03-04-2026, 11:52 AM
Cuando decidí que mi camino sería la marina pensaba que tal vez no sería tan conflictivo como cuando estaba bajo el manto de mi madre, pero ha sido algo similar con la diferencia exacta del trato. No hay afecto como tal pero existe el respeto entre los mismos rangos es algo que no conocí hasta ahora. Sin embargo reconozco lo difícil que había sido reacostumbrarme a un nuevo ambiente. Aquí manda el poder y el rango que puedes obtener en base a tus propios atributos y logros sin mayores presiones que puedas sentir encima. Quiero que mi hermano sepa que he logrado un avance en lo de obtener cierta libertad.
Por él es que quiero conseguir más en esta vida, y llevar el sufrimiento de ambos a un punto donde solo sea un ínfimo recuerdo y una buena forma de convertirlo en un motor que me impulse. Asi que espero que donde quiera que este se sienta orgulloso de las cosas que hago y si los rumores de mi llegan a esa mujer, espero que se retuerza.
Ahora mismo lo que debo hacer es concentrarme en lo primordial que es cumplir con la orden de guardia nocturna que me han dado. La brisa nocturna se hizo presente con su frio, aunque no es algo extremo y que no se pueda sobrellevar, lo que si no estaba tolerando en ese momento, es la impuntualidad que traía su compañero. -Una completa falta de compromiso - Murmuré a la par que me acomodaba la chaqueta para capear un poco el frio clima. No dejo de recorrer el lugar deteniendome apenas en los detalles del mismo, asegurandome de no percibir alguna presencia que causara problemas.
Mis orbes lavanda lo han visto, para mi han detectado algunas cosas en particular: exceso de confianza, disciplina selectiva y una tendencia a ignorar normas, y una cantidad exagerada de energía que parece desbordarle. -Deberías considerar un reloj -Sugerí con sutileza, tampoco buscaba parecer una persona borde al primer encuentro con quien estaría compartiendo las siguientes horas. Ara, Ara, te equivocas Sr Tardío, soy Viatrix - No le voy a corregir más allá un error lo comete cualquiera y él en ese momento era exactamente eso, un cualquiera. Tampoco me molestó la invasión del espacio porque no fue desmedido, supo mantener esa distancia , pero de igual manera esa cercanía me permitió fijarme en sus labios, que joder que labios más exq… digo lindos, si eso, muy lindos.
Ese dedo indice apuntandome me recordó a un viejo juego que tenía mi hermano cuando lo regañaba, y saliendome de mis cánones de seriedad, guiada por ese bendito recuerdo lo replique con el chico que tenía enfrente y de la nada simplemente me acerqué y mordí con ligereza aquel dedo que me apuntaba ¿que si me arrepiento? por supuesto que si, quedé como una tonta en el primero turno. -Son más tranquilos que la inquietud del día y presentan la posibilidad de una aventura. - Aquello es lo que más me motiva de este turno la tranquilidad, pero más aún que era el momento propicio para que alguien con malas intenciones hiciese su hazaña, o incluso un fantasma los visitara.
¿Y no ocupaste ese tiempo para entrenar? - Para mi el conocimiento es poder, y si no lo empleo para averiguar sobre mi, espero que minimo lo haya empleado en hacerse más fuerte, pero creo que su comentario no iba por ese camino, aún no me acostumbro a esta clase de relaciones laborales. ¿Sabes lo que es una memoria fotográfica? Pues no olvidaré con premura este lugar, ni tampoco tu rostro y la extraña manera en la que te has decidido presentar. - Esta vez soy yo quien lo apunta con el dedo indice moviendolo de arriba a abajo, señalando su vestimenta. Que sí es raro ver a un marine que decide vestirse como se le plazca para una misión, pero también siento que aquello indica un poco de poder de decisión y de ser quien es.
Decidí comenzar a caminar, debo alejarme aunque sea un poco de la tentación que son su labios, maldito fetiche el mio. No me considero alguien que se deje distraer por cosas banales de esa índole pero es inevitable para mi el mirarlo por más segundos de los moralmente permitidos. Sacudí la cabeza enérgicamente para eliminar esos pensamientos de mi mente y concentrarme en lo importante. -Si te aburres y no se presenta un problema te propongo una competencia - El faro seguia iluminando el lugar con una precisión casi hipnótica y era acompañado por el suave y relajante sonido del mar. Uno que se vió ligeramente interrumpido, era sutil aquel ruido. Nada que llamase la atención de forma extraordinaria, pero no era propio del ambiente que se había mantenido hasta ahora, y tampoco parecían ser detectados por los vigías del faro.
