20-03-2026, 05:10 PM
—¿Yo? Voy a enseñarles que perseguirme por estas calles no vale la pena... Ciertamente. —Respondió a Barald mientras recargaba la pistola adicional. Ahora tenía una pistola en cada mano. Y mientras se acercaban los marineros furiosos, ella agarró a reírse como desquiciada.
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH! ¡ESCÚCHENME BIEN! ¡YO SOY YUUKI! ¡Y FALTAN MÁS QUE MARINEROS DE CUARTA PARA ALCANZARME!
Y dicho aquello, disparó a los soportes de un aviso que había justo allí en la calle, derribándolo y haciendo que se cayera en medio del camino, imposibilitando el avance de los marineros, quienes gritaban improperios y maldecían los nombres de Barald y Yuuki a la vez. Por su cuenta, ella caminaba alejándose del lugar mientras miraba hacia arriba a donde estaba Barald. Se le notaba sonriente y confiada, aunque en verdad había tenido suerte de que los disparos tuvieron fuerza de derribar los soportes. Pero así era ella, y esperaba que la aplaudieran por eso.
Señalaría un lugar del caserío, que Barald podría ver mejor desde su posición. Ella sonreiría y luego le haría otra señal, revelándole una ruta sobre la que podía correr a través de los tejados para llegar hasta donde ella le había mostrado con la primera seña. Aunque se veía que lo que la divertía era que Barald iba a tener que moverse haciendo algo así como si fuera parkour. Por suerte, no había saltos largos.
Y sin decir más, ella se fue a dar la vuelta al edificio, buscando distraer a los marineros. Podría contar con suerte nuevamente... y si las cosas se ponían muy mal, tan solo saltaría sobre los techos y los perdería. Estaba confiada en su propia habilidad y se le notaba. No. Lo que más se notaba era que subestimaba las habilidades de los marineros en sí.
Cuando se asomó por la otra esquina, ya estaban allí. Tuvo que parar en seco en ese mismo instante. Se dio la espalda y replegó sus alas lo que más pudo, y entonces señaló al lado contrario.
—Ejem.. La pistolera y el oloroso se fueron por allá... sí... por allá. No por este lado. No.
Por un momento los marineros casi compran la actuación de Yuuki. Pero se dieron cuenta luego de haber dado el primer paso. Volvieron a gritar y juraron que la birkaniana se las iba a pagar. Esto haría que Yuuki se espantara y saltara al techo, como una gallina asustada. Y una vez allí arriba, correría mostrando que era más que buena dando saltitos y usando las alas para impulsarse... aunque era evidente que no volaba.
El objetivo era llegar al sitio que le había señalado a Barald. Con su velocidad, podria llegar hasta allí sin que los marineros llegaran a notarla. Pero Barald... ojalá el chico hubiera corrido cuando ella se lo recomendó.
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH! ¡ESCÚCHENME BIEN! ¡YO SOY YUUKI! ¡Y FALTAN MÁS QUE MARINEROS DE CUARTA PARA ALCANZARME!
Y dicho aquello, disparó a los soportes de un aviso que había justo allí en la calle, derribándolo y haciendo que se cayera en medio del camino, imposibilitando el avance de los marineros, quienes gritaban improperios y maldecían los nombres de Barald y Yuuki a la vez. Por su cuenta, ella caminaba alejándose del lugar mientras miraba hacia arriba a donde estaba Barald. Se le notaba sonriente y confiada, aunque en verdad había tenido suerte de que los disparos tuvieron fuerza de derribar los soportes. Pero así era ella, y esperaba que la aplaudieran por eso.
Señalaría un lugar del caserío, que Barald podría ver mejor desde su posición. Ella sonreiría y luego le haría otra señal, revelándole una ruta sobre la que podía correr a través de los tejados para llegar hasta donde ella le había mostrado con la primera seña. Aunque se veía que lo que la divertía era que Barald iba a tener que moverse haciendo algo así como si fuera parkour. Por suerte, no había saltos largos.
Y sin decir más, ella se fue a dar la vuelta al edificio, buscando distraer a los marineros. Podría contar con suerte nuevamente... y si las cosas se ponían muy mal, tan solo saltaría sobre los techos y los perdería. Estaba confiada en su propia habilidad y se le notaba. No. Lo que más se notaba era que subestimaba las habilidades de los marineros en sí.
Cuando se asomó por la otra esquina, ya estaban allí. Tuvo que parar en seco en ese mismo instante. Se dio la espalda y replegó sus alas lo que más pudo, y entonces señaló al lado contrario.
—Ejem.. La pistolera y el oloroso se fueron por allá... sí... por allá. No por este lado. No.
Por un momento los marineros casi compran la actuación de Yuuki. Pero se dieron cuenta luego de haber dado el primer paso. Volvieron a gritar y juraron que la birkaniana se las iba a pagar. Esto haría que Yuuki se espantara y saltara al techo, como una gallina asustada. Y una vez allí arriba, correría mostrando que era más que buena dando saltitos y usando las alas para impulsarse... aunque era evidente que no volaba.
El objetivo era llegar al sitio que le había señalado a Barald. Con su velocidad, podria llegar hasta allí sin que los marineros llegaran a notarla. Pero Barald... ojalá el chico hubiera corrido cuando ella se lo recomendó.

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)