31-03-2026, 06:53 AM
Quizás a costa de un mal olor, pero haber podido subir por aquellas bolsas de basura le aseguraron a Dolly justo lo que ella quería: Poder ver todo desde arriba y con tanta claridad le había dado la panorámica perfecta. Porque desde allí mismo es que pudo ver a los piratas amotinarse alrededor de su compañero. En su interior, lo único que hacía era insultar a Massimo ¿Cómo podía ser que un hombre trompeta teniendo, literalmente, la mayor pinta de oyente de blues, pudiese haber llamado tanto la atención? Quizás en esa pequeña conexión neuronal que acaba por fundir el cerebro de Dolly se saltan algunos detalles: ese hombre ya les había visto. Ya conocía sus rostros y si, por algún casual, recordaba a la niña — tarea no muy compleja debido a su aspecto — quizás todavía intentaba encontrarla. Se mantiene en el inicio de aquella viga, dibujando con sus ojos una posible ruta a tomar mientras espera que apalicen a su compañero. Saca ligeramente la lengua en lo que pone su cerebro a trabajar. Esos ojos profundamente oscuros dibujan sobre el plano de aquel bar una línea punteada acomodada convenientemente sobre todo el espacio, como quien marca un mapa en un dibujo animado.
Sin embargo, un enorme estruendo se encarga de devolverle la cabeza a la tierra.
En lo que parecía un acto de absoluta supervivencia, puede notar como el enorme buccaneer utiliza a aquellos piratas como carnada barata. Los estruja, los toma y los lanza para golpearse entre ellos. El inmueble pierde poco a poco su forma original debido al choque de esos cuerpos contra la madera firme. Recibe los ataques, sí. Pero aún con eso, se mantiene en pie e invita épicamente al buccaneer enemigo, un par de metros más grande que el propio Dooti, a pelear. El cuerpo de Dolly comienza a temblar ligeramente por la adrenalina. Su boca que antes mostraba una incrédula expresión ante la batalla que parecía perdida para el gigante ahora comienza a dibujar unos labios temblorosos que poco a poco comienzan a dibujar esa espeluznantemente detallada fila de dientes sonrientes. Sus ojos se abren como dos negros platos.
No tiene que pensar mucho más: Se deja caer, dando un cómico paso hacia adelante como si hubiera un suelo hipotético allí, desde aquella viga directamente hacia el segundo piso. La caída no es tan alta como lo es hasta el fondo del bar, donde se está dando el combate. Con sus botas por delante, cae estrepitosamente sobre aquel suelo de madera, cerca de la escalera más cercana, por la que baja exageradamente unos buenos pares de metros — ¡EsE ES EL ESTILO DEL CARNAVAL, GaleóN MALOLIENTE! ¡aYe, AyE! — grita, en lo que salta la baranda de esas escaleras antes de llegar al final de las mismas, para acortar el viaje y quedar lo suficientemente cerca de aquel gigante como para poder asestar lo que será su as bajo la manga. De debajo de su falda, saca finalmente a “Bang-A-Bowler”, su fiel escopeta — ¡Te QuedASTE con nuestra COMIDA! ¡robADOS por un maloliente gigante quE usa su estÚpida boca para tocar música DEPRIMENTE! ¡NyeE-HeheHe! — se ríe villanesca mente a toda voz, retumbando en aquella sala que de repente se había quedado con mucha menos gente.
— ¡Pues que sepas algo! aYe, AYE… — agarra firmemente su escopeta, la cual se encontraba cargada con un cartucho sin sorpresa. Apunta directo hacia aquel hombre trajeado, dispuesta finalmente a atacar.
![[Imagen: f473e3a2-25f0-4d45-a273-b79527d498d5.png]](https://i.ibb.co/080WVPC/f473e3a2-25f0-4d45-a273-b79527d498d5.png)
Entonces, el escopetazo se dirige con enorme fuerza directamente hacia el bucaneer. Dolly sale varios centímetros empujada hacia atrás. Sus botas se despegan del suelo y su sombrero pega un bote sobre su cabeza. Todos los perdigones de aquel cartucho se dirigen directamente hacia el líder de aquellos piratas. El sonido del arma de fuego se deja escuchar por todas partes, como si fuese físico y estuviera dispuesto directamente a chocar contra toda superficie. Aún cuando se reincorpora y se acomoda el sombrero, posa con la escopeta, orgullosa de su propia acción. Con una respiración ligeramente agitada, se prepara para el que fuese que se atreviera a atacar de vuelta a la pandilla.
