25-03-2026, 11:24 PM
Entrecerró sus ojos, sin creérselo del todo, pero con el dolor de cabeza que le producía el dudar hasta de su propia sombra, Seraphine no se iba a poner a analizar hasta la última acción de los demás para satisfacer su paranoia, no obstante, ni en eso podía confiar, sabiendo muy bien que lo haría, era una molestia lo insegura que era a veces, pero tenía toda la intención de cambiar aquello, aunque le quedase un largo camino por delante, pasó la mano por su rostro, peinando sus largos mechones hacia atrás, sin darse cuenta, la skypean infló sus mejillas, mirando su plato.
Sus dedos se movieron sobre la mesa, sus dedos golpeando de forma rítmica contra la superficie, casi pareciendo crear una melodía y cerró sus ojos, concentrándose en el ruido de su alrededor, siendo casi una lástima y una bendición al mismo tiempo, que su oído no estuviera tan bien desarrollado como su visión, sin entender que hasta con el sonido de los simples movimientos de los zapatos deslizándose por el suelo, el cuerpo de Sera pudiese sacar de ahí inspiración para bailar, la música de los demás músicos, las charlas, gritos, risas y tonos tristes incluso ponían sus venas a burbujear con tanta vida que le era difícil el quedarse quieta, siendo en ese momento, que al abrir sus ojos, se pilló así misma, con la parte inferior de su cuerpo, apuntando en dirección a las personas, listas para levantarse.
Frunció el ceño y colocando una mano debajo de sus rodillas, las obligó a entrar de nuevo en la mesa, murmurando cosas sin sonido, pero de seguro que eran algo despectivas hacia si misma y las palabras de Miyori, de pronto, la lanzaron en una extraña espiral de sentimientos de unidas, de tener a alguien que pudiese comprender aquello, era reconfortante, casi un milagro, no mintiendo cuando decía que bailar era su vida, siendo lo que la mantuvo más o menos cuerda, sus pies y brazos se movían solos cuando la encerraron por largos periodos de tiempo, siendo una verdadera tortura cuando, por castigos, le amarraban sus extremidades, dejandola en el suelo, sin poder sacar ese algo de su cuerpo que la hacía sentir viva.
Inclinó un poco su cabeza, con el calor esparciéndose por su piel, enfocándose en su rostro y sonrió, sus ojos brillando, ante la pregunta, no pudo evitar asentir varias veces, sin duda, era tan maravilloso… que le llenó de energía y estampó sin querer su frente contra la mesa por la energía utilizada, abriendo sus ojos por la sorpresa, la adrenalina le hizo ignorar el dolor y levantó un dedo, necesitando unos minutos para enderezarse.
—Todo bien— Escribió. —¿Y por qué esperar a que seas excelente?— Agarró una mano de Miyori, apretando un poco. —Tengo pensado quedarme varios días en Baterilla, quizás… podamos vernos más a menudo, aprender una de la otra y componer algo de inmediato.
Sus dedos se movieron sobre la mesa, sus dedos golpeando de forma rítmica contra la superficie, casi pareciendo crear una melodía y cerró sus ojos, concentrándose en el ruido de su alrededor, siendo casi una lástima y una bendición al mismo tiempo, que su oído no estuviera tan bien desarrollado como su visión, sin entender que hasta con el sonido de los simples movimientos de los zapatos deslizándose por el suelo, el cuerpo de Sera pudiese sacar de ahí inspiración para bailar, la música de los demás músicos, las charlas, gritos, risas y tonos tristes incluso ponían sus venas a burbujear con tanta vida que le era difícil el quedarse quieta, siendo en ese momento, que al abrir sus ojos, se pilló así misma, con la parte inferior de su cuerpo, apuntando en dirección a las personas, listas para levantarse.
Frunció el ceño y colocando una mano debajo de sus rodillas, las obligó a entrar de nuevo en la mesa, murmurando cosas sin sonido, pero de seguro que eran algo despectivas hacia si misma y las palabras de Miyori, de pronto, la lanzaron en una extraña espiral de sentimientos de unidas, de tener a alguien que pudiese comprender aquello, era reconfortante, casi un milagro, no mintiendo cuando decía que bailar era su vida, siendo lo que la mantuvo más o menos cuerda, sus pies y brazos se movían solos cuando la encerraron por largos periodos de tiempo, siendo una verdadera tortura cuando, por castigos, le amarraban sus extremidades, dejandola en el suelo, sin poder sacar ese algo de su cuerpo que la hacía sentir viva.
Inclinó un poco su cabeza, con el calor esparciéndose por su piel, enfocándose en su rostro y sonrió, sus ojos brillando, ante la pregunta, no pudo evitar asentir varias veces, sin duda, era tan maravilloso… que le llenó de energía y estampó sin querer su frente contra la mesa por la energía utilizada, abriendo sus ojos por la sorpresa, la adrenalina le hizo ignorar el dolor y levantó un dedo, necesitando unos minutos para enderezarse.
—Todo bien— Escribió. —¿Y por qué esperar a que seas excelente?— Agarró una mano de Miyori, apretando un poco. —Tengo pensado quedarme varios días en Baterilla, quizás… podamos vernos más a menudo, aprender una de la otra y componer algo de inmediato.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
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