28-03-2026, 10:48 PM
A diferencia del capitán, así como muy seguramente del resto de la tripulación, Uker durmió más de la cuenta.
Se había pasado la noche preparando ciertos ingredientes, artilugios o recetas para tenerla a punto al levantarse. El último viaje había sido duro, no le había dado tiempo a preparar nada por tener que estar más atento a las inclemencias del clima y a no perder el control del barco en una mala ola. Ahora se había preparado mejor, por lo que no pasaría lo mismo.
Se despertó, se cambio y no tardó más en ir hacia la “cocina” improvisada que tenían. Cortó ingredientes, preparó rejuntes de frutas, ensaladas, algunos recipientes con sopas o guisos que había cocinado la noche anterior y resguardó a la perfección para evitar que se pudrieran. Como siempre hacía, terminó su primera labor del día cortando diversos pedazos de frutas, poniéndolos en un plato y saliendo a cubierta para encontrarse con el resto del grupo, justo a tiempo para escuchar la pregunta de Eros. - Según el clima y nuestro último viaje, muy seguramente nos encontremos con algún problema -. Mientras hablaba, pasó junto a cada uno de ellos para ofrecerles la fruta, que elijan la que quieran pero que coman algo nutritivo.
- Si te fijas en esa dirección… -. Observó y apuntó con su dedo hacia donde debían dirigirse, el punto al que el agua se desplazaba y la corriente los llevaba sin derecho a replica. - Puedes ver nubes en el horizonte -. Era verdad, se notaba una acumulación de esas mismas al fondo. - Pese a la corriente, el viento leve que viene estará en nuestra contra, así que esas nubes vendrán hacia nosotros. Diría que nos encontraremos con ellas en… Casi en la puesta del sol, si el viento sigue así de bajo -. En cuanto todos tuvieron su trozo de comida, dejó el plato sobre un barril y terminó su pequeña charla. - De igual manera, el Grand Line no es normal, así que esperen más calor que Arabasta y más nieve que Drum durante el trayecto -.
Ya había aprendido lo inclemente y extraño que era navegar por esas aguas.
Se recostó en el borde de la cubierta y cruzó los brazos, escuchó al capitán hablar y sonrió. - Pues, tendremos que pasarles por encima a quien quiera retarnos, no hay más -. Para el cocinero, era algo simple: si estás en mi contra estás en mi camino. Y él no iba a permitir que alguien se meta en su objetivo. Estiró un poco los brazos y observó el Log Pose atado a su brazo derecho, con sus flechas apuntando a aquella isla que podría ser el mejor o el peor destino para ellos, pero eso todavía estaba por verse.
Se había pasado la noche preparando ciertos ingredientes, artilugios o recetas para tenerla a punto al levantarse. El último viaje había sido duro, no le había dado tiempo a preparar nada por tener que estar más atento a las inclemencias del clima y a no perder el control del barco en una mala ola. Ahora se había preparado mejor, por lo que no pasaría lo mismo.
Se despertó, se cambio y no tardó más en ir hacia la “cocina” improvisada que tenían. Cortó ingredientes, preparó rejuntes de frutas, ensaladas, algunos recipientes con sopas o guisos que había cocinado la noche anterior y resguardó a la perfección para evitar que se pudrieran. Como siempre hacía, terminó su primera labor del día cortando diversos pedazos de frutas, poniéndolos en un plato y saliendo a cubierta para encontrarse con el resto del grupo, justo a tiempo para escuchar la pregunta de Eros. - Según el clima y nuestro último viaje, muy seguramente nos encontremos con algún problema -. Mientras hablaba, pasó junto a cada uno de ellos para ofrecerles la fruta, que elijan la que quieran pero que coman algo nutritivo.
- Si te fijas en esa dirección… -. Observó y apuntó con su dedo hacia donde debían dirigirse, el punto al que el agua se desplazaba y la corriente los llevaba sin derecho a replica. - Puedes ver nubes en el horizonte -. Era verdad, se notaba una acumulación de esas mismas al fondo. - Pese a la corriente, el viento leve que viene estará en nuestra contra, así que esas nubes vendrán hacia nosotros. Diría que nos encontraremos con ellas en… Casi en la puesta del sol, si el viento sigue así de bajo -. En cuanto todos tuvieron su trozo de comida, dejó el plato sobre un barril y terminó su pequeña charla. - De igual manera, el Grand Line no es normal, así que esperen más calor que Arabasta y más nieve que Drum durante el trayecto -.
Ya había aprendido lo inclemente y extraño que era navegar por esas aguas.
Se recostó en el borde de la cubierta y cruzó los brazos, escuchó al capitán hablar y sonrió. - Pues, tendremos que pasarles por encima a quien quiera retarnos, no hay más -. Para el cocinero, era algo simple: si estás en mi contra estás en mi camino. Y él no iba a permitir que alguien se meta en su objetivo. Estiró un poco los brazos y observó el Log Pose atado a su brazo derecho, con sus flechas apuntando a aquella isla que podría ser el mejor o el peor destino para ellos, pero eso todavía estaba por verse.
- Solo da la orden y zarparemos. Llegaremos a Jaya y veremos si nuestra fama es respetada o ninguneada -
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