[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 5)
#2
[personajeinvalido=3367]

La oscuridad se había cernido sobre él un día más, aunque esta no era como aquella agradable sensación que tenía cuando cerraba los ojos y se quedaba dormido bajo la desdibujada sombra de un árbol. No, esta sombra era terrorífica. Su mente no divagó, no soñó, no sintió, tan solo existió en un espacio de tiempo que difícilmente era de calcular, y mucho menos situar.

Bajo la palma de sus manos y su cara, un frío y duro suelo, quizás metal o simple hormigón. Fue lo primero que sintió, sus articulaciones endurecidas, como si no se hubiese movido en días. Su cuerpo inmóvil. En su cabeza, un martilleo constante, rítmico, como un caballo desbocado por el disparo de un arma de fuego en la lejanía, como una desbandada de pájaros asustados. El pulso en su cabeza era cada vez más evidente, más presente, más intenso, como si una pesada bola de metal se fuese inflando en su sien hasta el punto de estallar en cualquier momento.

Sus párpados pesaban, pero querían moverse; sus piernas estaban completamente paralizadas, pero querían separarse de su cuerpo y salir en cualquier dirección; sus alas caían sobre su espalda y hacían a la misma vez de improvisada manta, pero no respondían.

Sus ojos se abrieron, pero no pudieron ver nada más que la bruma oscura y borrosa que lo rodeaba, no estaba acostumbrado a aquella repentina oscuridad. Figuras inciertas delante de él. ¿Iban a por él? ¿Dónde estaba? - ¿Qué es esto? - Susurró su mente aterrada. Desorientado, y con el pulso en su cabeza, levantó lo que pudo del mentón solo para descubrir que aquel pulso que sentía en su sien era su corazón desbocado, como si quisiera salírsele de la boca.

Pum, pum.

Cada segundo que reparaba en su corazón, un latido más.

Pum, pum, pum.

Cada instante que se sumía en aquella incertidumbre, una décima más rápido.

Pumpum, pumpum.

Ese miedo estaba dentro de su cuerpo, su instinto de supervivencia le gritaba por un lado que no se moviese, por si aquello hacía que lo mataran, por otro lado le gritaba que corriese o volase, pero que se alejase de allí. - ah... - Sus labios secos, su garganta lo imitaba y todo ello contrastaba con el sudor frío que resbalaba por su frente hasta acabar en aquella  sombra sobre la que estaba.

Un shock, sabía lo que era aquello, su mente estaba en crisis por instantes, pero no era capaz de rescatar la fórmula en su cabeza.

Entrecerró los ojos mientras decidía, temeroso, que era buena idea hacer algo de fuerza con la palma de sus manos contra el suelo para elevar su cabeza ligeramente. Sus ojos no podían ver con normalidad, aun era borroso y oscuro pero podría ver tres sujetos más que parecían estar en las mismas condiciones. Ojiplático y boquiabierto se sentó, forzosamente. Entonces recordó. El ferry, el viaje, la presión. - Me... - No recordaba lo que había pasado, solo la sensación antes de quedar inconsciente. Aquella sensación, como si la gravedad se multiplicase sobre su cuerpo y lo hundiese hasta el mismísimo centro de la tierra. Todavía la sentía, pero era ligeramente más leve que cuando la sintió. Aunque solo podía compararlo con tener que desmayarse, y ahora no lo estaba haciendo.

Se permitió intentar analizar la situación, que en aquel momento solo era identificar a los que tenía delante. Dos gyojins y una mujer exageradamente grande. - Marisco y montañas... - Dictaba casi desprestigiando con las pupilas de sus ojos aumentando por momentos, quizás se estaba acostumbrando ligeramente a penumbra de la habitación.

Entonces lo vió.

Aquel artefacto que no había llevado nunca pero si que había visto, no era la primera vez que lo metían entre cuatro paredes sin posibilidad de salir, ya había sido retenido antes.

Sintió el peso.

Sin querer creerlo, llevó las manos hasta su cuello, tocando el frío y oscuro metal que lo envolvía. El mundo, a parte de la presión de aquello que desconocía, se le vino encima. - No, no, no, no, no... - Su respiración se volvió violenta, su corazón cobraba de nuevo presencia.

Pumpum, pumpum, pumpum.

Sus manos apresaron el metal y sus piernas comenzaron a empujarlo mientras estaba sentado, arrastrándose prácticamente hasta topar en la pared que tenía a su espalda, a un lado de la puerta. Su pecho se inflaba y desinflaba con una frecuencia anormal, probablemente estaba hiperventilando.

Con la pared como límite, ahora se comenzaría a arrastrar hasta la esquina, casi como si aquello fuese un lugar seguro con el único acompañamiento sonoro del aire saliendo por su nariz, su corazón bombeando y sus dientes rechinando entre sí.

cositas


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 2 (GRUPO 5) - por Alek - 21-03-2026, 01:44 AM

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