[Pasado] [+18] Tiros al aire | Priv.
#10
Resultaba fascinante, quizás los únicos destellos vinculados a conectar con las personas que no podía quitarse de la cabeza. La feminidad, los movimientos sutiles y al mismo tiempo gráciles, el tono de voz suave, tirando hacia lo dulce, y claro, las cinturas dibujando curvas que se cerraban a la altura de los muslos, aquella zona que tan loco lo volvía. Incluso aunque su corazón se cerró, seguía cayendo presa del deseo, de poseer a mujeres como Yuuki, quienes parecían resistirse desde lo mental más no de lo físico, cayendo en la tentación, dándole las señales correctas y precisas para entender que sus avances estaban permitidos, especialmente cuando empezó a moverse al ritmo de sus dedos.

Los ojos no mienten, y al fin podía verlos.

Se dejó envolver por el abrazo de la pelirrosa, notando el caer de sus propias prendas, permitiendo que lo desnude por completo e incluso ayudándola. Fue en ese vaivén que se acomodó entre las piernas contrarias a medida que seguía estimulándola, ahora mucho más cómodo que antes para dominarla como mejor creía.

—Esto recién empieza, no digas tonterías. —su mano libre se apoyó en el mentón de Yuuki cuando confirmó que le había concedido bastante, apretando con fuerza. Un llamado al silencio, dominante, que contenía un fuego particular emergente desde los propios orbes cerúleos del marine, marcándose las venas en su antebrazo cuando los dedos de la diestra se hundían en la piel de su rostro.

El torso desnudo de Hasegawa resultaba prominente, no tan ancho como para catalogarlo en un cuerpo pesado, pero sí mostraba señales claras de un entrenamiento que lo dejaba en un porcentaje de grasa casi nulo, y muchísima masa muscular. Con cada movimiento, esos mismos músculos se contraían y desplegaban, regalando vistas privilegiadas a quien fue sospechosa durante un pequeño instante, aunque eso de momento no parecía importar demasiado.

Quizás por creer que su marcada acción la dejaría quieta fue levemente sorprendido cuando Yuuki avanzó, sujetando su intimidad y palpando más allá, iniciando movimientos que le devolvían el favor ejercido sobre ella misma. Apreciar la sonrisa que retornaba a sus expresiones resultó agradable, aunque también convertía toda la situación en un reto, porque parecía creer que podía retomar el control si es que alguna vez lo tuvo realmente. Entonces los labios de la pelirrosa volvieron a buscarlo, empleando todavía más pasión que antes si cabía la posibilidad, descendiendo entre jadeos a su cuello, mordiendo, y haciéndole creer que buscaría dejarle alguna marca.

Fue en ese instante que Hasegawa subió con fuerza la camisa blanca de la mujer, llevándose consigo el sostén también si llevaba uno puesto, dejando sus pechos al descubierto y comenzando a masajearlos, jugando con los pezones, estirándolos levemente con toda la intención de no perder aquel juego de estímulos. Se tomó un rato antes de aumentar la intensidad del encuentro, minutos donde la dejó hacer lo que quisiera con su piel mientras las manos del albino se concentraban en el cuerpo de Yuuki, hasta que finalmente se apoyó en sus rodillas y levantó el torso, rompiendo cualquier contacto.

Claro que no iba a detenerse, tenía un objetivo muy claro, y no tardaría en desvelarse cuando ambas manos del marine se colocaron en los pliegues de la ropa interior contraria, levantando las piernas de la mujer una vez más y retirándola. —Hm, creo que estás libre de pecado. Por esta vez te salvaste. —siguiendo la misma línea de inspeccionarla, el juego que inició aquello, por fin sentenció una opinión en favor de Yuuki, con sus debidos matices, obviamente.

—Aunque eso no significa que no vaya a divertirme contigo. —señaló, y así decidió su nueva tortura, pues sosteniendo con la diestra su propia intimidad, apoyó el largo sobre la zona más privada de la pelirrosa, sin entrar en ella, sólo... creando fricción, un roce que satisfacía el instinto más primitivo que seguramente emergía en ambos. Shin se sometía a la misma sensación con la diferencia de que no se notaba agonía en su rostro, todo lo contrario, mantenía su característica sonrisa soberbia a medida que las embestidas empezaban a ser más notorias, inclusive moviendo el cuerpo de la mujer.

En aquel acto y para crear una sensación más placentera, aún con el torso erguido, cerró las piernas de Yuuki sobre su falo, apoyándolas en su propio cuerpo y dejándola en una clara posición de 'L' acostada. Desde allí, las vistas se presentaban adictivas, hipnóticas, y no dejaba de acariciarle los muslos considerando que la altura de ella la dotaba de unas piernas realmente impresionantes. No podía negarse que cayó preso de una muy buena tentación.
[Imagen: vEBNZb3.png]
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[Pasado] [+18] Tiros al aire | Priv. - por Yuuki - 18-02-2026, 03:14 PM
RE: [Pasado] Tiros al aire | Priv. - por Yuuki - 20-02-2026, 11:25 PM
RE: [Pasado] Tiros al aire | Priv. - por Yuuki - 02-03-2026, 08:34 PM
RE: [Pasado] [+18] Tiros al aire | Priv. - por Yuuki - 10-03-2026, 02:54 AM
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RE: [Pasado] [+18] Tiros al aire | Priv. - por Hasegawa Shin - 17-03-2026, 11:08 AM
RE: [Pasado] [+18] Tiros al aire | Priv. - por Yuuki - 23-03-2026, 04:01 PM

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