Era la primera vez que peleaban juntos, y Dolly no podía rechazar un combate cuando se lo cantaban en la cara. Sobre todo si ese combate era la culminación de un robo contra ella misma. Con su nueva posición se encuentra directamente donde está Massimo, al que le habla, ahora viéndolo distinto debido a que no lleva aquella gabardina guardando el secreto de su cuerpo — ¡DecIDAMOS quienes son LOS VERDADEROS mÚsicos, Dooti-AyE! — No le dijo galeón. Ya no había una directa falta de respeto, pues esa pelea tenían que decidirla entre los dos.
Sin embargo, un enorme estruendo se encarga de devolverle la cabeza a la tierra.
En lo que parecía un acto de absoluta supervivencia, puede notar como el enorme buccaneer utiliza a aquellos piratas como carnada barata. Los estruja, los toma y los lanza para golpearse entre ellos. El inmueble pierde poco a poco su forma original debido al choque de esos cuerpos contra la madera firme. Recibe los ataques, sí. Pero aún con eso, se mantiene en pie e invita épicamente al buccaneer enemigo, un par de metros más grande que el propio Dooti, a pelear. El cuerpo de Dolly comienza a temblar ligeramente por la adrenalina. Su boca que antes mostraba una incrédula expresión ante la batalla que parecía perdida para el gigante ahora comienza a dibujar unos labios temblorosos que poco a poco comienzan a dibujar esa espeluznantemente detallada fila de dientes sonrientes. Sus ojos se abren como dos negros platos.
No tiene que pensar mucho más: Se deja caer, dando un cómico paso hacia adelante como si hubiera un suelo hipotético allí, desde aquella viga directamente hacia el segundo piso. La caída no es tan alta como lo es hasta el fondo del bar, donde se está dando el combate. Con sus botas por delante, cae estrepitosamente sobre aquel suelo de madera, cerca de la escalera más cercana, por la que baja exageradamente unos buenos pares de metros — ¡EsE ES EL ESTILO DEL CARNAVAL, GaleóN MALOLIENTE! ¡aYe, AyE! — grita, en lo que salta la baranda de esas escaleras antes de llegar al final de las mismas, para acortar el viaje y quedar lo suficientemente cerca de aquel gigante como para poder asestar lo que será su as bajo la manga. De debajo de su falda, saca finalmente a “Bang-A-Bowler”, su fiel escopeta — ¡Te QuedASTE con nuestra COMIDA! ¡robADOS por un maloliente gigante quE usa su estÚpida boca para tocar música DEPRIMENTE! ¡NyeE-HeheHe! — se ríe villanesca mente a toda voz, retumbando en aquella sala que de repente se había quedado con mucha menos gente.
— ¡Pues que sepas algo! aYe, AYE… — agarra firmemente su escopeta, la cual se encontraba cargada con un cartucho sin sorpresa. Apunta directo hacia aquel hombre trajeado, dispuesta finalmente a atacar.
— ¡TU BLUES SUENA A GAVIOTAS PELEANDO POR BASURA! —
![[Imagen: f473e3a2-25f0-4d45-a273-b79527d498d5.png]](https://i.ibb.co/080WVPC/f473e3a2-25f0-4d45-a273-b79527d498d5.png)
![[Imagen: 44586e3f-2828-4e19-9809-8ca515623a3f.png]](https://i.ibb.co/mCwzRGDW/44586e3f-2828-4e19-9809-8ca515623a3f.png)
Entonces, el escopetazo se dirige con enorme fuerza directamente hacia el bucaneer. Dolly sale varios centímetros empujada hacia atrás. Sus botas se despegan del suelo y su sombrero pega un bote sobre su cabeza. Todos los perdigones de aquel cartucho se dirigen directamente hacia el líder de aquellos piratas. El sonido del arma de fuego se deja escuchar por todas partes, como si fuese físico y estuviera dispuesto directamente a chocar contra toda superficie. Aún cuando se reincorpora y se acomoda el sombrero, posa con la escopeta, orgullosa de su propia acción. Con una respiración ligeramente agitada, se prepara para el que fuese que se atreviera a atacar de vuelta a la pandilla.
Era la primera vez que peleaban juntos, y Dolly no podía rechazar un combate cuando se lo cantaban en la cara. Sobre todo si ese combate era la culminación de un robo contra ella misma. Con su nueva posición se encuentra directamente donde está Massimo, al que le habla, ahora viéndolo distinto debido a que no lleva aquella gabardina guardando el secreto de su cuerpo — ¡DecIDAMOS quienes son LOS VERDADEROS mÚsicos, Dooti-AyE! — No le dijo galeón. Ya no había una directa falta de respeto, pues esa pelea tenían que decidirla entre los dos.
”Cositas”
꩜ HabLA ꩜ Piensa (Más bien poco) ꩜ Narra ꩜
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