[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 1)
#11
[personajeinvalido=3367]

La espada de Damocles pende sobre nuestras cabezas…

Vamos, que va siendo hora de moverse e intentar salir, ¿verdad?

No. Sabe que algo extraño está ocurriendo. Puede sentir esa extraña voz susurrar detrás de su nuca, cantante voraz de la mala suerte que parece exigir su sangre en medio de la bruma. Nacida del horror, el peso del cuerpo le exige mantener la cordura, la compostura y la reacción. Sabe que está en desventaja personal dentro de ese lugar cerrado. El terror sigue mordiendo sus pies y el cuerpo le exige huir, escapar.

No hay que decir que todo esto es, en verdad, un extraño caso. Memoriza la posición de sus compañeros, de las montañas de basura, y escucha a lo lejos las conversaciones ajenas. Ni siquiera es capaz de mirar de reojo el reencuentro de ese muchacho con el que parece ser su mejor amigo, un caballo. Y es ese extraño sentimiento apremiante el que le impide concentrarse: la idea de que algo malo ocurra contra todos allí, incluido ese animal.

Ella no tiene chances de pensarlo realmente, no cuando escucha la voz de su compañero de armas, el marine de la división ochenta, clamar por resguardarse. Y es que, de normal, ella buscaría ponerse frente al resto y mantener la vista fija en todos por el ansia de proteger a todos los que allí están, incluido Masato y, por obvias razones, su novio.

Hae-won no tiene demasiado margen de acción, no cuando ella escucha las directivas de su compañero. De normal, no se cortaría; atacaría de manera directa, sin darles chance de actuar, hiriendo —sin matar realmente— a todo aquel que se le ponga enfrente. El terror la invade. La sensación de desazón y el miedo hacen que sus pies torpes se muevan e intenten buscar un refugio con muy poco éxito.

Además, hay un factor que le impide moverse más allá del propio miedo: su pareja está allí, y ella no se separaría de él.

No respira con calma, porque el aire putrefacto y el aroma nauseabundo le bloquean los pulmones. Reza a todos los dioses en los que tanto cree, pero sabe que la han abandonado. No llega a completar sus acciones cuando el estruendo de un estallido y el humo rompen con el intento de armonía mental, provocando no solo que los movimientos propios se vean interrumpidos por la falta de reacciones inmediatas, sino porque su pareja, en un afán de protegerla, se lanza sobre ella y toma el lugar de escudo.

El grito de impresión muere en su garganta, mientras abre los ojos con prontitud. Utiliza ese impulso simple para poder moverse, un par de pasos que constituyen un metro hacia la derecha, y un salto de dos metros que la ayudan a posicionarse cerca del caballero.

Puede verlo desde su posición: calcula un relativo de doscientas cincuenta personas que puede vislumbrar gracias a la agudeza de su visión. Escudos por delante; atacantes por detrás. Teniendo en cuenta la precariedad de la situación, están en peligro inmediato. No lo piensa dos veces cuando toma su arma entre las manos, con un cartucho en la otra, a punto de ser ensamblados para iniciar con el combate.

El terror la sigue lastimando; el cuerpo parece pesarle, pero la realidad es que, aún en medio de esa situación, no puede evitar acomodar el cabello detrás de la oreja. No puede evitar sentirse fea, muy pero muy fea, mientras el alma se cae a los pies y el cuerpo clama por aire puro.

Debe centrarse. No hace mención alguna de nada, entretanto afila sus ojos. Aprovecha que una de sus compañeras había tomado la palabra para intentar recargar su arma en caso de que sea absolutamente necesario, mientras se pregunta a sí misma qué carajos están haciendo. ¿Creen que esas palabras funcionarán? Hae-won no lo sabe. Lo que sí sabe es que tiene un extraño tono de voz que podría formar parte de alguna… ¿habilidad de convencimiento?

A la dama albina la sorprende, sin duda.

Lo que sí puede decir es que, desde su posición, está segura de que tendrá chances de proteger a su pareja, quiera él o no.

Lo que sí sabe es que, recordando los uniformes que vio portar a esas personas, la bilis repta por su garganta y el odio se cierne sobre su ser. Detesta a los piratas, pero si hay algo que hace que su sangre hierva, es creer que hay miembros corruptos dentro de las gloriosas filas de la marina.

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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 1) - por Choi Hae-won - 26-03-2026, 12:40 AM

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