04-04-2026, 01:08 AM
¿Cuánto tiempo había pasado desde que abandono el Reino de Sorbet? Ya no recordaba, pero las aventuras que estaba viviendo eran divertidas, como tambien conocer lugares nuevos, personas muy interesantes y sobre todo el licor de diferentes islas, entre ellas había una que le gustaba visitar con mucha frecuencia: La Isla Baterilla.
La comida de la isla era buena, su licor excelente y había mucha gente incrédula que podía robarle, todo gracias a su maravillosa serpiente acompañante Poplar, mientras las personas estaban distraídas, aquella serpiente le quitaba el dinero u objetos valiosos, para luego ser vendidos en las calles, o utilizado como moneda de cambio, entre las opciones a intercambiar estaba su viaje entre islas, justo de esa manera ella había llegado a dichas costas, con la espera de poder conseguir algo que pudiera regalarle a Morgana cuando regresara a Sorbet.
La Bruja Negra, caminaba por los muelles ocultando su figura debajo de aquella túnica oscura, quizas la pudieran confundir con alguna clase de monja o simplemente ignorarla, no importaba mientras pudiera hacer que los hombres no babearan cuando la vieran caminar, algunas veces era molesto ver como intentaban cortejarla a pesar de que estaba lejos de ser la mujer más bella del South Blue.
Sus pasos se detuvieron cuando observo a un sujeto con alas ¿eran reales? No podía ser tan cierto, era la primera vez que observaba a alguien con algo asi en su cuerpo – hey – dijo en voz alta, buscando llamar la atencion del sujeto – esas alas se ven interesante ¿Dónde las venden? – toco su saco de monedas, debajo de la túnica, no tenía mucho – aunque podríamos apostarlas ¿te interesa jugar? – se inclinó hacia adelante, colocando su pierna derecha sobre una caja de madera, mientras recargaba su cuerpo sobre su brazo derecho, que se apoyaba con el codo sobre la pierna – piedra, papel o tijera… Si gano me quedo con tus alas, si pierdo te invito una botella del mejor Whisky de la isla – entrecerró sus ojos, esperando la respuesta del chico, era un poco loco pero queria llevarle un regalo a Morgana, unas alas serian perfectas
La comida de la isla era buena, su licor excelente y había mucha gente incrédula que podía robarle, todo gracias a su maravillosa serpiente acompañante Poplar, mientras las personas estaban distraídas, aquella serpiente le quitaba el dinero u objetos valiosos, para luego ser vendidos en las calles, o utilizado como moneda de cambio, entre las opciones a intercambiar estaba su viaje entre islas, justo de esa manera ella había llegado a dichas costas, con la espera de poder conseguir algo que pudiera regalarle a Morgana cuando regresara a Sorbet.
La Bruja Negra, caminaba por los muelles ocultando su figura debajo de aquella túnica oscura, quizas la pudieran confundir con alguna clase de monja o simplemente ignorarla, no importaba mientras pudiera hacer que los hombres no babearan cuando la vieran caminar, algunas veces era molesto ver como intentaban cortejarla a pesar de que estaba lejos de ser la mujer más bella del South Blue.
Sus pasos se detuvieron cuando observo a un sujeto con alas ¿eran reales? No podía ser tan cierto, era la primera vez que observaba a alguien con algo asi en su cuerpo – hey – dijo en voz alta, buscando llamar la atencion del sujeto – esas alas se ven interesante ¿Dónde las venden? – toco su saco de monedas, debajo de la túnica, no tenía mucho – aunque podríamos apostarlas ¿te interesa jugar? – se inclinó hacia adelante, colocando su pierna derecha sobre una caja de madera, mientras recargaba su cuerpo sobre su brazo derecho, que se apoyaba con el codo sobre la pierna – piedra, papel o tijera… Si gano me quedo con tus alas, si pierdo te invito una botella del mejor Whisky de la isla – entrecerró sus ojos, esperando la respuesta del chico, era un poco loco pero queria llevarle un regalo a Morgana, unas alas serian perfectas
