Música, dinos y un misterio[Aventura T3 P.R Maria ft Kelvin]
#2
Narrador / María Merlot

MUSIQUITA



Día 28 de Verano.
Año 17.
06:08 a.m.
En algún lugar del mar, Little Garden.

Le costaba conciliar el sueño, desde lo ocurrido con la Valkiria Besada por el Sol todo cambio en su caótica rutina. Durmió al calor de Thrym, en la cubierta del Flush Royal pero despertó antes que saliera el sol. Se quedo viendo el cielo estrellado un buen rato como si cada titilar pudiese darle las respuestas que buscaba. ¿Cuáles? ¿Cómo ser más fuerte para ayudar a sus nakamas? No deseaba volver a pasar por ese escenario de impotencia y frustración, aun sentía que la traiciono al correr lejos del evento gigantesco, aunque en el fondo supiera que… quedarse le habría traído mas problemas a la peliverde.

María se levantó, yendo en sigilo hacia la recamara dónde dormían plácidamente la fracturada Maki, en su cama, y la gran Odeth, la Oni cocinera de la tripulación. Cuando se acerco a revisar señales de fiebre o algún malestar en la valquiria, los ojos ámbar fueron directamente al brazo roto. Una espadachina como su hermana, con esa quebradura podría arruinarle sus habilidades… aunque Hyakinthos comento que no se preocupara, que la fémina estaría bien, quedaría como nueva. Con un beso en la frente a su amada hermana se cambio de ropa, tomo su bolso impermeable metió algunas cosas, y decidió ir a ver el amanecer desde la playa.

06:28 a.m.
En alguna playa, Little Garden.

Saltar del Flush Royal, adentrarse a las frías aguas que rodeaban la isla, resultaba purificante, haciéndola olvidar por esos breves momentos las penas que acongojaban su corazón, los problemas sin respuestas que chillaban en su mente. Se sentó en la arena, chorreando agua, mientras se quitaba las botas blancas y vacíaba el agua. Pocos minutos después el sol empezó a salir, lo que la hizo ensimismarse en la escena de la naturaleza. Saco su Den Den Visual, regalo de Algodón de azúcar, y tomo algunas fotografías para el recuerdo.

La brisa movió su larga cabellera rosada, y cuando finalizo la salida del astro rey, ya estaba completamente seca. Justo la noche anterior, hablo con Einarr, sobre ir a visitarlo. No le dijo exactamente cuándo, pero sabiendo que ahí afuera estaba su amigo alado, y su reciente amigo gigante, decidió que ese momento era AHORA. Pensar en el par la hizo sonreír, considerando a sus nakamas… ellos eran algo misteriosos pero muy buenas personas, lo sabia por los sonrojos de Einarr, y por como Kelvin la ayudo cuando se encontraron con el enano mandón de Howard.

01:17 p.m.
En algún lugar, Little Garden.

Aquella isla nunca dejaba de sorprenderla, todo estaba creado para ser el patio de juego de personas muy grandes, como Thrym, Kelvin o el Iracundo Jaggar. Los grillos en su cabeza empezaron a revolotear, y una sonrisa que se sentía tan ajena en sus labios se apodero de ella. No quería hacer preocupar a sus amigos, no podía mostrar la tristeza que la embargaba cuando llegara al barco azabache; por eso hizo lo que mejor sabia hacer, enterrar bajo llave aunque fuera por unas horas su roto corazón, su destrozado espíritu.

A pesar de todo, el caminar etéreo de la joven se mantenía. Sin dirección ni rumbo fijo, ella seguía sus instintos desorientados, esos mismos la llevaron hasta un lago, no la playa. ¿Estaba perdida? No sería realmente novedad. Recordó como Maki, en una oportunidad, le dijo sobre buscar una mejor vista desde los altos árboles, eso hizo. Se anudo el cabello en un moño desorganizado, se coloco sus guantes, salto con agilidad, trepo como estaba acostumbrada por hacerlo todo el tiempo con Thrym, y llego a la punta. La vista era majestuosa, tanto que saco otra vez su piruleta fotográfica y tomo algunas fotos más. Luego, y contra todo buen juicio, salto al siguiente gran árbol… entonces fue cuando lo vio.

