había dicho que no hablara con extraños pero Takeshi dijo que debía defender a la familia, pero… ¿por qué siempre siento que hago todo mal?  

Mis lágrimas no dejaban de brotar, logré sentarme despacio en aquel sitio rocoso, y mi cabeza permanecía agachada, gimoteando entre sollozos que escapaban sin control. Mis manos trataban de secar las amargas lágrimas, pero mi cuerpo respingaba con cada temblor de emociones, ya no podía levantarme ni enfrentarme al hombre malo. No debía mostrarme débil delante de él, pero caí, no pude hacer nada.

Pero entonces el hombre malo se acercó, dejando la canasta frente a mí. Mis ojos se enfocaron primero en la canasta, parecía limpia e intacta, solo después de eso, levanté la mirada y lo vi con mayor claridad que antes. Su apariencia era tranquila, serena, y su voz sonaba amable. No me parecía que fuera realmente malo.

Su voz logró apagar mi llanto, y traté de entender lo que decía a continuación. Si los panaderos dejaran de hacer pan, ¡Sería terrible! ¡No tendría más sándwiches para comer!, ante esa idea no pude evitar mirar la canasta sabiendo el contenido de su interior, solo un segundo en lo que nuevamente el hombre malo atrajo de nuevo mi atención. Habló de la música y eso me puso triste porque la música es lo mejor del mundo, y si no existiera más… no sabría qué hacer.

Lo miré acercarse un poco más, con algo de temor tomé el pañuelo que me ofrecía para limpiarme. Se supone que es un hombre malo, pero… me estaba cuidando. — Gracias… — susurré con la voz temblorosa y con un gimoteo que más que un sollozo escondido parecía un hipo involuntario.

Me quité un segundo el sombrero y comencé a limpiar la herida de la frente. El pañuelo apenas tenía manchas de sangre, así que solo me ardía el golpe, papá estará enojado conmigo al volver a casa. Cada roce sobre la herida me hacía respingar ligeramente por el ardor doloroso.

—-Estoy mejor… —- dije al fin, mientras lo observaba colocar algunas herramientas en su cinturón de carpintero, tal como hace papá. Inspiraba profundo cada vez que sentía que mi nariz moqueaba, pero, ya no tenía ganas de llorar porque me parecía curioso aquel hombre malo.

—- Papá dijo que no podia hablar con extraños… — susurré, recordando las palabras de mi papá como una advertencia de aquel día. Luego miré el pañuelo que me prestó el hombre desconocido, aquel que me permitió limpiar el rastro de la herida. Sentía una extraña mezcla de miedo y agradecimiento. Papá dice que siempre hay que ser agradecidos con quienes nos ayudan. 

—- Pero no pareces ser alguien malo…  — dije, mirando la tumba de mamá a lo lejos, que parecía más limpia que antes. ¿Cómo podía alguien que se supone es malo cuidar de las lápidas de extraños de tal manera?. Miré de nuevo al desconocido señor, con cierta curiosidad de lo que me había dicho antes… — Los Shepu… —- presioné mis labios, dándome cuenta que no podía decirlo bien… — Los Shepul…. —-- sentí que mis mejillas se calentaban en señal de sonrojo, qué vergüenza, y mis ojos azulinos se desviaban en todas direcciones menos en los del hombre malo… —- Los Shepulteros son algo así como… ¿doctores para los muertos?.

Sé que nada cambiará, papá lo dijo una vez, pero… puedo intentarlo.

—-Mamá… ¿Puede volver algún día?.
[Imagen: miyoocheja.png]
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]
  Responder


Mensajes en este tema
RE: Wild Child [Priv. Miyori - Pasado] - por Miyori Hoshino - 16-03-2026, 12:33 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)