04-04-2026, 02:21 PM
Debía estar atenta y no prestarle demasiada importancia al frio. Si se perdían seria peligroso pues ella misma si le pasaba algo, intuía que la sirena podría pasar semanas perdida sin llegar a un destino al menos poblado por gente. Perderse en Drum era morir sin duda. Demasiado frio, demasiada nieve, pocas cosas que comer en la tundra. Merlot era la criatura mas hermosa que conocía, lo más bello y etéreo, cada que le miraba podía ver la emoción de vivir, las ganas de querer ir mas allá, de profesar el amor y la alegría, pero eso era ella. No Maki.
No era una ilusión, algo llevaban… Maki asintió a su restregada compañera. Esto se ponía más misterioso, será que alguien estaba involucrado, alguien de la marina? Del reino?... las posibilidades eran…. Infinitas, había que pensar y descubrir… na! El estilo de Maki es pegarle a quien le molesta y si hay otro, volver a pegar. Pensar y descubrir grandes elucubraciones no era lo suyo, no era detective, ni tan lista como para eso. No era buena atando cabos ni sospechando de la gente, solo vivía el momento en parte eso contribuía enormemente en su problema de memoria. —Debes estar atenta Unnie… no te enamores de los primeros ojos coquetos que veas, aunque tenga tetas enormes, entendiste?— Le dijo a la sirena ya mucho mas descongestionada pero aun sorbeteando por la nariz cada tanto.
El interior de la construcción era oscura, su piedra húmeda y negra y había algunos rastros del trajín de los inquilinos o empleados, no lo sabía, pero si quería descubrirlo. Maki se agazapo, atenta a lo que sea que se oculte en el interior. Deseosa ya de armar desmadre y desorden y de darle su merecido a alguien.
Entro en la primera habitación con Merlot y se quitó la pesada chaqueta con nieve para dejarla a un costado sin perder la vista al frente. No quería que la sorprendieran ni que la emboscaran, pero esa daga oculta no llego. Caminó erguida confiada pero atenta. Desenvaino su espada en un tenue sonido metálico y melódico, y en la otra, su tanto… seguro en cualquier momento esperaba que saltara alguien detrás de algún armario para cortarle el cuello. De pronto su oído afinadísimo, sensible y poderoso detecta algo en una sala… adelanta la mano a Merlot para hacer que guarde silencio.
Un tintineo, como cristales o metal, trato de agudizar el oído, pero su paciencia era poquísima, por lo cual decidió ir directo al sitio donde escucho el sonido, el zumbido de algo eléctrico, o electromecánico le llego antes… era algún mecanismo en acción. Le sorprendía que no encontrase a nadie. —No toquemos nada Mer… seguro es peligroso, se te congelara un dedo si tocas eso… — Advirtió con una voz suave al ver las cajas abiertas con líquidos que aparentemente estaban demasiado fríos para manejarlos a manos descubiertas.
Maki vio la sombra de una especie de vestimenta de esas que usaba Hyak en sus movidas de venta de órganos, tenía la cara de un ángel, pero los dedos de un carnicero, solo tenía la esperanza de que Merlot jamás se enterase. Miro parapetada en el dintel de la estructura interior, como una especie de jaula de cristal era apenas visible, pero se mantuvo acechando. No era buena para ocultarse ni para mantenerse en silencio, pero la gente en el interior parecía más absorta en lo que hacían que en vigilar. —Que crees que sea esto?... algún tipo de laboratorio para crear gente de acero?...— Dijo pensando en Ciborgs pero no conocía bien la palabra o más bien no la recordaba.
Al mirar alrededor con más detenimiento se dio cuenta que esto parecía más un laboratorio de última generación que una simple choza abandonada en medio de las montañas y la nieve. Como si se realizaran investigaciones importantes para gente aún más importante… se tocó la barbilla intentando pensar como lo hacían los miembros de sus misiones que en otras situaciones hacían. Pensar antes de actuar siempre era clave le decían, pero ella no era de ese tipo y Merlot parecía ocupada en la bueno… lo que sea que su mente le dictase. Aun así, era la mas peligrosa de toda la tripulación. De mente simple y con demasiado potencial. Maki creía que en un arrebato y con la suficiente concentración. Podría abrirle la cabeza sin contemplación para después lamentarse mientras intentaba unir su cabeza destrozada con cabellos verdes… o mas bien rosas después del incidente del viaje a Drum.
