24-03-2026, 03:01 PM
La figura que se asomó en el lugar era bastante irregular, Yuuki lograría identificar a la persona luego de que hablara. Y aunque le generaba bastante inquietud aquella figura, que incluso le parecía bastante tétrica por su forma de moverse y hasta de hablar, no pudo evitar notar que los hombres aquellos estaban ahora echando mano a sus sables, incluso desenvainando frente a la figura aquella. Parecía que iba a presenciar una pelea de callejón. Y lo que haría normalmente sería esperar a que la pelea terminara para ella atacar al que quedaba en pie luego del enfrentamiento, abusando del cansancio y el desgaste; pero esta vez iba a ser distinto. Esta vez ella bajaría del techo para bloquear la salida de los sujetos, teniendo ambas pistolas en las manos y las alas extendidas. Realmente daba la apariencia de un ángel letal con aquella entrada, y la sonrisa confiada de Yuuki no hacía más que comprobarlo.
—Una reunión, ciertamente.
Dijo Yuuki con aquella voz que no daba la impresión de ser más que una chica amable y de buen corazón. Aunque de amable Yuuki tenía poco cuando se trataba de dinero y de una oportunidad de golpear a un abusivo.
—Genial. Otra. ¿Qué dices Chompy? ¿La largota o la rara? —Dijo uno de los matones. Éste tenia un parche en el ojo y le faltaban la mitad de los dientes. Además tenía una voz chillona, típica de una rata como él.
—Me quedo la rara, Sitcky. Tu ve con la largota... y déjamela lista. —Se rió el segundo en un tono más grave, siendo especialmente bajito y con la quijada salida al frente. Se le podían ver los dientes de la mandíbula incluso cuando tenía la boca cerrada.
Y habiendo escogido sus oponentes, dejaron el botín que pensaban vender en el suelo. Luego, los dos maleantes se dieron la espalda y marcharon cada uno hacia las mujeres que ahora les cortaban el paso. Y sin darles mucho tiempo para que se acercaran, Yuuki se llevó la mano izquierda a la cabeza para sostener su cabello mientras se reía de manera sonora, dejando ver que de angelical solo tenía la apariencia. La cara se le había transformado a la de una maníaca y apuntaba con la mano derecha, en la que sostenía un revólver. Sticky se paró de inmediato y luego quiso correr para lograr alcanzar a la birkaniana antes de que ésta disparara; pero simplemente fue demasiado tarde, pues el revólver dio un tiro primero. Y mientras ella amartillaba, apuntaba con la otra pistola y soltaba tiros con esta también.
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH JRAH! —Se reía mientras soltaba las balas con una puntería eficaz a la distancia en la que estaban y con la facilidad del blanco que había resultado el maleante.
Cuando el revólver se había vaciado y la pistola de soporte estaba también descargada, Yuuki caminó hacia Sticky, quien caía fulminado por los proyectiles. Aún vivía. Porque Yuuki no gustaba de matar a sus oponentes. Y aunque las heridas que había causado ciertamente iban a doler, un médico podría curarlas y hasta lograr una recuperación total. Podría decirse que era un acto de piedad de parte de la pelirrosa. Pero se alejaba esto de la realidad, y por mucho.
Una vez cerca del caído, pateó el sable de la mano del maleante, mandándolo lejos. Luego se inclinaría y sonreiría nuevamente con la cara de angelito incapaz de matar una mosca.
—Lo siento. Pero no eres mi tipo. Ahora. Si lloras por tu vida...capaz te haga sentir mejor. —Guiñó el ojo y lamió el largo del cañón del revólver. Soltó una risita y luego miró a ver qué pasaba con la chica. Aprovecharía también el momento para recargar a su fiable Quicksilver.
—Una reunión, ciertamente.
Dijo Yuuki con aquella voz que no daba la impresión de ser más que una chica amable y de buen corazón. Aunque de amable Yuuki tenía poco cuando se trataba de dinero y de una oportunidad de golpear a un abusivo.
—Genial. Otra. ¿Qué dices Chompy? ¿La largota o la rara? —Dijo uno de los matones. Éste tenia un parche en el ojo y le faltaban la mitad de los dientes. Además tenía una voz chillona, típica de una rata como él.
—Me quedo la rara, Sitcky. Tu ve con la largota... y déjamela lista. —Se rió el segundo en un tono más grave, siendo especialmente bajito y con la quijada salida al frente. Se le podían ver los dientes de la mandíbula incluso cuando tenía la boca cerrada.
Y habiendo escogido sus oponentes, dejaron el botín que pensaban vender en el suelo. Luego, los dos maleantes se dieron la espalda y marcharon cada uno hacia las mujeres que ahora les cortaban el paso. Y sin darles mucho tiempo para que se acercaran, Yuuki se llevó la mano izquierda a la cabeza para sostener su cabello mientras se reía de manera sonora, dejando ver que de angelical solo tenía la apariencia. La cara se le había transformado a la de una maníaca y apuntaba con la mano derecha, en la que sostenía un revólver. Sticky se paró de inmediato y luego quiso correr para lograr alcanzar a la birkaniana antes de que ésta disparara; pero simplemente fue demasiado tarde, pues el revólver dio un tiro primero. Y mientras ella amartillaba, apuntaba con la otra pistola y soltaba tiros con esta también.
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH JRAH! —Se reía mientras soltaba las balas con una puntería eficaz a la distancia en la que estaban y con la facilidad del blanco que había resultado el maleante.
Cuando el revólver se había vaciado y la pistola de soporte estaba también descargada, Yuuki caminó hacia Sticky, quien caía fulminado por los proyectiles. Aún vivía. Porque Yuuki no gustaba de matar a sus oponentes. Y aunque las heridas que había causado ciertamente iban a doler, un médico podría curarlas y hasta lograr una recuperación total. Podría decirse que era un acto de piedad de parte de la pelirrosa. Pero se alejaba esto de la realidad, y por mucho.
Una vez cerca del caído, pateó el sable de la mano del maleante, mandándolo lejos. Luego se inclinaría y sonreiría nuevamente con la cara de angelito incapaz de matar una mosca.
—Lo siento. Pero no eres mi tipo. Ahora. Si lloras por tu vida...capaz te haga sentir mejor. —Guiñó el ojo y lamió el largo del cañón del revólver. Soltó una risita y luego miró a ver qué pasaba con la chica. Aprovecharía también el momento para recargar a su fiable Quicksilver.

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)