05-04-2026, 01:34 AM
Jin observaba a Eros, con la misma calma inicial pese a las nuevas amenazan que recaían. Negó con la cabeza, no buscaba que las cosas escalaran de esa forma. —Como le he dicho, no me apetece volver a pelear. Entienda que si encuentro algo así, es de lo más extraño. No me sorprendería tampoco que fuera el caso. — Sus manos se juntaron, cubriéndose con el kimono, observando a ambos esta vez. —No necesito revisión, no por ahora. Quizás estoy demasiado habituado para percatarme de lo que haya pasado o no. — Quiso sentarse, siendo imposible. Las amenazas venían por ambos lados y, en ese momento, estaba agotado. —El señor Maeda lo explicó bien, pero como comprenderá... — Hizo una pausa, buscando la mirada del médico en esa ocasión.
Ese maldito loco parecía estar desaparecido de la faz de la tierra. —Soy más bien jefe de otras personas, pero no del señor Maeda. De todos modos, uno de ellos es un idiota que no sabe ni hacer bien su trabajo desde que tuvo un estúpido amorío. — Y, como siempre, las personas que parecían trabajar para él solían ser, en su mayoría, un desastre. Planeaba terminar con el trato en cualquier momento, ya que no había posibilidad de que cupliera su misión a estas alturas, más viendo que la llamada de Kiyoshi había ido hacia Uker.
No podía cargar con esos dos jóvenes lo que no era su culpa. Quizás era el estrés, quizás el no estar en confianza con personas que añoraba desde hacía tiempo, ahora solo se vio a sí mismo siendo más irritable. Eros había aceptado en ambas ocasiones los combates, solo que el último no terminó de la forma esperada. —Si es cierto que no pasó nada, señor Eros, le recomiendo que no retire específicamente esa prenda de ropa a los que deja inconscientes, o pueden llevarse ideas equivocadas. Como le dije, no fui el único que lo creyó. — Rebuscó en la caja entonces, retirando sus manos del interior del kimono y extrayendo el botiquín del interior. —No necesito además esos pantalones específicos, pueden quedárselos si así lo desean.
Caminó, esta vez con más calma, hasta acercarse a Kiyoshi, elevando el botiquín a la altura de su rostro para que lo apreciara. —Ya que es usted médico, y esto está en perfectas condiciones, déjeme entregarle esto para que vea que no busco enemistad ni con usted, ni con su tripulación. De nuevo, mis más sinceras disculpas, a los dos. — Volvió ahora la mirada en Eros, dejando el botiquín en los pies del médico para que pudiera tomarlo, retrocediendo un par de pasos en caso de que quisiera volver a apuntarlo una vez más. No tenía excusa, y estaba cansado de muchas cosas. Por el momento se enfocó en calmar las aguas. No es que hubiera nada más que tuviera encima que pudiera serles útil. Uno golpeaba como un topo y, el otro, usaba balas. —Si desea unos guantes, también se los puedo regalar, señor Focalor.
Hizo una pausa, tomando más distancias de los chicos. Ahora frotó sus ojos con los dedos índice y pulgar. ¿Cómo iba a explicar la pregunta de Kiyoshi? —Porque pude verlo. Aprendí una habilidad capaz de ver más allá de la vista humana normal. — Apartó sus dedos, dejando el índice sobre su ojo derecho. —Es difícil de explicar, pero puedo ver su aura cuando activo lo que se conoce como “Haki: Kenbunshoku”. Alguien me enseñó que existía esa habilidad junto a otros dos, y aprendí a usarla. — Volvió entonces la mirada hacia Eros, descendiendo su mano. —Es por eso que quise pelear con usted, señor Focalor, quería probar esta nueva habilidad. Lo segundo, siento que haya tenido que verlo, le garantizo que no había fetiches involucrados.

—No es sencillo encontrar más pistas de las que conseguimos. Sigo buscando a Brandon Lee.
Ese maldito loco parecía estar desaparecido de la faz de la tierra. —Soy más bien jefe de otras personas, pero no del señor Maeda. De todos modos, uno de ellos es un idiota que no sabe ni hacer bien su trabajo desde que tuvo un estúpido amorío. — Y, como siempre, las personas que parecían trabajar para él solían ser, en su mayoría, un desastre. Planeaba terminar con el trato en cualquier momento, ya que no había posibilidad de que cupliera su misión a estas alturas, más viendo que la llamada de Kiyoshi había ido hacia Uker.

—Les doy mis más sinceras disculpas por la incomodidad que haya creado, señores.
No podía cargar con esos dos jóvenes lo que no era su culpa. Quizás era el estrés, quizás el no estar en confianza con personas que añoraba desde hacía tiempo, ahora solo se vio a sí mismo siendo más irritable. Eros había aceptado en ambas ocasiones los combates, solo que el último no terminó de la forma esperada. —Si es cierto que no pasó nada, señor Eros, le recomiendo que no retire específicamente esa prenda de ropa a los que deja inconscientes, o pueden llevarse ideas equivocadas. Como le dije, no fui el único que lo creyó. — Rebuscó en la caja entonces, retirando sus manos del interior del kimono y extrayendo el botiquín del interior. —No necesito además esos pantalones específicos, pueden quedárselos si así lo desean.
Caminó, esta vez con más calma, hasta acercarse a Kiyoshi, elevando el botiquín a la altura de su rostro para que lo apreciara. —Ya que es usted médico, y esto está en perfectas condiciones, déjeme entregarle esto para que vea que no busco enemistad ni con usted, ni con su tripulación. De nuevo, mis más sinceras disculpas, a los dos. — Volvió ahora la mirada en Eros, dejando el botiquín en los pies del médico para que pudiera tomarlo, retrocediendo un par de pasos en caso de que quisiera volver a apuntarlo una vez más. No tenía excusa, y estaba cansado de muchas cosas. Por el momento se enfocó en calmar las aguas. No es que hubiera nada más que tuviera encima que pudiera serles útil. Uno golpeaba como un topo y, el otro, usaba balas. —Si desea unos guantes, también se los puedo regalar, señor Focalor.
Hizo una pausa, tomando más distancias de los chicos. Ahora frotó sus ojos con los dedos índice y pulgar. ¿Cómo iba a explicar la pregunta de Kiyoshi? —Porque pude verlo. Aprendí una habilidad capaz de ver más allá de la vista humana normal. — Apartó sus dedos, dejando el índice sobre su ojo derecho. —Es difícil de explicar, pero puedo ver su aura cuando activo lo que se conoce como “Haki: Kenbunshoku”. Alguien me enseñó que existía esa habilidad junto a otros dos, y aprendí a usarla. — Volvió entonces la mirada hacia Eros, descendiendo su mano. —Es por eso que quise pelear con usted, señor Focalor, quería probar esta nueva habilidad. Lo segundo, siento que haya tenido que verlo, le garantizo que no había fetiches involucrados.
Cajita de Tabaco
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
