02-04-2026, 03:00 PM
Sala de Control
El agua bajó de golpe, no de forma gradual si no de forma inmediata e inminente. Un rugido metálico resonó en algún lugar de las paredes y el nivel del agua descendió 3 metros en cuestión de segundos arrastrando consigo la suciedad y el limo acumulado durante semanas. Sentí el agua cediendo bajo mi cuerpo a la vez que dos grandes plataformas de madera podrida aparecieron desde las profundidades chorreando agua verdosa, la del noroeste de 12 metros de ancho por 14 de largo, la del noreste de 14 por 22, conectadas entre sí por pasillos de 4 metros que escupían limo en todas direcciones. La sección derruida de la plataforma original también reapareció, 3 metros por debajo del nivel donde se encontraban el rubio, el de cabello negro y el espadachín, pues esta había cedido ante mi anterior embate. Sobre ella quedó depositado el marine de pelo blanco que de otra forma se hubiese hundido en el fondo de la fosa.
Mi mano derecha ya estaba en movimiento señalando al marine cuando el agua terminó de bajar. Había concentrado la gota en la palma antes de que el marine de cabello negro abriera la boca, mientras yo les dirigía la única palabra que haría en mi vida. La forma en que los ojos de aquel marine de cabello negro me recorrían buscando algo reconocible en lo que quedaba de mi chaqueta de gala, los galones dorados todavía visibles entre los jirones de tela que colgaban de mis hombros, me estremecieron. Quizás en un universo alternativo las cosas hubiesen sido diferentes. Quizás, si hubiera hablado antes, nada de lo que estaba por suceder se hubiese desenvuelto de la manera en que lo hizo – “Teniente” – logro llegar a decir mientras que la gota salía disparada en línea recta hacia su pecho antes de que pudiera continuar, atravesando los 4 metros de aire húmedo entre nosotros en una fracción de segundo. Ssss. No había nada que escuchar, ni de él, ni de ninguno de ellos. El impacto le golpeó de lleno en el pecho empujándole hacia atrás con fuerza suficiente para levantarle los pies del suelo, pero el muro de arcilla terracota que el rubio había levantado a sus espaldas le detuvo, manteniéndole aplastado contra la superficie y derribado sobre la plataforma de madera.
Sin embargo, no me dio tiempo de pensar en nada más pues el rubio emergió del muro a 4 metros de distancia, su brazo reconstruyéndose en el mismo impulso hacia afuera creando una masa de arcilla de 5 metros de diámetro que venía directa a mi cara, suficiente para aplastar a cualquier cosa que no midiera 10 metros y pesara una tonelada. Cerré ambos puños y los estrellé contra el centro exacto de la masa en el mismo momento en que llegó, neutralizando la fuerza con la mía. Ssss. Lamentablemente para mí, el olor a perfume que llegó por mi izquierda antes de que pudiera girar auguraba dolor. El espadachín de ojos rojos ya había acortado la distancia, sus katanas subieron en diagonal de derecha a izquierda con una velocidad que no esperaba de alguien de su tamaño, cambiando de dirección en el último instante antes de que pudiera interponer el brazo, cortando en horizontal mi antebrazo izquierdo en un pase limpio y deliberado. Una onda de dolor atravesó todo mi cuerpo cuando un segundo impacto llegó de izquierda a derecha sobre el mismo punto antes de que el dolor del primero terminara de pasar, dos líneas paralelas abriéndose entre mi piel mientras la sangre comenzaba a filtrarse por las grietas del corte. Ssss. El de ojos rojos saltó hacia atrás recorriendo la misma diagonal por la que había llegado antes de que pudiera responder con el brazo que me quedaba en condiciones. Me quede observando hacia su posición, consciente de que el rubio seguía escondido en algún lugar dentro de aquel muro ridículo y el marine pelinegro estaba tumbado en el suelo.
Resumen
Aclaraciones
Posiciones
Belico
Gastos
Inventario
Mapa Orientativo
Turno

![[Imagen: 2JGRGHv.png]](https://i.imgur.com/2JGRGHv.png)
![[Imagen: 3jMqUG0.png]](https://i.imgur.com/3jMqUG0.png)