[Presente Absoluto - Intervencion] El Perro, el Chulo y el Explosivo
#17
Había ganado, estaba convencido, había cercenado en dos los brazos del rubio con mi ataque cuando… desapareció. No era posible, pero el maldito desapareció. Un instante estaba frente a mí cubriendo su cara con los antebrazos como un cobarde y al siguiente el hacha cortó el aire donde había estado sin encontrar una puta mierda. Giré el torso listo para lanzar la segunda hacha a ese punto donde se encontraba y el impacto llegó desde el costado derecho como una maza de acero que me recordó a la que nace de mi cola, todo el peso de ese cabrón rubio estrellándose contra mi costado a velocidad de ariete. Las placas óseas de mi hombro absorbieron parte del golpe pero la fuerza se transmitió hacia dentro, hacia los huesos, hacia todo lo que había debajo de la armadura. El hacha izquierda que lancé hacia donde creía que estaba ese hijo de puta no encontró nada. Un segundo puñetazo llegó al torso un instante después, hundido con todo el peso de su cuerpo detrás, resonando contra mis costillas como un cañonazo que me sacudió de dentro hacia afuera.
 
De repente Akatora apareció frente a mí, llevaba su pipa en la mano, inconfundible para cualquiera que le hubiese visto usarla, mirándome desde arriba con esa expresión de pinche viejo mañoso que ya sabe el resultado antes de que el combate empiece. El filo de mi hacha rozaba el aire a centímetros del viejo cabrón, tan cerca, siempre tan cerca de ese maldito viejo, incapaz de alcanzarle. Los golpes de Akatora seguían llegando pero ya no sabía desde dónde. Mi cuerpo respondía por inercia, giraba, lanzaba, intentaba agarrar algo que no estaba donde mis ojos decían que estaba. Cinco años de seguir a ese viejo de mierda y seguía sin poder tocarle como yo quería. Cinco años. Islas cuyos nombres me valían tres hectáreas de verga, puertos llenos de putas que deseaban acostarse conmigo. El viejo fumando tranquilo mientras yo me levantaba del suelo por enésima vez como el pendejo que soy ¿Por qué chingados estoy viendo mi vida pasar ante mis ojos? La respuesta era tan clara que no necesitaba que nadie me lo confirmara. Estaba perdiendo. Contra este rubio hijo de puta.
 
“Hasta crees que me has vencido, rubio” – le dije al único de los rivales que seguía consciente en el campo, volviendo a mi forma original, sintiendo como las fuerzas abandonaban mi cuerpo – “Despierta a tu novio pelirrojo, que tiene más huevos que tú para pelear, ahora empezamos el segundo round, grrr.” – le dije determinado a seguir luchando. Podía sentir mis pies firmes en el suelo, mis rodillas fijas a pesar de los impactos de quien acepto una coca cola de un extraño, indiferentes al estado de inconsciencia que acechaba como un lobo en el frio invierno. Mi cuerpo dejó de responder, pero mis piernas no se movieron, mis pies seguían clavados en la tierra polvorienta de aquel campito de fútbol miserable, cerca de los juegos, un árbol lleno de durianes se meció suavemente, sus frutos jugando con el viento como aquellos niños jugaban antes de que llegáramos a destruir su campito de futbol. Inconsciente, en pie, con las manos vacías y dos hachas grandes cruzadas en la espalda que nunca llegué a usar, todo se volvió negro. Como siempre con el maldito viejo. Como siempre que terminaba un día tras beber sin descanso whisky, aunque fuera mediocre. Como siempre, la historia de una vida tan mediocre como aquel whisky que sin embargo disfrute cada día.
 

Resumen

Belico

Akuma no mi

Turno

Inventario

Off
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2304 - 2619 = -315
Energia: 2507 + 31 = 2538
Espiritu: 1090 + 0 = 1090


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RE: [Presente Absoluto - Intervencion] El Perro, el Chulo y el Explosivo - por Burrich - 17-03-2026, 01:40 AM

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