Por él es que quiero conseguir más en esta vida, y llevar el sufrimiento de ambos a un punto donde solo sea un ínfimo recuerdo y una buena forma de convertirlo en un motor que me impulse. Asi que espero que donde quiera que este se sienta orgulloso de las cosas que hago y si los rumores de mi llegan a esa mujer, espero que se retuerza.
Ahora mismo lo que debo hacer es concentrarme en lo primordial que es cumplir con la orden de guardia nocturna que me han dado. La brisa nocturna se hizo presente con su frio, aunque no es algo extremo y que no se pueda sobrellevar, lo que si no estaba tolerando en ese momento, es la impuntualidad que traía su compañero. -Una completa falta de compromiso - Murmuré a la par que me acomodaba la chaqueta para capear un poco el frio clima. No dejo de recorrer el lugar deteniendome apenas en los detalles del mismo, asegurandome de no percibir alguna presencia que causara problemas.
Mis orbes lavanda lo han visto, para mi han detectado algunas cosas en particular: exceso de confianza, disciplina selectiva y una tendencia a ignorar normas, y una cantidad exagerada de energía que parece desbordarle. -Deberías considerar un reloj -Sugerí con sutileza, tampoco buscaba parecer una persona borde al primer encuentro con quien estaría compartiendo las siguientes horas. Ara, Ara, te equivocas Sr Tardío, soy Viatrix - No le voy a corregir más allá un error lo comete cualquiera y él en ese momento era exactamente eso, un cualquiera. Tampoco me molestó la invasión del espacio porque no fue desmedido, supo mantener esa distancia , pero de igual manera esa cercanía me permitió fijarme en sus labios, que joder que labios más exq… digo lindos, si eso, muy lindos.
Ese dedo indice apuntandome me recordó a un viejo juego que tenía mi hermano cuando lo regañaba, y saliendome de mis cánones de seriedad, guiada por ese bendito recuerdo lo replique con el chico que tenía enfrente y de la nada simplemente me acerqué y mordí con ligereza aquel dedo que me apuntaba ¿que si me arrepiento? por supuesto que si, quedé como una tonta en el primero turno. -Son más tranquilos que la inquietud del día y presentan la posibilidad de una aventura. - Aquello es lo que más me motiva de este turno la tranquilidad, pero más aún que era el momento propicio para que alguien con malas intenciones hiciese su hazaña, o incluso un fantasma los visitara.
¿Y no ocupaste ese tiempo para entrenar? - Para mi el conocimiento es poder, y si no lo empleo para averiguar sobre mi, espero que minimo lo haya empleado en hacerse más fuerte, pero creo que su comentario no iba por ese camino, aún no me acostumbro a esta clase de relaciones laborales. ¿Sabes lo que es una memoria fotográfica? Pues no olvidaré con premura este lugar, ni tampoco tu rostro y la extraña manera en la que te has decidido presentar. - Esta vez soy yo quien lo apunta con el dedo indice moviendolo de arriba a abajo, señalando su vestimenta. Que sí es raro ver a un marine que decide vestirse como se le plazca para una misión, pero también siento que aquello indica un poco de poder de decisión y de ser quien es.
Decidí comenzar a caminar, debo alejarme aunque sea un poco de la tentación que son su labios, maldito fetiche el mio. No me considero alguien que se deje distraer por cosas banales de esa índole pero es inevitable para mi el mirarlo por más segundos de los moralmente permitidos. Sacudí la cabeza enérgicamente para eliminar esos pensamientos de mi mente y concentrarme en lo importante. -Si te aburres y no se presenta un problema te propongo una competencia - El faro seguia iluminando el lugar con una precisión casi hipnótica y era acompañado por el suave y relajante sonido del mar. Uno que se vió ligeramente interrumpido, era sutil aquel ruido. Nada que llamase la atención de forma extraordinaria, pero no era propio del ambiente que se había mantenido hasta ahora, y tampoco parecían ser detectados por los vigías del faro.
