[Presente Absoluto - Intervencion] El Perro, el Chulo y el Explosivo
#19
Un pitido. Uno de esos que solo mitigan el sonido total de todo lo que está a su alrededor. El sol golpeaba con una fuerza inusitada, dejándole en un estado de confusión tremendo. Jaqueca, ¿Resaca? No sabía ni qué sentir su cerebro, había sufrido tantísimos estímulos en una fracción de tiempo tan pequeña que solo estaba esforzándose por mantener la maquinaria encendida o, bueno, medio apagada, "ahorrando batería".

De los agujeros de la nariz del muchacho brotaba sangre a cántaros, se había dado con el tabique al suelo en cuanto su cuerpo cedió a la increíble cantidad de cosas que había sufrido. Una mano tremendamente musculada comenzó a ayudarle, él tan solo sentía cómo su cuerpo simplemente pesaba menos por simplemente ser levantado, ni más ni menos, y no por que su cuerpo entendiese mínimamente qué era lo que estaba pasando con él. Fue volteado como si se tratase de una carne asada: Primero de un lado y, después, del otro. Con el cuerpo, aparte de ensangrentado en toda la tierra seca que yacía justo debajo de él, muy maltrecho, cabello desparramado y desordenado y sus ropas bastante desgarradas. No podía escuchar bien, sus tímpanos parecían estar muy confusos al igual que ocurría con su sentido del equilibrio, como si le costase levantar la cabeza.

- You good, bro… you good… -

-...eh?-

- Doctor Ubbe got you.

[Imagen: a91700a2ede0984fb03dc2d70f4156e0.jpg]
-...Ubbe? ¿Uber?-

En otro plano de la existencia, probablemente, el segundo nombre podría pertenecer a una macro-corporación de transporte, pero aquí sonaba parecida al nombre de quien parecía estarse llamando "doctor", lo que su cuerpo pedía a gritos prácticamente desde que había abandonado la Isla de Samba y surcado el Grand Line. Sentía las suturas, pero no le dolían. Sentía los vendajes, el alcohol y los desinfectantes, pero ninguno generaba ardor o picazón. El alivio empezó a ser sentido por un cuerpo derrotado, agotado, que ya recibió un castigo atroz. Su brazo izquierdo, aún cubierto en yeso, yacía a su lado, sucio y ligeramente dañado, con algunas quebraduras en su escayola y que tal vez, y solo tal vez, el "Doctor Ubbe" podría ayudar a sanar con una mayor rapidez -¿Qué...pasó...con el tipo de las bebidas?- veía cuatro o cinco cabezas de un sujeto muy genial, algo maltrecho y, ahora, de repente, sin las gafas que le vio a un inicio en cuanto había tomado esa bebida granate oscuro ofrecida. En su cabeza, todo se apagó desde ese preciso instante, una "escena desaparecida atrás de otra", hasta que le atacó una jaqueca atroz -¡AGH!- llevó su mano derecha, ahora, hacia el rostro, justo hasta la frente. Un dolor inusitado que también saltaba a gritos de su pecho, su rostro se frunció muchísimo al igual que su ceño y sus dientes, dejando en vista esos largos colmillos que caracterizaban en su expresividad jovial aunque muy lastimada -Apuesto dos...millones de berrys que...morí, y estoy...en el cielo...de la gente guay.- porque sí, le había faltado poco, MUY poco para que su vida expirara en ese preciso instante. Su cuerpo solo reaccionó para mantenerse con vida, más no para, siquiera, poder ponerse en pie correctamente.

Intentó incorporarse con un poco de ayuda ya que ni siquiera podía utilizar su brazo izquierdo como punto de apoyo, trastabillando muchísimo en el proceso. Una vez de pie, tenía a su lado la sombra gigantesca del mismo rubio con el que habían compartido aquella bebida, tan o más maltrecho que el propio Owen aunque, realmente, con mucha más consciencia que él -...ese es...- su vista no le fallaba: A varios metros, yacía aquel sujeto que, en un principio, le había provocado un estado de insconciencia en donde no recordaba ni dónde ni cómo ni cuándo había acabado tan mal. El pelirrojo, ahora, vendado, intentó levantar la vista arrastrando la cabeza con el gigantesco peso que esta tenía -...el tipo...de las bebidas? ¿Qué pasó?- arrastraba las palabras mientras jadeaba sin cesar, uno de sus ojos se cerraba solo por el dolor que tenía en todo su cuerpo.

Se aproximó a aquel cuerpo tumbado, fallecido o no. Era inmenso, más que el rubio musculoso que le había ayudado hacía poco, oscuro y con un olor a alcohol fermentado que ni el estado de medio-consciencia del pelirrojo podía evitar en cuanto estuvo justo delante de él -¿Qué ha pasado?- su corazón latía con fuerzas, intentando que la sangre siguiese bombeando por su cuerpo. Hubo un impulso inevitable en él, uno que aún se mantenía en ese cerebro inconsciente: Revisar sus bolsillos y todo lo que traía consigo; Quería comprobar si aún seguía con vida ya que, cuando alguien responde, automáticamente, busca defender sus efectos personales -Coño...no...responde.- es decir que, efectivamente, aquel sujeto había pasado a mejor vida. Tal vez, si el rubio inmenso pudiese aclararle las cosas, ciertamente, podría sentirse menos culpable de, siquiera, recordar qué fue lo que pasó hasta dejarlos en una situación tan precaria -Toma. Tiene...alguna que otra cosa.- y, entregándole todo el botín al gigantón rubio presentado como "Doctor Ubbe", estiraba su mano débil hasta que los objetos y dinero sucumbieron ante el suelo, casi como una presentación de tributo.

Cuando finalizó con la revisión de aquel cuerpo con mucha dificultad y torpeza, comenzó a mirar en todas las direcciones posibles, buscando un mínimo ápice o aliciente de conocimiento sobre cualquier cosa: Una ciudad cercana, Gwen, su Maestro o incluso Jin, no importaba, algo que pudiese volverle a dejar en eje y evitar hacerle sentir que, aparte de medio-muerto, también, estaba perdido...hasta que su vista, a unos 20 metros, le hizo darse cuenta de algo que pasó exactamente igual con él hace varios meses atrás.

[Imagen: 4f0065990eaa2e4bc6f2231fc09ab714.jpg]
-...qué...es eso?-

La sangre de su nariz seguía brotando, pero él buscaba secársela con el dorso de la mano. Su mirada, agotada, ojerosa y muy herida, se dirigió directamente sobre un objeto muy parecido que ya había visto una vez: Una fruta con espirales rodeada de frutas normales y brotando de un árbol, como si nada, exactamente igual que había pasado con la suya propia.

[Imagen: 0d954a47097ea43cb8c8c912e6dc0c0b.jpg]
-...tío, mira allá.-

No pudo levantar el brazo para señalársela, ya no tenía fuerzas ni energía para eso, así su mirada luzca algo más despierta y atenta. Clavó sus ojos en dirección a lo que era un árbol de durianes no muy lejos de su posición actual, pinchudito y algo amarronado. ¿Acaso las frutas del diablo eran más habituales de lo que Owen podría haber imaginado?

Defuse the Bomb:
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: -213 + 363 = 150
Energia: 3065 + 0 = 3065
Espiritu: 1246 + 0 = 1246


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RE: [Presente Absoluto - Intervencion] El Perro, el Chulo y el Explosivo - por Owen Yang - 17-03-2026, 07:46 PM

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