Alto, muy alto.
Pelinegro, muy pelinegro.
¡Kelvin-sama!

La vena traviesa de María la hizo taparse la boca para no hacer ruido, porque una idea cruzo por su mente llena de grillos. ¡Iba a sorprenderlo! Así que, tomando impulso, salto del árbol con todas sus fuerzas hacia aquella mole de 20 metros que pasaba por ahí...

— ¡KELVIN-SAMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! — grito cuando sus pies dejaron la rama haciendo un arco en el aire hasta el revolucionario. Lo siguiente que supo la chica es que una enorme mano la capturaba, con la delicadeza que lo imprevisto de la acción otorgaba. María termino dando una vuelta en la palma, por suerte debajo de su suéter overside llevaba un short de licra — ESO FUE UNA ATAJADA 10/10 ¿PUEDO HACERLO OTRA VEZ? POR FAVOOOOOOOOOOOOOOOOOOR — se propuso entre risas, levantándose para buscar la mirada del gigante — ¿A dónde te diriges, Kelvin-sama? Yo quería visitarlos pero me perdí, mi brújula interna esta defectuosa… quizás otras cosas más dentro de mí lo estén también. ¿Esta Fenek contigo? ¿Puedo saludarlo? — indico con emoción, aunque en una parte de su conversación... su voz bajo algunos decibeles, se refería a la depresión que la embargaba desde que sucedió lo de su hermana.

Sin esperar respuestas, y siendo como era, se dejó caer de la mano del gigante hasta el suelo — Oye, sabes que en esta isla hay más gigantes como tu… — empezó a contar, recordando al tipo que ataco a Maki D. Zenin pero algo la detuvo, una melodía dulce y cautivadora — ¿Escuchaste eso? — cuestiono pero la curiosidad en ella fue mayor, así que se encamino a descubrirlo siguiendo el rastro musical. Casi troto hasta detenerse al lado de un gran árbol (a 20 metros de la entrada), lo uso para ocultarse y mirar a escondidas, porque lo que se extendía frente a ellos era una especie de pequeña llanura, o claro.

Los ojos de María se abrieron al ver la escena, un par de lagartijas gigantes dinosaurios entrando a una cueva, pero no de una forma aburrida sino de la más genial nunca antes vista… ¡MOVIENDO EL BOTE! — Kelvin-sama… — lo llamo con voz neutral mientras sus labios formaban una sonrisa pícara — ¿Lo estás viendo, verdad? ¿O solo estoy alucinando? ¿Eres una alucinación también? — volteo a mirarlo para seguido pellizcar su propia mejilla, hubiera sido la de Kelvin pero 20 metros los separaban — … eta bhien... dhuele. Nho ehs alushinashion… — balbuceo hablando al mismo tiempo del pellizo, lo que causo que su dicción saliera de forma inentendible. Los ojos brillaron, ella quería ver a donde iban — … debe seg… — iba a proponer con su habitual alegría: seguirlos, pero algo la detuvo, por su culpa Maki D. Zenin resulto herida, cuando le pidió ir por unos dinos secuestrados…

La sonrisa se borró de sus labios.
No quería ser la culpable de otro nakama herido.

— … debemos dejarlos… tranquilos, si… eso… — el matiz de su voz fue distinto, hasta la postura de su cuerpo; después de todo, tenia ese pequeño gran evento traumático, y aun tenia miedo.



README
Karma Fanático: Hyakinthos. 
[Imagen: mmocheja.png]


Mensajes en este tema
RE: Música, dinos y un misterio[Aventura T3 P.R Maria ft Kelvin] - por Maria Merlot - 29-03-2026, 08:40 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)