18-03-2026, 03:57 AM
A medida que caminaban por Arabasta, el calor comenzaba a hacer mella en el usuario de fruta que ahora rascaba su sien escuchando las palabras de Uker mientras se abanicaba con un libro que había traído tratando de traer algo de frescor, en vano, a su temple. No había mucho más que agregar a las palabras del marcado, entendía el mensaje "No contenerse." ¿No contenerse? Situaciones reales ¿Acaso le estaba planteando una pelea a muerte? Eros lo siguió en silencio, pero de golpe le parecía una idea cuanto menos compleja. — Cuando hayamos calentado no me contendré entonces, pero cuando quieras parar no dudes en hacerlo —Aclaró rascándose la nuca con nerviosismo, sabiendo que podía detenerse a tiempo pese a todo. Más allá del realismo, de nada le servía a la tripulación que terminasen fracturándose, y amputándose mutuamente; todo debía ser parte despues de todo de un entrenamiento que los ayudase a crecer.
Tras ajustarse los guantes hizo tronar su cuello, observando la arenosa superficie desértica a la que se habían movido. Estaba pegado a la ciudad, pero sería un buen lugar lejos de los ojos curiosos donde a su vez nadie se interpondría. Atosigado por el calor se sacó su sobretodo oscuro dejándolo caer. Dejó el libro a su vez en el suelo, antes de quitarse con cuidado Eros la camisa de algodón que procedió a plegar para dejarla en el suelo.
—Ni lo menciones, me encanta pelear despues de todo. Siempre es un placer poder entrenar con ustedes —Además estaban creciendo, y en cada entrenamiento el podía ganar un poco más de introspección en las habilidades de sus compañeros. Podía sentir cuanto crecían, y por supuesto, podía tener un parámetro por el cual exigirse: Tenía que estar a la par. Eros tomó sus cosas del suelo dejándolas a unos 50 metros de distancia, aunque trajo consigo su largo sobretodo oscuro.
Se paró a diez metros frente a Uker, y suspiró. — Bien, cuando el saco toque el suelo empezamos, y si te gusta te lo puedo regalar —Aclaró sonriente entonces levantando ambos brazos y extendiendo el abrigo como bandera frente a Uker, para despues las palmas dejándolo caer atraído por la gravedad y su propio peso hacia la arena.
Una vez el mismo tocó el suelo, el capitán había desaparecido como por arte de magia.
Tras ajustarse los guantes hizo tronar su cuello, observando la arenosa superficie desértica a la que se habían movido. Estaba pegado a la ciudad, pero sería un buen lugar lejos de los ojos curiosos donde a su vez nadie se interpondría. Atosigado por el calor se sacó su sobretodo oscuro dejándolo caer. Dejó el libro a su vez en el suelo, antes de quitarse con cuidado Eros la camisa de algodón que procedió a plegar para dejarla en el suelo.
—Ni lo menciones, me encanta pelear despues de todo. Siempre es un placer poder entrenar con ustedes —Además estaban creciendo, y en cada entrenamiento el podía ganar un poco más de introspección en las habilidades de sus compañeros. Podía sentir cuanto crecían, y por supuesto, podía tener un parámetro por el cual exigirse: Tenía que estar a la par. Eros tomó sus cosas del suelo dejándolas a unos 50 metros de distancia, aunque trajo consigo su largo sobretodo oscuro.
Se paró a diez metros frente a Uker, y suspiró. — Bien, cuando el saco toque el suelo empezamos, y si te gusta te lo puedo regalar —Aclaró sonriente entonces levantando ambos brazos y extendiendo el abrigo como bandera frente a Uker, para despues las palmas dejándolo caer atraído por la gravedad y su propio peso hacia la arena.
Contenido Oculto
Una vez el mismo tocó el suelo, el capitán había desaparecido como por arte de magia.
Ataud
![[Imagen: xNGUFie.png]](https://i.imgur.com/xNGUFie.png)
