19-03-2026, 04:44 PM
(Última modificación: 19-03-2026, 04:46 PM por Seraphine Soyer.)
Apretó sus labios entre sí, sin dejar de formar aquella sonrisa, ya volviéndose por default su expresión, pero no tratándose de una que estuviese obligada a hacerlo; no, le gustaba de verdad sonreír, aunque ya no sabía si contaba como una sincera o no, al creer que si lo hacía, sus propios días y los de los demás se iluminarían. Eso sí, no pudo evitar sentirse como un globo desinflándose, sacudiendo su cabeza de manera energética. —No, no— Levantó un poco su libreta, para asegurarse de que viese bien lo que escribía, a la altura de sus ojos. —Suelo tener la mente tan metida entre las nubes, que de seguro me asustaría de mi propio reflejo— Era una sorpresa que no lo hubiese hecho aún, siendo sus pensamientos de pura paranoia, imaginación alocada o vacíos, donde se podía quedar, quieta en un punto, disociando sin darse cuenta de ello, aquello sucediendo cuando se encontraba más cansada de lo normal.
Controló sus ganas de estampar su rostro contra la superficie más cercana por revelar un dato así de importante, considerando su volátil situación de esclava, antes que Jin pudiese seguir hablando, sus dedos se movieron de inmediato, dándole golpecitos al cuello, sobre donde debería estar su cicatriz, no obstante, el collar metálico lo topaba, tardando en darse cuenta de aquello, a lo que dejó escapar un suspiro, levantando su dedo índice, pidiéndole unos minutos de paciencia y volvió a escribir, dándose golpecitos con la goma del lápiz contra sus labios, estaba empezando a ser cansino el repetir una y otra vez que no podía hablar, sin embargo, no le quedaba opción.
—Mis cuerdas vocales sufrieron un daño irreparable— Miró de reojo a su alrededor; una parte de ella quería probar los diferentes puestos, empezando a juntarse algo de saliva dentro de su boca, y su estómago gruñó cuando una pareja pasó demasiado cerca, con lo que parecía ser un par de panes al salir de la panadería más cercana, sintió un pequeño tic en su ceja izquierda, frotando sus nudillos entre sí, intentando aclarar un poco su mente para después seguir respondiendo. —Por lo cual no puedo hablar, espero que no sea una molestia— Colocó una mano sobre su pecho, haciendo una pequeña reverencia.
Observó con atención sus movimientos y al verlo apagar su cigarrillo, se relajó un poco, no era demasiado fanática de aquellas pequeñas cosas, soliendo irritar su nariz y no tardó demasiado en responder. —Seraphine… Si busca hablar de negocios, creo que está delante de la persona equivocada— Se rascó un poco su mejilla, no pudiendo evitar sentirse un poco mal por no dejar de tener malas noticias para él, como si su mudez pudiese afectar de alguna forma negativa.
Eso sí, lo siguiente le arrebató el aliento, quedándose quieta, imitando una estatua a la perfección cuando tocó su collar metálico, no siendo algo que esperaba y encendió alarmas en la cabeza de Seraphine, que se negó a demostrarlo al principio. —Pues, no es ningún problema que me acompañe— Ladeó la cabeza, buscando imaginarse toda una clase de situaciones positivas, a saber, quizás acabase teniendo un nuevo amigo. —¿Pero, primero, podemos ir a comer algo, de ahí enseñarle a bailar?— Se sonrojó al escuchar el nuevo gruñido de hambre.
Controló sus ganas de estampar su rostro contra la superficie más cercana por revelar un dato así de importante, considerando su volátil situación de esclava, antes que Jin pudiese seguir hablando, sus dedos se movieron de inmediato, dándole golpecitos al cuello, sobre donde debería estar su cicatriz, no obstante, el collar metálico lo topaba, tardando en darse cuenta de aquello, a lo que dejó escapar un suspiro, levantando su dedo índice, pidiéndole unos minutos de paciencia y volvió a escribir, dándose golpecitos con la goma del lápiz contra sus labios, estaba empezando a ser cansino el repetir una y otra vez que no podía hablar, sin embargo, no le quedaba opción.
—Mis cuerdas vocales sufrieron un daño irreparable— Miró de reojo a su alrededor; una parte de ella quería probar los diferentes puestos, empezando a juntarse algo de saliva dentro de su boca, y su estómago gruñó cuando una pareja pasó demasiado cerca, con lo que parecía ser un par de panes al salir de la panadería más cercana, sintió un pequeño tic en su ceja izquierda, frotando sus nudillos entre sí, intentando aclarar un poco su mente para después seguir respondiendo. —Por lo cual no puedo hablar, espero que no sea una molestia— Colocó una mano sobre su pecho, haciendo una pequeña reverencia.
Observó con atención sus movimientos y al verlo apagar su cigarrillo, se relajó un poco, no era demasiado fanática de aquellas pequeñas cosas, soliendo irritar su nariz y no tardó demasiado en responder. —Seraphine… Si busca hablar de negocios, creo que está delante de la persona equivocada— Se rascó un poco su mejilla, no pudiendo evitar sentirse un poco mal por no dejar de tener malas noticias para él, como si su mudez pudiese afectar de alguna forma negativa.
Eso sí, lo siguiente le arrebató el aliento, quedándose quieta, imitando una estatua a la perfección cuando tocó su collar metálico, no siendo algo que esperaba y encendió alarmas en la cabeza de Seraphine, que se negó a demostrarlo al principio. —Pues, no es ningún problema que me acompañe— Ladeó la cabeza, buscando imaginarse toda una clase de situaciones positivas, a saber, quizás acabase teniendo un nuevo amigo. —¿Pero, primero, podemos ir a comer algo, de ahí enseñarle a bailar?— Se sonrojó al escuchar el nuevo gruñido de hambre.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
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