31-03-2026, 04:48 AM
Realmente no recordaba nada de él… o si?... tenía mucha pinta de que le conocía. Pero… no le podía importar menos, ella tenía dos teorías. La primera era que era un marine diferente o uno que no la conocía o por otro lado y al contrario, era un jodido debilucho y por ello no se atrevía a atacarle. En cualquier caso, las pruebas eran simplemente que Maki estaba ilesa luego de haber cruzado algunas palabras, para ella, eran todos ellos unos traidores y aprovechados montoneros. Así que no le preocupaba en absoluto.
El cartel de Merlot era una alegría para ella, quería decir que estaba viva, entera y libre, lo único problemático era que le buscaba este papanatas, ojalá no para someterla o para esclavizarla, porque si no Maki tendría que poner la isla patas arriba para liberarla. Ya había sufrido bastante, ya había tenido suficientes cadenas y había tenido suficientes abusos en su vida como para que unos imbéciles vestidos de boy scouts volvieran a tratarla como una basura, era su reina, su señora, su razón de vivir y el verla derramar una lagrima dotaría a Maki de una furia infinita e ilimitada.
Su sueño de destruir a esos bastardos que mataron a su hermana, falsos marines o más bien falsas agrupaciones en la marina que actuaban por motivaciones propias eran secundarios en estos momentos, la alegría de tener compañeros de viaje le había sumido en una especie de sueño aletargado, uno que ponía en pausa parte de sus anhelos y vengativos recuerdos de un futuro lleno de sangre vísceras y muerte por espada. Ellos. Eran su paz, su control. Su correa para que el mundo no ardiera a su alrededor.
Parecía tener buenas intenciones, o al menos era lo que le demostraba a Maki, quizás… no todos los marines son desalmados ovejas, perros sin pensamiento… quizás… había algunos rectos y conscientes, no simples tontos ciegos buscando estúpida gloria, un lavado de cerebro
Maki quiso estallar en carcajadas…. No… quería… pero… dios —JAHAHHAAJAJJAJAHAJJAHA— Estallo en descontroladas carcajadas tanto que sus ojos llegaron a lagrimear, era perfecto, pensaba que estaba en peligro, pero quien estaba en verdadero peligro era este tonto pelirrojo… se limpio las lagrimas de risa y estuvo a punto de hablarle para proponerle llevarla con ella, suponía mas o menos donde estaba, quizás… seria bueno que la viera. Y tal vez en su presencia podría resolver el misterio de su persecución.
La herida era profunda, demasiado como para pelear con ella, el desgraciado era sigiloso, nadie de los presentes le había detectado, era… increíble. Ella rugió… de dolor… quiso sacarse la flecha, pero no podía, le había atravesado, parecía envenenada?, no al menos, no olía a veneno. La respiración se le volvió pesada y cansada en un segundo. Este bastardo buscaba a Maki o al Marine?... quizá a ambos pero ella no lo sabía. —Vale vale… argg… asi que estos son amigos tuyos… maldición… ven… ayu… argggggg….. ayúdame… quítame la chaqueta… puedes quitarme la flecha?... vamos…. Duele un montón.— Maki se reclino sobre el árbol caído atenta a su alrededor.
Y aunque la flecha atravesada le dolía, no podía permitirse mostrar debilidad. La flecha… era gigantesca, casi el triple de una normal, parecía ser… de un buccaner o una raza mayor. —Así que… … … dios como duele. ¿El hueso está bien?... raja la camiseta si es necesario… … … así que arrestaste a su compañero… eso creo que le jodio, sin gente para salir de la isla seguro quedaran varados. No?... ya interrogaste a ese estúpido?. — Giro sobre su mano una daga y se la ofrecio por el filo. Confiaba en que no le rajara el cuello… podría confiar?... Maki giro el cuello, ofreciéndole el lugar del impacto, sobre el pecho izquierdo. saco desde su cinto, de un pequeño bolso… una especie de cigarrillo y lo puso en su boca… —Puedes encenderlo?... tienes… fuego?...— Quizás el cazador tenía algún encendedor… seguro que tenia de alguna aventura. Quizás algún recuerdo de la aventura pasada y Maki se moria por fumar algo de hierva.
