02-04-2026, 05:03 AM
Eros rascó su barbilla pensativo, parecía que se estaba dando un mal entendido pero no le apremiaba limpiar su nombre o su honor pues él al menos recordaba todo lo que había pasado. No obstante, a medida que escuchaba la verborragia de Jin yendo incesantemente más y más lejos simplemente su mente divagó en otros detalles ¿Tenían todos los suministros listos para salir a Jaya? ¿Había cambiado los remaches del casco de la Black Widow, o solamente les había removido el óxido? La cabeza de Eros estuvo sumergida en pensamientos mucho más profundos que las palabras de Jin hasta que éste finalmente se detuvo. Entonces Eros suspiró con pesadez, vaya que era mucho más verborragico cuando estaba Kiyoshi presente.
› No te voy a mentir, no escuché ni la mitad de todo lo que dijiste... Pero hablas mucho para alguien al que le patearon el culo sistemáticamente en dos oportunidades seguidas, valoro esa confianza en ti mismo, debe ser la misma que te lleva a pensar que me interesaría aprovecharme de ti
Asintió con la cabeza, tenia sentido, todo se trataba de una percepción de la realidad completamente distorsionada. Pero lo que llamó más la atención de Eros no fue la suficiencia con la que hablaba, ni que tuviese el valor para venir a buscar sus cosas de buenas a primeras sino otro detalle ¿Qué tan bien se conocían? Eros sabía que Kiyoshi no era alguien amistoso, ni con paciencia por lo que le resultaba cuanto menos curioso que éste terminase involucrado con el yakuza de alguna manera sin embargo a la par que tomaba asiento en uno de los barriles cercanos a babor mantenía su mirada en ambos con calma.
› Cómo te dije te regalo esa caja, puedes llevártela... Pero recuerda que te estoy dando permiso, yo, a ti. No estás recuperando tus cosas, te las están regalando
Cruzó sus piernas antes de rascarse la nuca pensativo.
› Mira que venir al barco de alguien a difamarlo, no se si sea valentía o inconsciencia... Pero está bien, desde que descubrí ese detalle de ti ya no siento deseos de pelear.
Hubo un momento de silencio, rascó su frente pensativo sobre cómo sintetizar las palabras de forma que aquel hombre las entendiese. Definitivamente y, suspirando con pesadez tras unos segundos de pensar, Eros entendió que las personas eran complicadas. Nuevamente agradecía estar rodeado de un grupo en el cual el más complejo era quizás él mismo.
› La próxima vez no habrá una próxima vez, ten en cuenta que no eres el pez mas grande aquí, ni el más despiadado o inescrupuloso... Lamentablemente nuestra determinación nos obliga a pasar por encima de todos, y todo
Negó con la cabeza lentamente, y habló con paciencia cómo si estuviese intentando explicar conceptos complejos a un pequeño.
› No tengo nada personal en tu contra, ni mucho menos, pero las actitudes desafiantes pueden salir mal. Todo lo que te saqué está en la caja, pero me voy a quedar con el dinero y tu orgullo cómo luchador
Eso último valía para él más que todo.
› Al menos hasta que recuperes eso último también... Y te dije que es Señor Maeda, no Maeda.
Y entonces posó la diestra en su pecho.
› Y yo soy el Capitán Focalor
› No te voy a mentir, no escuché ni la mitad de todo lo que dijiste... Pero hablas mucho para alguien al que le patearon el culo sistemáticamente en dos oportunidades seguidas, valoro esa confianza en ti mismo, debe ser la misma que te lleva a pensar que me interesaría aprovecharme de ti
Asintió con la cabeza, tenia sentido, todo se trataba de una percepción de la realidad completamente distorsionada. Pero lo que llamó más la atención de Eros no fue la suficiencia con la que hablaba, ni que tuviese el valor para venir a buscar sus cosas de buenas a primeras sino otro detalle ¿Qué tan bien se conocían? Eros sabía que Kiyoshi no era alguien amistoso, ni con paciencia por lo que le resultaba cuanto menos curioso que éste terminase involucrado con el yakuza de alguna manera sin embargo a la par que tomaba asiento en uno de los barriles cercanos a babor mantenía su mirada en ambos con calma.
› Cómo te dije te regalo esa caja, puedes llevártela... Pero recuerda que te estoy dando permiso, yo, a ti. No estás recuperando tus cosas, te las están regalando
Cruzó sus piernas antes de rascarse la nuca pensativo.
› Mira que venir al barco de alguien a difamarlo, no se si sea valentía o inconsciencia... Pero está bien, desde que descubrí ese detalle de ti ya no siento deseos de pelear.
Hubo un momento de silencio, rascó su frente pensativo sobre cómo sintetizar las palabras de forma que aquel hombre las entendiese. Definitivamente y, suspirando con pesadez tras unos segundos de pensar, Eros entendió que las personas eran complicadas. Nuevamente agradecía estar rodeado de un grupo en el cual el más complejo era quizás él mismo.
› La próxima vez no habrá una próxima vez, ten en cuenta que no eres el pez mas grande aquí, ni el más despiadado o inescrupuloso... Lamentablemente nuestra determinación nos obliga a pasar por encima de todos, y todo
Negó con la cabeza lentamente, y habló con paciencia cómo si estuviese intentando explicar conceptos complejos a un pequeño.
› No tengo nada personal en tu contra, ni mucho menos, pero las actitudes desafiantes pueden salir mal. Todo lo que te saqué está en la caja, pero me voy a quedar con el dinero y tu orgullo cómo luchador
Eso último valía para él más que todo.
› Al menos hasta que recuperes eso último también... Y te dije que es Señor Maeda, no Maeda.
Y entonces posó la diestra en su pecho.
› Y yo soy el Capitán Focalor
![[Imagen: xNGUFie.png]](https://i.imgur.com/xNGUFie.png)