Un golpeteo comienza a crecer… más y más… Maki se prepara y extiende el brazo en un instinto de proteger a su Unnie. Un instinto que tenia desde que Ash… ojos de fantasma, sabia su papel y era aportar musculo y acero. Seria buena idea investigar aquel sonido más… bueno, claro de que había alguien dentro más.
No era una ilusión, algo llevaban… Maki asintió a su restregada compañera. Esto se ponía más misterioso, será que alguien estaba involucrado, alguien de la marina? Del reino?... las posibilidades eran…. Infinitas, había que pensar y descubrir… na! El estilo de Maki es pegarle a quien le molesta y si hay otro, volver a pegar. Pensar y descubrir grandes elucubraciones no era lo suyo, no era detective, ni tan lista como para eso. No era buena atando cabos ni sospechando de la gente, solo vivía el momento en parte eso contribuía enormemente en su problema de memoria. —Debes estar atenta Unnie… no te enamores de los primeros ojos coquetos que veas, aunque tenga tetas enormes, entendiste?— Le dijo a la sirena ya mucho mas descongestionada pero aun sorbeteando por la nariz cada tanto.
El interior de la construcción era oscura, su piedra húmeda y negra y había algunos rastros del trajín de los inquilinos o empleados, no lo sabía, pero si quería descubrirlo. Maki se agazapo, atenta a lo que sea que se oculte en el interior. Deseosa ya de armar desmadre y desorden y de darle su merecido a alguien.
Entro en la primera habitación con Merlot y se quitó la pesada chaqueta con nieve para dejarla a un costado sin perder la vista al frente. No quería que la sorprendieran ni que la emboscaran, pero esa daga oculta no llego. Caminó erguida confiada pero atenta. Desenvaino su espada en un tenue sonido metálico y melódico, y en la otra, su tanto… seguro en cualquier momento esperaba que saltara alguien detrás de algún armario para cortarle el cuello. De pronto su oído afinadísimo, sensible y poderoso detecta algo en una sala… adelanta la mano a Merlot para hacer que guarde silencio.
Un tintineo, como cristales o metal, trato de agudizar el oído, pero su paciencia era poquísima, por lo cual decidió ir directo al sitio donde escucho el sonido, el zumbido de algo eléctrico, o electromecánico le llego antes… era algún mecanismo en acción. Le sorprendía que no encontrase a nadie. —No toquemos nada Mer… seguro es peligroso, se te congelara un dedo si tocas eso… — Advirtió con una voz suave al ver las cajas abiertas con líquidos que aparentemente estaban demasiado fríos para manejarlos a manos descubiertas.
Maki vio la sombra de una especie de vestimenta de esas que usaba Hyak en sus movidas de venta de órganos, tenía la cara de un ángel, pero los dedos de un carnicero, solo tenía la esperanza de que Merlot jamás se enterase. Miro parapetada en el dintel de la estructura interior, como una especie de jaula de cristal era apenas visible, pero se mantuvo acechando. No era buena para ocultarse ni para mantenerse en silencio, pero la gente en el interior parecía más absorta en lo que hacían que en vigilar. —Que crees que sea esto?... algún tipo de laboratorio para crear gente de acero?...— Dijo pensando en Ciborgs pero no conocía bien la palabra o más bien no la recordaba.
Al mirar alrededor con más detenimiento se dio cuenta que esto parecía más un laboratorio de última generación que una simple choza abandonada en medio de las montañas y la nieve. Como si se realizaran investigaciones importantes para gente aún más importante… se tocó la barbilla intentando pensar como lo hacían los miembros de sus misiones que en otras situaciones hacían. Pensar antes de actuar siempre era clave le decían, pero ella no era de ese tipo y Merlot parecía ocupada en la bueno… lo que sea que su mente le dictase. Aun así, era la mas peligrosa de toda la tripulación. De mente simple y con demasiado potencial. Maki creía que en un arrebato y con la suficiente concentración. Podría abrirle la cabeza sin contemplación para después lamentarse mientras intentaba unir su cabeza destrozada con cabellos verdes… o mas bien rosas después del incidente del viaje a Drum.
Un golpeteo comienza a crecer… más y más… Maki se prepara y extiende el brazo en un instinto de proteger a su Unnie. Un instinto que tenia desde que Ash… ojos de fantasma, sabia su papel y era aportar musculo y acero. Seria buena idea investigar aquel sonido más… bueno, claro de que había alguien dentro más.

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