El rastro del cazador podía seguirse desde su lugar de ocultación hasta una especie de cueva, esta era larga, Maki no podría seguirla, no era tan cuidadosa, ni sagaz en cuanto a la persecución y rastreo, pero, por otro lado, quizás el cazador marine podría. Debian acabar con este maldito desgraciado antes de que causase más problemas. Pero por ahora… Maki debía volver a su propio barco con sus compañeros.
El cartel de Merlot era una alegría para ella, quería decir que estaba viva, entera y libre, lo único problemático era que le buscaba este papanatas, ojalá no para someterla o para esclavizarla, porque si no Maki tendría que poner la isla patas arriba para liberarla. Ya había sufrido bastante, ya había tenido suficientes cadenas y había tenido suficientes abusos en su vida como para que unos imbéciles vestidos de boy scouts volvieran a tratarla como una basura, era su reina, su señora, su razón de vivir y el verla derramar una lagrima dotaría a Maki de una furia infinita e ilimitada.
Su sueño de destruir a esos bastardos que mataron a su hermana, falsos marines o más bien falsas agrupaciones en la marina que actuaban por motivaciones propias eran secundarios en estos momentos, la alegría de tener compañeros de viaje le había sumido en una especie de sueño aletargado, uno que ponía en pausa parte de sus anhelos y vengativos recuerdos de un futuro lleno de sangre vísceras y muerte por espada. Ellos. Eran su paz, su control. Su correa para que el mundo no ardiera a su alrededor.
Parecía tener buenas intenciones, o al menos era lo que le demostraba a Maki, quizás… no todos los marines son desalmados ovejas, perros sin pensamiento… quizás… había algunos rectos y conscientes, no simples tontos ciegos buscando estúpida gloria, un lavado de cerebro
Maki quiso estallar en carcajadas…. No… quería… pero… dios —JAHAHHAAJAJJAJAHAJJAHA— Estallo en descontroladas carcajadas tanto que sus ojos llegaron a lagrimear, era perfecto, pensaba que estaba en peligro, pero quien estaba en verdadero peligro era este tonto pelirrojo… se limpio las lagrimas de risa y estuvo a punto de hablarle para proponerle llevarla con ella, suponía mas o menos donde estaba, quizás… seria bueno que la viera. Y tal vez en su presencia podría resolver el misterio de su persecución.
La herida era profunda, demasiado como para pelear con ella, el desgraciado era sigiloso, nadie de los presentes le había detectado, era… increíble. Ella rugió… de dolor… quiso sacarse la flecha, pero no podía, le había atravesado, parecía envenenada?, no al menos, no olía a veneno. La respiración se le volvió pesada y cansada en un segundo. Este bastardo buscaba a Maki o al Marine?... quizá a ambos pero ella no lo sabía. —Vale vale… argg… asi que estos son amigos tuyos… maldición… ven… ayu… argggggg….. ayúdame… quítame la chaqueta… puedes quitarme la flecha?... vamos…. Duele un montón.— Maki se reclino sobre el árbol caído atenta a su alrededor.
Y aunque la flecha atravesada le dolía, no podía permitirse mostrar debilidad. La flecha… era gigantesca, casi el triple de una normal, parecía ser… de un buccaner o una raza mayor. —Así que… … … dios como duele. ¿El hueso está bien?... raja la camiseta si es necesario… … … así que arrestaste a su compañero… eso creo que le jodio, sin gente para salir de la isla seguro quedaran varados. No?... ya interrogaste a ese estúpido?. — Giro sobre su mano una daga y se la ofrecio por el filo. Confiaba en que no le rajara el cuello… podría confiar?... Maki giro el cuello, ofreciéndole el lugar del impacto, sobre el pecho izquierdo. saco desde su cinto, de un pequeño bolso… una especie de cigarrillo y lo puso en su boca… —Puedes encenderlo?... tienes… fuego?...— Quizás el cazador tenía algún encendedor… seguro que tenia de alguna aventura. Quizás algún recuerdo de la aventura pasada y Maki se moria por fumar algo de hierva.
El rastro del cazador podía seguirse desde su lugar de ocultación hasta una especie de cueva, esta era larga, Maki no podría seguirla, no era tan cuidadosa, ni sagaz en cuanto a la persecución y rastreo, pero, por otro lado, quizás el cazador marine podría. Debian acabar con este maldito desgraciado antes de que causase más problemas. Pero por ahora… Maki debía volver a su propio barco con sus compañeros.

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
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