25-03-2026, 05:55 PM
04 de Primavera - Año 16
03:25 AM
Siendo sinceros, ¿Qué tan complicado podía llegar a ser el esparcir unas cuantas cenizas en una cosecha de cañas de azúcar? ¿Cuántas iban a ser las posibilidades de que saliera mal? No muchas, ¿cierto? Sobre todo, si pensaba en que solo se trataba de un pequeño encargo para estirar las piernas y, a la vez, traer a su estómago algo que comer.
¿Por qué pensar en dificultades? ¿Por qué centrarse en la oscuridad del camino que la visión le nubla, o el clima, que obliga a su cuerpo a cubrirse con una ligera capa de sudor? Ni siquiera debe de darle importancia al hecho de que la plantación a donde se dirige es propiedad privada. Detalles bobos e inútiles.
O no tanto.
¡Pero!
¿De qué serviría llenarse la cabeza de todas esas cosas? Prefiere la tranquilidad antes que la previsión que innecesaria se le dibuja, y es esa misma tranquilidad la que domina los ligeros y pequeños saltos que da la joven. Debería ser más cuidadosa si la urna que lleva en las manos desea proteger de romperse, pero no se detendrá por ello, ni siquiera cuando las plantas han dejado de rozar sus pies y ya alcanzan sus rodillas.
Complicado de avanzar, también de ver. ¿Y qué podemos decir de oír? Al menos la brisa está calma, por no decir casi que ausente. No es una queja, por supuesto. Al tanto de lo que la rodea prefiere estar y así evitarse sorpresas que provoquen la caída de las cenizas que ella protege (solo por el momento). Miedo a los fantasmas no es que posea, solo que no es su deseo el encontrarse un vivo a las dos de la mañana... Al menos, a un guardia.
Consciente está de que cerca se encuentra al lugar que le han indicado, pues las plantas de poco ya alcanzan su altura y, de pronto, la cubren. Caminar se vuelve pesado, y cada pisada nada inadvertida pasa. La hierba cruje bajo sus pies. Elegir si ir a la derecha o izquierda complicado se vuelve cuando la negrura ha pintado lo que verde era.
¿Cuál es el camino correcto? ¿El que la lleva a una pequeña luz? No solo alumbra lo que rodea, sino también el rostro de la fémina. Inusual es ese brillo a esas horas, y de un lado a otro se mueve, solitaria. ¿Será que alguien más está perdido junto a ella? ¿O está siendo parte de esas historias de fantasmas que siempre cuenta?
—¿Hola? ¿Alguien por ahí? Solo vengo a realizar una pequeña tarea…
La primera respuesta es el silencio.
