[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3)
#8
[personajeinvalido=3367]


Los ojos de color miel observaron atentos a cada uno de ellos mientras reaccionaban tanto a sus palabras como a la situación. 

Heras fue el primero en contestar, recién iniciaba su discurso. El esfuerzo del moreno por mantener la compostura y mostrar buena cara al angustiante momento, le agradó. “Ni idea, bro, quizás sean horas…” Trató de adivinar, sin certeza alguna de lo mencionado.

Seraphine era el nombre de la mujer de hebras sonrosadas que se esforzó por usar una libreta para comunicarse, justo cuando Ryota guardó silencio. La amabilidad se podía ver en sus acciones y por la forma en la que escribió también el estado de su angustia.



“¿No escuchaste nada de lo que dije, verdad?”

Recalcó al leer la idea entre pequeñas risas. No le importó que no lo tomaran en cuenta; no sabía que era sorda, quizá recién comenzaba a leer los labios, y tampoco que la siguiente en romper el silencio hubiera hecho lo mismo.

No podía culparlas por no soportar las náuseas y el malestar para escuchar o ver atentamente la verborrea de un extraño. Era una situación más que entendible.

“Tengo suerte de estar algo acostumbrado a esto… wao, ¿en serio me alegro de mi desgracia?” Suspiro para sí, escuchando la pregunta y después los alegatos de la chica oji azul.



“No mames, capaz les hable dormidas y no me di cuenta kekeke…”

Resto importancia y termino su análisis de quienes podría esperar algo y de quienes, no.

Fue entonces cuando la voz de Heras trató de relajar a la señorita gritona, llamando a la calma y sugiriendo esperar un poco antes de hacer cualquier cosa. Por desgracia, las diversas situaciones de la vida no siempre se desarrollan como uno desea.

Quizás la algarabía de quien usó sus puños contra la puerta surtió efecto, pues sus reclamos fueron respondidos por la repentina vibración del suelo. Los cimientos de aquel lugar parecían arrastrarse entre cadenas al mismo tiempo en que la puerta que los mantenía en cautiverio se elevaba, envuelta en un espeso vapor caliente que emanaba incesante desde el otro lado.

De inmediato, los puños de Ryota se alzaron en guardia, como las fauces de un animal acorralado. No pensó; simplemente actuó de forma defensiva, dominado por el miedo que recorría su cuerpo y lo hacía olvidar su actuación de calma.

Su deseo era mostrarse sereno, utilizar su astucia para sobresalir, pero en ese instante solo pudo temer por lo que estaba a punto de afrontar. Si no salía de allí con vida, su sueño terminaría.

La luz se abrió paso por la habitación con lentitud, iluminándolo desde los pies hasta la cabeza. Su cuerpo, ligeramente tambaleante, luchó por mantener a raya los temblores mientras sus ojos se enfocaron con sumo interés en aquello que el vapor, poco a poco, revelaba.

“Que puto calor…” Pensó, sintiendo el bochorno que lo obligó a quitarse el abrigo que portaba y dejarlo caer al suelo.

Una vez la puerta terminó de alzarse, la primera en avanzar frente a todos los presentes, que observaban en la misma dirección, fue la joven sorda de increíble altura. La sorpresa en el rostro de Ryota se hizo aún mayor cuando una nueva presencia femenina hizo su aparición, anunciándose a través del sonido de su voz al otro lado de la cortina de vapor.

Un desafío se emitió con gana y júbilo, anunciando una faena, un duelo, un desafío.

La gran mujer de casi tres metros, reaccionó asustada con breves pasos hacia atrás ante la invitación de quien estuviera más adelante. Sin embargo, su vulnerabilidad no la detuvo de levantar sus brazos y ofrecer un hermoso pero breve movimiento con su cuerpo que recordó al castaño las escrituras previas.

El corazón de Ryota se enterneció al ver a tan tímida e increíble mujer, dar todo de si para avivar las llamas del corazón de quienes estaban allí. Si ella con todo en contra por su triste pasado (era sordo muda) deseaba luchar, ¿quién era él para impedírselo?



“¡La sordita lo está dando todo, Bro!”

- Ost -

El pensamiento vino acompañado de una nueva motivación, sus manos chocaron contra sus mejillas para despertar, emitiendo un sonoro impacto. El miedo no lo detuvo antes y no lo detendría ahora; su sueño, su tripulación, todo lo esperaba fuera de ese maldito lugar. Así que sin dudarlo y a paso firme siguió a la chica a través del vapor, avanzando hacia la siguiente instancia.

Una vez al otro lado del aire caliente, tan solo habiendo recorrido 1 M en la nueva instancia, los ojos de Ryota observaron justo en dirección de la hermosa mujer que se erigía ahora a 34 metros de distancia.
En solo instantes, la mente del navegante realizó una valoración de la situación, basándose en las palabras previas, el contexto y la capa marine que ondeaba a espaldas de la mujer.

Era una cárcel de la marina. De alguna forma, los bastardos que los perseguían habían conseguido llegar hasta ellos para noquearlos con aquel maldito trueno que quebró incluso su capacidad de mantenerse en pie… y ahora, no solo él, sino que también sus compañeros se encontraban privados de su libertad.



“Heras, voy por un último trago, cuenta 1 y ve con todo.”

Palabras sin sentido alguno. Pero entonces, sin previo aviso, ni una sola palabra más, antes de que la chica sordita hiciera su segundo movimiento, el joven de cabellos castaños se transformó y movió a tal velocidad que, ante los ojos de todos los presentes en la habitación, prácticamente desapareció, recorriendo los 34M que lo separaban de la marine.

17 en un salto horizontal a ras del suelo y luego otros 17M en máxima carrera.

En un abrir y cerrar de ojos, una araña de medio metro le clavaba los colmillos en la pantorrila izquierda a la Jari para, de inmediato, apartarse hacia un total de 7M ese mismo costado (el izquierdo) con la misma rapidez con la que había llegado.

La Araña

No hubo tiempo para pensar en la horripilante sensación que poseía al transformarse en esa criatura, ni siquiera hubo tiempo para pensarlo de más, tan solo actuó y al finalizar el movimiento, la gran araña volvió a convertirse en el chico de cabellos castaños que, apenas unos segundos antes, se encontraba a una distancia “segura”.

Lo bueno de estar aterrado, es que no podías aterrarte más, ni siquiera por ti mismo.
Si Heras confiaba en él, al menos un poco, habría atacado en el mismo instante en que su compañero de celda lo pidió, llegando justo después de que los sentidos de la rubia se redujeran por el potente somnífero que le había conseguido inyectar. Podía ser hermosa, tener unos atributos increíbles, pero si se trataba de su libertad o la de los suyos, Ryota nunca jugaría. 


Off Rol Para Mi Grupo


Info
[Imagen: ELRAliP.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2201 + 0 = 2201
Energia: 2340 - 250 = 2090
Espiritu: 318 + 0 = 318


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) - por Ryota Miyamoto - 25-03-2026, 04:20 AM

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