[Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas
#21
Con todas las cartas puertas sobre una misma mesa, un mismo tablero, que correspondía a la taberna de la ciudad, los dos grupos de marines y shichibukai se disponían a buscar información, cada uno por su cuenta y, por sus propios métodos.

Por un lado, la decepción y humillación de haber sido engañados por el que era, no el sheriff, sino el loco del pueblo, se podía palpar en la mesa dónde se sentaban Viktor, Karl y Colt, la verdadera figura de autoridad de la ciudad. El lobo del gobierno, ante la afirmación del hombre de oscuros ropajes, afirmó no ser residentes de Risky Red, alegando que estaban de paso junto a Karl, quién corroboró ser su acompañante. Después de que Colt creyera haberlo visto recientemente, Viktor bromeó con que, de ser así, todos en la zona se habrían enterado, causando que el sheriff arqueara su ceja mientras se llevaba hacia su boca otra cucharada de su estofado.- Ya veo... - Dijo, pensativo, no pudiendo quitarse esa sensación de que había visto a aquella figura recientemente o, como mínimo, en alguna parte.

Consecutivamente, esa misma humillación de haberse sentido engañado por alguien que no estaba en sus cabales, hizo que el propio Viktor prometiera, a viva voz, invitar a todo el mundo a una ronda, algo que no dejó a nadie indiferente hasta el punto de que todos los lugareños comenzaron a gritar como locos, cortando el estruendo y bullicio en seco a la angelical voz de la cantante mink vaca. El sheriff se dio la vuelta, sin levantarse del asiento y viendo como todos los clientes empezaban aclamaban una bebida más a su buche.- Tsk, vaya forma de agitar el gallinero. - Dijo, con cierta molestia y pensando en cómo luego le tocaría lidiar con todo el escándalo que más de uno realizaría por culpa de su embriaguez.

El jaleo, que paulatinamente se fue calmando conforme la nueva ronda de bebidas y comida llegaban a las mesas, se fue desvaneciendo, abriéndole paso de nuevo a la cantante a impregnar el local con su música. Viktor, en esos momentos, y en señal de su nueva amistad, preguntó a Colt sobre que sería de buen menester.- Soy oídos. - Contestó, tajantemente pero con curiosidad, para descubrir en esos momentos como, aquel hombre, no era alguien simplemente de paso, sino alguien que buscaba dar con alguien, peligroso cuánto menos. Por el nombre que había escuchado antes pronunciar a Karglos, el sheriff se imaginaba por dónde podían ir los tiros, nunca mejor dicho. Procedía a responderle cuando, una explosión de energía, invisible para sus ojos, estalló teniendo como epicentro a Viktor, y siendo solamente palpable para la vicealmirante y la ley de Ciudad Escarlata.- No... No me puedo mover... - Pensó inmediatamente Colt, intentando que sus músculos respondieran ante él, sin éxito alguno y pudiendo sentir tan sólo como una gota de sudor frío recaía sobre su frente. No tenía ni idea de que estaba ocurriendo ni de quién lo estaba haciendo, pero las palabras de la mujer cornuda le daba una ligera idea, al regañarle sobre lo poco procedente que era hacer uso de "aquello".- Es cosa suya... - Sus pupilas se clavaron fijamente en el hombre de cabellos blancos.- Podría gritar y pedir ayuda pero si lo hago... Alertaría a todos los ciudadanos y sería contraproducente para su bienestar. - Pensó, de la forma más lógica posible ante la situación en la que se encontraba.- Como sheriff, debo tomar la responsabilidad de todo esto... No me queda de otra. - Se tranquilizó, todo lo que pudo, para comenzar a dar la información conveniente al creador esa explosión espiritual.

- Nimda Leyos, ¿verdad? No te preocupes, no soy adivino, escuché como Karglos hablaba sobre él. - Dio el nombre del hombre que los nuestros protagonistas buscaban, dejando una pausa de unos tres segundos.- En Risky Red, mantenemos una tradición o un ritual en la que los duelos a muerte, provocados entre dos personas, son legales. - Comenzó a explicar, en voz baja.- Es algo que se ha ido pasando de generación en generación, como una costumbre universal dentro de nuestro pueblo y que, lejos de vernos como unos criminales, es una forma de expresarnos y mostrar nuestro orgullo como tiradores y combatientes. En Ciudad Escarlata, no hay ni un solo ciudadano o ciudadana que tenga mal corazón, forasteros y, por ello mismo, habréis visto que en la ciudad no hay un sólo cuartel de calabozos. La única forma de que te encierren aquí es mediante una caja de pino. - Dejó otro segundo de pausa, momento en el que se escuchó un breve grito tirolés de fondo.- Pero Nimda Leyos... Es distinto. Es un verdadero forajido, podrido hasta el alma y la médula y que, para colmo, nunca se deja ver ni localizar. Ha robado varios bancos, armas y caballos sin que nos diéramos cuenta. Por no hablar de las vidas que ha arrebatado sin ningún ápice de orgullo. - Si pudiera, hubiera sonreído de forma incómoda.- Le he seguido varias veces las pistas pero ese hijo de puta es muy escurridizo. Tiene hombres infiltrados por todos lados de forma que, al mínimo descuido, cambiará la localización de su base. - Suspiró, de forma pesada.- Hoy venía a la taberna justamente porque, me había llegado información de que, Milka, la mujer que canta en la taberna y Jack, el hombre que viste amarillo en la zona de juegos, han tenido encontronazos o experiencias que pueden estar relacionadas con ese malhechor. - Se volvió a callar, dejando que los dos oyentes digirieran la información que le habían dado.- Eso es todo lo que sé. Ahora, si me permites, hay un trabajo que me gustaría llevar a cabo, así que deshaz esto, sea lo que sea que estés haciendo. -



