02-04-2026, 07:26 AM
El frio no era insoportable, pero odiaba sentirse tan empaquetada con la ropa, tan abrigada y limitada en sus movimientos. El catarro y el sentimiento de mierda de estar siempre resfriada era lo peor, Su Unnie por otro lado parecía no sentir el frio en absoluto, seguro como era mitad pescado y el agua siempre estaba fría, le hacia invulnerable a las bajas temperaturas. O al menos esta la sentía a un nivel aceptable.
El catarro era terrible de llevarlo, la pelirosa le tomo el brazo a la … … pelirosa?... si, se miro en una vitrina y tenía el cabello ahora, rosa. Que tontería mas grande. Bueno no era tiempo de nuevos rencores ni de pelear por tonterías, después de todo, se habían unido mucho mas después de aquel incidente.
—Eda do ed uda padadla donda! Di, quiero id a… a… a… ASHOOOOO!!!! Demodios— Maldijo mientras volvió a estornudar con potencia, Merlot comenzó a dar algunas impresiones, una sinfonía de disparates que Maki en su resfrío comenzaba a creer, pero a ella le daban cosa los fantasmas y ese tipo de espíritus y apariciones. La nieve comenzaba a caer muchísimo más densamente. Y Maki parecía sentirlo, pero no quería quejarse demasiado ni parecer una quejica.
Ambas comenzaron a caminar algo alejadas para no llamar la atención, algo llevaban, algo… oculto, ¿Algo secreto?... quizás. Pero por que los guardias llevarían algo así, más aún parecía alguien en aprietos, la caravana apenas pasaba por el desfiladero y le daba o muy buenas opciones de defensa o le caía una emboscada en el culo. Sea lo que sea, ya tenían su atención, su completa atención. Su oído era agudo, se atrevía d decir que era el más agudo de todo el mundo, podía… podía escuchar el golpeteo de algo… en la lejanía, era demasiado lejos, no podía identificarlo de verdad. —Eddo me uede mu mad… a di do medod? Segudo endondamoad adgo…— Maki persistía y se emocionaba, quería saber que era lo que pasaba.
Avanzando por el camino perdieron de vista de pronto la carreta, claramente era más rápida y estaban acostumbrados a viajar seguro en esta zona. Maki chasqueo la lengua, pero prosiguió, a pesar del frio, a pesar de su sentimiento de enfermedad que aumentaba más y más. Cuando al fin llegaron al supuesto sitio, ella decidió esperar, no entrar de una en medio… a quien engañaban… Maki no aprendía, era impulsiva, era torpe y ruidosa, saco su tanto con la mano izquierda rozo la espada que podría emerger de su guitarra el lugar parecía abandonado, pero ella no se confiaría, después de todo, las islas se estaban volviendo más y más peligroso, solo entonces volvieron a ver el convoy y Maki se agacho detrás del follaje nevado, ahí agachada junto a Merlot… —Vamos Merlot mira, eso de ahí… vaya… mi nariz, creo que con la caminata se ha despejado… que bien, este día solo mejora. Que es eso… mira… son dos… parecen soldados elite… será que tendremos que enfrenarlos para desvelar este misterio?.— En realidad a Maki poco le importaban los misterios, lo que deseaba era partir huesos.
Maki se adelanto y cuando se cerro la gran puerta quiso abrirla a nace y Un una nueva ida. Poco a poco, empujo la puerta para abrir, solo lo justo. Siempre con su arma, al menos la tanto en su poder no era tan vistosa y usada con maestría, seguro que pararían a cualquiera que ataque y era mucho mas simple de guardar y ocultar. Abrió la puerta lo suficiente para que cupiera su culo y las tetas de Merlot. Siempre con la guarida en alto y con la violencia al tope.
El catarro era terrible de llevarlo, la pelirosa le tomo el brazo a la … … pelirosa?... si, se miro en una vitrina y tenía el cabello ahora, rosa. Que tontería mas grande. Bueno no era tiempo de nuevos rencores ni de pelear por tonterías, después de todo, se habían unido mucho mas después de aquel incidente.
—Eda do ed uda padadla donda! Di, quiero id a… a… a… ASHOOOOO!!!! Demodios— Maldijo mientras volvió a estornudar con potencia, Merlot comenzó a dar algunas impresiones, una sinfonía de disparates que Maki en su resfrío comenzaba a creer, pero a ella le daban cosa los fantasmas y ese tipo de espíritus y apariciones. La nieve comenzaba a caer muchísimo más densamente. Y Maki parecía sentirlo, pero no quería quejarse demasiado ni parecer una quejica.
Ambas comenzaron a caminar algo alejadas para no llamar la atención, algo llevaban, algo… oculto, ¿Algo secreto?... quizás. Pero por que los guardias llevarían algo así, más aún parecía alguien en aprietos, la caravana apenas pasaba por el desfiladero y le daba o muy buenas opciones de defensa o le caía una emboscada en el culo. Sea lo que sea, ya tenían su atención, su completa atención. Su oído era agudo, se atrevía d decir que era el más agudo de todo el mundo, podía… podía escuchar el golpeteo de algo… en la lejanía, era demasiado lejos, no podía identificarlo de verdad. —Eddo me uede mu mad… a di do medod? Segudo endondamoad adgo…— Maki persistía y se emocionaba, quería saber que era lo que pasaba.
Avanzando por el camino perdieron de vista de pronto la carreta, claramente era más rápida y estaban acostumbrados a viajar seguro en esta zona. Maki chasqueo la lengua, pero prosiguió, a pesar del frio, a pesar de su sentimiento de enfermedad que aumentaba más y más. Cuando al fin llegaron al supuesto sitio, ella decidió esperar, no entrar de una en medio… a quien engañaban… Maki no aprendía, era impulsiva, era torpe y ruidosa, saco su tanto con la mano izquierda rozo la espada que podría emerger de su guitarra el lugar parecía abandonado, pero ella no se confiaría, después de todo, las islas se estaban volviendo más y más peligroso, solo entonces volvieron a ver el convoy y Maki se agacho detrás del follaje nevado, ahí agachada junto a Merlot… —Vamos Merlot mira, eso de ahí… vaya… mi nariz, creo que con la caminata se ha despejado… que bien, este día solo mejora. Que es eso… mira… son dos… parecen soldados elite… será que tendremos que enfrenarlos para desvelar este misterio?.— En realidad a Maki poco le importaban los misterios, lo que deseaba era partir huesos.
Maki se adelanto y cuando se cerro la gran puerta quiso abrirla a nace y Un una nueva ida. Poco a poco, empujo la puerta para abrir, solo lo justo. Siempre con su arma, al menos la tanto en su poder no era tan vistosa y usada con maestría, seguro que pararían a cualquiera que ataque y era mucho mas simple de guardar y ocultar. Abrió la puerta lo suficiente para que cupiera su culo y las tetas de Merlot. Siempre con la guarida en alto y con la violencia al tope.

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
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