02-04-2026, 05:56 PM
El corazón de Seraphine palpitó de una manera curiosa cuando sintió cómo Moja correspondía el abrazo, dibujando una sonrisa en su rostro. Se sentía muy diferente al resto de abrazos que la mujer tuvo de diferentes personas; aunque tuviese que jugar un poco con su espalda para poder abrazarlo bien por culpa de la diferencia de tamaños, no podía evitar sentirse como una cría cuando estaba muy segura de que se mostraría su poco gusto a cuando terminó, quedando sus dedos, minutos más requeridos sobre la mejilla contraria, dándole pequeñas caricias.
—A veces no te sientes tan real— Sonrió, ladeando un poco su cabeza, antes de volver a reunirse con él. Se estuvo debatiendo varias veces si de verdad sucedió o no su encuentro con el mink, casi sintiéndose como si no mereciera el tener cosas bonitas; las constantes palabras despectivas de su amo dejaron una huella profunda en su débil ego. —Pues… parece que todavía me queda un largo camino que cubrir; puedo manejar mejor las bandejas; sin embargo, sigo golpeándome contra cosas— Infló sus mejillas, alzando su brazo, para que viese bien el vendaje. —Va mejor, arde de vez en cuando, pero es un ardor agradable— Sentía que solo le faltaba tener una cola para poder moverla cada vez que lo veía.
Entrecerró sus ojos, una parte de ella no creyendo del todo.
—¿No ahora? ¿Mañana?
Tragó saliva, sin saber muy bien cómo sentirse, cuando por fin encontró algo que la alegraba mucho; se le estaba escapando de los dedos, dudando ahora de si seguir agarrando un inusual cariño a personas fuera de su tripulación, sus dedos seguían aferrados a él, sin soltarlo, sintiendo su palma pulsar un poco por los nervios y cuando escuchó que sería dentro de unos días, hizo un pequeño o con sus labios, sonrojándose al darse cuenta de cómo reaccionaba, dando un paso hacia atrás. —P-perdón— No sabía por qué sentía que debía disculparse. —¿Pero nos podremos seguir viendo antes de que te vayas?— Entrecerró sus ojos, dudosa.
Y de pronto, no pudo contenerse, dando un pequeño brinco de alegría.
¡No estaba cancelada!
Se sonrojó más de golpe, acelerando sus pasos para acabar su turno y cambiar de ropa, con intención de volver lo más pronto posible a su lado, alzando su brazo, moviéndolo de un lado a otro, buscando llamar su atención tras acabar de trabajar.
—A veces no te sientes tan real— Sonrió, ladeando un poco su cabeza, antes de volver a reunirse con él. Se estuvo debatiendo varias veces si de verdad sucedió o no su encuentro con el mink, casi sintiéndose como si no mereciera el tener cosas bonitas; las constantes palabras despectivas de su amo dejaron una huella profunda en su débil ego. —Pues… parece que todavía me queda un largo camino que cubrir; puedo manejar mejor las bandejas; sin embargo, sigo golpeándome contra cosas— Infló sus mejillas, alzando su brazo, para que viese bien el vendaje. —Va mejor, arde de vez en cuando, pero es un ardor agradable— Sentía que solo le faltaba tener una cola para poder moverla cada vez que lo veía.
Entrecerró sus ojos, una parte de ella no creyendo del todo.
—¿No ahora? ¿Mañana?
Tragó saliva, sin saber muy bien cómo sentirse, cuando por fin encontró algo que la alegraba mucho; se le estaba escapando de los dedos, dudando ahora de si seguir agarrando un inusual cariño a personas fuera de su tripulación, sus dedos seguían aferrados a él, sin soltarlo, sintiendo su palma pulsar un poco por los nervios y cuando escuchó que sería dentro de unos días, hizo un pequeño o con sus labios, sonrojándose al darse cuenta de cómo reaccionaba, dando un paso hacia atrás. —P-perdón— No sabía por qué sentía que debía disculparse. —¿Pero nos podremos seguir viendo antes de que te vayas?— Entrecerró sus ojos, dudosa.
Y de pronto, no pudo contenerse, dando un pequeño brinco de alegría.
¡No estaba cancelada!
Se sonrojó más de golpe, acelerando sus pasos para acabar su turno y cambiar de ropa, con intención de volver lo más pronto posible a su lado, alzando su brazo, moviéndolo de un lado a otro, buscando llamar su atención tras acabar de trabajar.