Por el otro lado, el ambiente y lado de Apolo y Fuguwu... Perdón, Helios y Overqwil era más dicharachero y para nada hostil. Pork y Billy, que estaban fascinados con el alma libre y fiestera de Helios, se adentraron en la tan llena de vida taberna de Ciudad Escarlata, dirigiéndose hacia la barra del local para poder reponer las fuerzas que le hiciera falta, mientras que los dos vaqueros autóctonos pidieron simplemente dos jarras de cerveza y un entrecot de ternera cada uno.- Por supuesto, caballeros, enseguida os pondremos vuestra comida y bebida. - Se dirigió el camarero hacia las comandas de los cuatros nuevos amigos.- No os preocupéis por el precio, invita él a la casa. - Señaló con su cabeza hacia la mesa en la que se sentaban Viktor, Karl y Colt, desapareciendo en esos momentos de la barra para, al rato, volver con las bebidas pertinentes y los cuatro platos cárnicos de comida.

En ese momento, Helios, de forma inteligente, preguntó sobre primero la cultura musical y de danza de la ciudad y, en segundo lugar, sobre la identidad del hombre más peligroso del lugar. Weston Porky, quién estaba directamente a la izquierda de Helios  - mientras que Billy estaba a la derecha de Fuguwu -, dio un trago a su cerveza y procedió a responder a las cuestiones del hombre tuerto.- Verás, amigo mío, si lo que quieres es llamar aquí la atención con la música, no hay nada como un buen canto tirolés. - Contestó, para pasar a toser, con su puño derecho frente a su boca.- Observa. - Cogió aire para después soltarlo con una estruendosa voz.- ¡YOROLELEIHUUUUUUUUUUU! - Volvió a toser, para aclararse la garganta.- ¡Así es como se hace, chico! WIGIGIGI - Echó una carcajada, conforme daba otro trago a su cerveza y pinchaba con su tenedor un pedazo de su chuletón de ternera. Masticó el trozo durante un tiempo prudencial, tragándoselo y pasando a tener una expresión más seria.

- En cuanto al hombre más peligroso... - Miró de reojo hacia su izquierda y derecha, cerciorándose de que no había nadie cerca para escucharlos, estando lo más cercano el hombre de la máscara a unos 3 metros a su izquierda.- Su nombre es Nimda Leyos, el mayor forajido que ha conocido Risky Red, vino hace cosa de un tiempo a asentarse aquí y, desde entonces, los sucesos criminales no han dejado de suceder. Lo reconoceréis porque es un tiburón con pistolas. - Explicó, en voz baja, asegurándose de que sólo Helios, Overqwil y Billy se enteraran de la conversación.- A mi mujer, de hecho, casi la secuestran algunos de sus hombre el otro día. - Frunció el ceño, mostrándose furioso por la situación.- Menos mal que se sabe defender mejor que yo. - Concluyó, pasando el vaquero Billy a hablar en la conversación.- Mi hermano, una vez a la semana, asegura tener menos caballos en su establo que la última vez que los contó. - Añadió, con una voz demasiada alta para el tono en el que hablaba Weston.- Shhhh, ¡habla más bajo cazurro! - Mandó a callar al despreocupado hombre.- Ah, sí, claro, nyoho. - Se dio cuenta del delicado tema, pasando a hablar con una voz más baja.- El caso es que creemos que él está detrás también de esos robos... - Finalizó para, seguidamente, volver a levantar la voz.- ¡Pero bueno! No hemos venido a hablar de esto, ¿no creéis? - Se bebió de un trago su cerveza.- Dime, ¿qué música te gusta cantar y bailar a ti, Helio? El tema que te has sacado de camino a la taberna ha sido bastante soberano, nyoho. - Alabó el hombre de rubia melena al artista, esperando su respuesta.

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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - por Garnet D. Matlock - 01-04-2026, 08:07 PM

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