03-04-2026, 09:46 PM
(Última modificación: 04-04-2026, 06:32 PM por Kiyoshi Maeda.)
La charla cada vez se torna más acalorada, desviándose hacia intenciones de violencia que, cuando es Eros el implicado, nunca terminan bien. Kiyoshi solo suspira y se rasca la cabeza, luego realizando una seña con la diestra, indicando que se relajen. — No es necesario que revise algo como eso. Tampoco es mi especialidad. — Sin embargo, y algo que quizás no le gusta al capitán, lo regaña. — Modera tu lenguaje, Eros. Sabes que no me gusta que perdamos las formas al comunicarnos. — Y es que, de pronto, se puso muy vulgar. Sabido es que ese tipo de palabras no son del gusto de Kiyoshi, quien se crio y siempre se desenvolvió en entornos donde las normas de educación eran el pan de cada día.
— Tengo un contrato con este tipo, Eros. Podemos llamarlo un intercambio de servicios, aunque actualmente es algo que no podemos cumplir. — Parece que llega el momento de dar a conocer la relación que mantiene desde hace mucho tiempo con el reconocido Onizuka Jin. — Soy el médico de cabecera de una chica que él protege. A cambio, me entrega información que recopila sobre el asesinato de mis padres. Sin embargo, desde que llegué al Grand Line, no he podido ver a la muchachita. Tampoco es que Jin me haya dado información que necesito desde entonces. — Lo que significa que, en estos momentos, ese contrato que ambos firmaron no está en ejercicio. Ninguno cumple lo que ahí se expone, por tanto, ¿cualquiera de los dos puede darlo como anulado y vivir como si no existiera?
Es ahí donde Kiyoshi busca sacar ventaja.
— Pero tienes razón, Eros, este tipo no es mi jefe ni está cumpliendo con nuestro trato. ¿Eso significa que puedo verlo formalmente como un enemigo? — Le pregunta, pues es el capitán, por lo que está pidiendo una orden para iniciar el fuego. Tampoco parece que Eros se vea reacio a la idea, pues parece ser el más motivado con la idea de iniciar los golpes. Sin embargo, si ya ha derrotado a Jin en más de una oportunidad, ¿cuál es el sentido de atacarlo de nuevo? No es una amenaza, pero parece que los golpes no bastan para que entienda que debe respetar ciertas formas al estar en barco enemigo. ¿Acaso es de esos tipos locos que no son consientes del peligro y no le temen a la muerte?
Bueno, ya lo dice siempre Kiyoshi: “los tontos solo se curan muriéndose”.
— Hagamos algo. Tendrás diez segundos para subir por tus pantalones y escapar de nuestra vista, Jin. Luego, desde ese momento en adelante, te consideraremos un enemigo y actuaremos como tal siempre que te veamos. ¿Te parece correcto? — ¿Simplemente lo echará? ¿Así como así? No, si algo ha desarrollado Kiyoshi durante este tiempo viajando convertido en un pirata, es que siempre debe sacar algo de beneficio para su tripulación. Por consiguiente, solo amenaza y advierte con tal de manipular a quien tiene enfrente. También es ese el motivo por el que le pidió calma a Eros en cuanto a moderarse con el vocabulario. — A no ser que tengas algo que pueda servirnos y así podamos verte como un aliado, o al menos alguien a quien podemos recibir sin intenciones hostiles. Eres un Yakuza, sabes cómo funciona esto. Estás siempre en peligro hasta que no lo estás. Sencillo, ¿no?
Durante todo este tiempo, desde que intercambió palabras con Eros en el salón médico, hay cierto comentario que no sale de su mente. En un principio, le quitó importancia y consideró que Eros estaba hablando de más, o simplemente se confundió. Pero más vale aprovechar la presencia de Jin. — El tonto de Eros comentó que podías verlo bajo tierra. Explícate. Si tienes un truco que puede mermar la fuerza de nuestro grupo, créeme que no querré dejarte ir de forma tan simple. ¿Puedes contarnos?
— Tengo un contrato con este tipo, Eros. Podemos llamarlo un intercambio de servicios, aunque actualmente es algo que no podemos cumplir. — Parece que llega el momento de dar a conocer la relación que mantiene desde hace mucho tiempo con el reconocido Onizuka Jin. — Soy el médico de cabecera de una chica que él protege. A cambio, me entrega información que recopila sobre el asesinato de mis padres. Sin embargo, desde que llegué al Grand Line, no he podido ver a la muchachita. Tampoco es que Jin me haya dado información que necesito desde entonces. — Lo que significa que, en estos momentos, ese contrato que ambos firmaron no está en ejercicio. Ninguno cumple lo que ahí se expone, por tanto, ¿cualquiera de los dos puede darlo como anulado y vivir como si no existiera?
Es ahí donde Kiyoshi busca sacar ventaja.
— Pero tienes razón, Eros, este tipo no es mi jefe ni está cumpliendo con nuestro trato. ¿Eso significa que puedo verlo formalmente como un enemigo? — Le pregunta, pues es el capitán, por lo que está pidiendo una orden para iniciar el fuego. Tampoco parece que Eros se vea reacio a la idea, pues parece ser el más motivado con la idea de iniciar los golpes. Sin embargo, si ya ha derrotado a Jin en más de una oportunidad, ¿cuál es el sentido de atacarlo de nuevo? No es una amenaza, pero parece que los golpes no bastan para que entienda que debe respetar ciertas formas al estar en barco enemigo. ¿Acaso es de esos tipos locos que no son consientes del peligro y no le temen a la muerte?
Bueno, ya lo dice siempre Kiyoshi: “los tontos solo se curan muriéndose”.
— Hagamos algo. Tendrás diez segundos para subir por tus pantalones y escapar de nuestra vista, Jin. Luego, desde ese momento en adelante, te consideraremos un enemigo y actuaremos como tal siempre que te veamos. ¿Te parece correcto? — ¿Simplemente lo echará? ¿Así como así? No, si algo ha desarrollado Kiyoshi durante este tiempo viajando convertido en un pirata, es que siempre debe sacar algo de beneficio para su tripulación. Por consiguiente, solo amenaza y advierte con tal de manipular a quien tiene enfrente. También es ese el motivo por el que le pidió calma a Eros en cuanto a moderarse con el vocabulario. — A no ser que tengas algo que pueda servirnos y así podamos verte como un aliado, o al menos alguien a quien podemos recibir sin intenciones hostiles. Eres un Yakuza, sabes cómo funciona esto. Estás siempre en peligro hasta que no lo estás. Sencillo, ¿no?
Durante todo este tiempo, desde que intercambió palabras con Eros en el salón médico, hay cierto comentario que no sale de su mente. En un principio, le quitó importancia y consideró que Eros estaba hablando de más, o simplemente se confundió. Pero más vale aprovechar la presencia de Jin. — El tonto de Eros comentó que podías verlo bajo tierra. Explícate. Si tienes un truco que puede mermar la fuerza de nuestro grupo, créeme que no querré dejarte ir de forma tan simple. ¿Puedes contarnos?
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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