13-11-2023, 06:37 PM
(Última modificación: 14-11-2023, 03:01 AM por Daryl Kilgore.)
Hace 4 años...
Daryl acababa de volver de una misión otorgada por el gobierno. Por suerte, había sido sencilla y terminó antes de lo esperado, por lo que ese tiempo extra podía invertirlo en simplemente descansar y entrenar. No existía una base del gobierno como tal en aquel mar, por lo que cada vez que terminaba una misión y que recibía otra, acudía a aquella isla. Realmente se trataba de una base de marines, pero al fin y al cabo, todos trabajaban por fines parecidos... aunque con métodos bastante distintos.
El caso es que llegó a la base marine antes de lo previsto, con la esperanza de poder ahora dedicarse a no hacer absolutamente nada. Sin embargo, le habían convocado a una reunión por algún motivo. Llamó a la puerta con los nudillos y una voz desde dentro le dio permiso para entrar. Era una sala pequeña, había varias idénticas en toda la base para este tipo de reuniones más cotidianas y sin importancia. La mesa central era rectangular, con siete sillas vacías y una ocupada por Tegan. Era agente del Cipher Pol también, de un par de rangos por encima suya. Aquello ya llamó su atención, normalmente no se reunía con nadie tan importante. Era un hombre mayor, entre sus cabellos morenos podía apreciarse la aparición de mechones canosos y su rostro lo marcaban unas facciones duras y cuadradas. Parecía ser el típico hombre al que llamaban para echarle la bronca a los demás. — Siéntese. — Ordenó con frialdad, a Daryl no hacía falta ni que lo hubiera dicho, ya iba en camino de hacerlo igualmente. Se apropió de una de las sillas a mano derecha, bastante alejada del sujeto. — ¿Cómo fue la misión? — Tegan ni si quiera le miraba, solo ojeaba unos papeles encima de la mesa. — Bien. — Respondió Daryl, igual de seco que él. — Así que bien, ¿eh? — Se aguantó las ganas de suspirar. Se venía charla. — ¿Me explicas esto, entonces? — Le tendió una de las hojas que estaba mirando hace un momento. Pertenecía al periódico y en uno de los pequeños anexos de abajo se le daba voz a la noticia de un local que acabó en llamas después de una pelea, además de la muerte de un pirata y algunos civiles heridos. Sí, consiguió acabar con la persona que le mandaron, pero llamó demasiado la atención, y el Cipher Pol no podía permitirse eso. — El... asunto se complicó un poco. — Sujetó su codo izquierdo con la mano derecha. Era lo más parecido a cruzarse de brazos, estaba visualmente a la defensiva. No le gustaba excusarse, ni pedir perdón, ni aceptar sus errores. — Es la tercera vez en dos meses que los "asuntos se complican un poco". — Daryl empezó a mover la pierna en un acto de nerviosismo o de impaciencia, no le gustaban estas cosas. Sobre todo porque lo encontraba hipócrita. A él lo reclutaron sabiendo exactamente cómo era, que ahora se hicieran los soprendidos y disgustados le quemaba por dentro. Se provocó un silencio tenso. — No volverá a pasar. ¿Puedo retirarme? — Preguntó Daryl, deseando salir de aquel cuartucho. — No, vas a esperar aquí, porque está a punto de llegar alguien. — Aquello despertó un poco su curiosidad, aunque no dijo nada ni hizo ningún gesto que pudiese expresarlo al exterior. Solo quedaba esperar, y deseaba que no fuese mucho tiempo, porque la situación ya era lo suficientemente incómoda.
El caso es que llegó a la base marine antes de lo previsto, con la esperanza de poder ahora dedicarse a no hacer absolutamente nada. Sin embargo, le habían convocado a una reunión por algún motivo. Llamó a la puerta con los nudillos y una voz desde dentro le dio permiso para entrar. Era una sala pequeña, había varias idénticas en toda la base para este tipo de reuniones más cotidianas y sin importancia. La mesa central era rectangular, con siete sillas vacías y una ocupada por Tegan. Era agente del Cipher Pol también, de un par de rangos por encima suya. Aquello ya llamó su atención, normalmente no se reunía con nadie tan importante. Era un hombre mayor, entre sus cabellos morenos podía apreciarse la aparición de mechones canosos y su rostro lo marcaban unas facciones duras y cuadradas. Parecía ser el típico hombre al que llamaban para echarle la bronca a los demás. — Siéntese. — Ordenó con frialdad, a Daryl no hacía falta ni que lo hubiera dicho, ya iba en camino de hacerlo igualmente. Se apropió de una de las sillas a mano derecha, bastante alejada del sujeto. — ¿Cómo fue la misión? — Tegan ni si quiera le miraba, solo ojeaba unos papeles encima de la mesa. — Bien. — Respondió Daryl, igual de seco que él. — Así que bien, ¿eh? — Se aguantó las ganas de suspirar. Se venía charla. — ¿Me explicas esto, entonces? — Le tendió una de las hojas que estaba mirando hace un momento. Pertenecía al periódico y en uno de los pequeños anexos de abajo se le daba voz a la noticia de un local que acabó en llamas después de una pelea, además de la muerte de un pirata y algunos civiles heridos. Sí, consiguió acabar con la persona que le mandaron, pero llamó demasiado la atención, y el Cipher Pol no podía permitirse eso. — El... asunto se complicó un poco. — Sujetó su codo izquierdo con la mano derecha. Era lo más parecido a cruzarse de brazos, estaba visualmente a la defensiva. No le gustaba excusarse, ni pedir perdón, ni aceptar sus errores. — Es la tercera vez en dos meses que los "asuntos se complican un poco". — Daryl empezó a mover la pierna en un acto de nerviosismo o de impaciencia, no le gustaban estas cosas. Sobre todo porque lo encontraba hipócrita. A él lo reclutaron sabiendo exactamente cómo era, que ahora se hicieran los soprendidos y disgustados le quemaba por dentro. Se provocó un silencio tenso. — No volverá a pasar. ¿Puedo retirarme? — Preguntó Daryl, deseando salir de aquel cuartucho. — No, vas a esperar aquí, porque está a punto de llegar alguien. — Aquello despertó un poco su curiosidad, aunque no dijo nada ni hizo ningún gesto que pudiese expresarlo al exterior. Solo quedaba esperar, y deseaba que no fuese mucho tiempo, porque la situación ya era lo suficientemente incómoda.
