No fue tan sencillo como yo quisiera. No solo no le bastó con partirme la madre que nunca conocí. Un golpe abrumador que me dejó el mundo dando vueltas. Cuando ya pude sentar cabeza estaba siendo un objeto negro volador arrojado directo contra el suelo. Lo más aterrador no fue eso si no que también es que había una araña gigante en la sala. Horrible, con sus ocho patas. Lo supe ya que al momento de arrojarme la había visto, pero desapareció, dejando todas mis alarmas en estado de pánico y sonando con locura. Mis alas inmediatamente se activaron y aleteaban buscando alejarme del suelo ya que había seguido de largo en el lanzamiento. Que miedo y que estrés, desde que nos habían capturado solo sabían ponerme en torturas físicas o en torturas psicológicas. Además este maldito calor que no me deja quieto
Yo necesito hacer algo, yo necesito moverme y mi vuelo fue la salvación. Alejarme las alturas siempre han sido mi refugio y siempre lo serán. No sé qué tan alta es la habitación en la que nos encontramos. Treinta, cuarenta, cincuenta metros. No lo sé pero si yo estoy aquí a unos quince metros arriba de todos y esas mujeres están allí abajo con esa loca y esa araña de seguro que están en peligro también. Yo no puedo enfrentarme a esa cosa con patas y ojos y dientes. Desde arriba con mi buena vista inmediatamente comencé a buscar alternativas para escapar, alguna ventana de fuga, algún otro ascensor.
Sobrevolando en círculos sobre la habitación a unos diez recorriendo un metro en cada dirección de los puntos cardinales esperando ver alguna señal y al final busqué ir en rescate de las muchachas, de la cual Seraphine parece estar haciendo una serie de movimientos que no se si me pide ayuda o que debo comprender. — Es una maldita araña asquerosa, alguien que lo prenda en candela y lo mate por favor. A el y a la rubia loca.— El pánico no me dejaba bajar a tierra. El fuego en mi interior ardía intensamente deseando escapar y buscar alejarse de la araña y de mujer de los poderes raros.
Mi deseo por tener una lanzallamas e incinerar a ambos era lo único que me mantenía expectante, si se mataban entre ellos podríamos encargarnos del que resta y huy. Aunque también está la duda. ¿Ryota escapó? Será que él pudo encontrar encontrar un pasadizo secreto, desde que saltó al combate francamente no lo ví más y ahora apareció esa araña loca que de seguro huele la sangre que corre por mis heridas.
Yo necesito hacer algo, yo necesito moverme y mi vuelo fue la salvación. Alejarme las alturas siempre han sido mi refugio y siempre lo serán. No sé qué tan alta es la habitación en la que nos encontramos. Treinta, cuarenta, cincuenta metros. No lo sé pero si yo estoy aquí a unos quince metros arriba de todos y esas mujeres están allí abajo con esa loca y esa araña de seguro que están en peligro también. Yo no puedo enfrentarme a esa cosa con patas y ojos y dientes. Desde arriba con mi buena vista inmediatamente comencé a buscar alternativas para escapar, alguna ventana de fuga, algún otro ascensor.
Sobrevolando en círculos sobre la habitación a unos diez recorriendo un metro en cada dirección de los puntos cardinales esperando ver alguna señal y al final busqué ir en rescate de las muchachas, de la cual Seraphine parece estar haciendo una serie de movimientos que no se si me pide ayuda o que debo comprender. — Es una maldita araña asquerosa, alguien que lo prenda en candela y lo mate por favor. A el y a la rubia loca.— El pánico no me dejaba bajar a tierra. El fuego en mi interior ardía intensamente deseando escapar y buscar alejarse de la araña y de mujer de los poderes raros.
Mi deseo por tener una lanzallamas e incinerar a ambos era lo único que me mantenía expectante, si se mataban entre ellos podríamos encargarnos del que resta y huy. Aunque también está la duda. ¿Ryota escapó? Será que él pudo encontrar encontrar un pasadizo secreto, desde que saltó al combate francamente no lo ví más y ahora apareció esa araña loca que de seguro huele la sangre que corre por mis heridas.
No pare sigue sigue.
