05-04-2026, 03:07 AM
La respuesta del médico era lo más esperable, así que Uker no hizo más que sonreír y asentir, siguiendo sus pasos hasta que el otro hombre encontró un lugar firme donde sentarse. A diferencia de él, el cocinero pudo tomar asiento mucho más rápido y sin preocuparse por la limpieza del espacio, ocupando de asiento una piedra algo alta frente al tronco caído. Dejó caer un poco de su peso hacia atrás, apoyando sus manos en la roca para sostenerse, pero su espalda chocó con la maleza reunida justó detrás de él. Para tener ese apoyo incómodo, mejor simplemente apoyarse en sus rodillas, cosa que hizo, tirando el cuerpo hacia adelante y dejando el peso de su cuerpo en sus brazos, presionando contra sus piernas.
La conversación tomó un tono… ¿nostálgico? Nunca pensó que Kiyoshi fuese quien podría preguntarle eso, siempre lo tomó como alguien más frío, que no se preocupó por esa tripulación lo suficiente para recordarlos. Claramente ambos sabían que viajaron juntos, pero esos tiempos no fueron los mejores, al menos no para Rackham. - Pues, han pasado varias cosas en tan poco tiempo -. Desvió su mirada hacia un lado, dudando por un momento, pero la pregunta del hombre parecía sincera. - Jensen y tú abandonaron la tripulación casi al mismo tiempo, Owen desapareció para luego aparecer en Little Garden acompañando a Sohem junto a Gwen. Me pidió tiempo para volver, pero no creo que la tripulación hubiese durado mucho más que eso –. Entrecerró los ojos y sus puños se presionaron con fuerza al recordar esos momentos. Tenía algo guardado, pero no era información que fuera a dejar salir. - Y Maki… siento haberla dejado a su suerte en Little Garden, incluso con sus pocas ganas de obedecer órdenes en ocasiones siempre fue la más comprometida con todo ese… -.
“Ese circo”, podría decir, pero eso sería faltarle aún más el respeto a la mujer que ya había abandonado antes. - Tampoco pude formar un vínculo muy fuerte con ellos, entre todo lo que pasó en los Cabos Gemelos, la aparición de los Marines y Sohem, también me demostraron que estaba siendo débil -. Sus dedos se entrelazaron un momento, intentando pensar en otra cosa. - Tal vez fue muy egoista de mi parte, pero si debía cuidar de más personas iba a terminar muerto en algún punto, sin poder alcanzar mi objetivo -.
De nuevo, volvió a tirar su peso hacia atrás, apoyando nuevamente sus palmas en la roca. - No quiero volver a ser capitán, no es lo mío -. Cerró los ojos y dejó que su cuerpo descanse un momento, incluso si las ramas y espinas detrás de él le pinchaban un poco. Lo que no vio, es que justo a su izquierda, una cabeza se asomó entre la maleza.
Se hizo el silencio por un segundo, solo un momento antes de que el cuerpo del cocinero reaccionara. Su puño izquierdo se alzó y buscó la mandíbula de esa mujer, asustado por la sorpresa de verla, pero fue detenido fácilmente por ella, empujando el puño hacia un lado y acertando uno directamente en el costado del pirata. La fuerza era tal que lo mandó a volar varios metros hacia la derecha alejándolo de Kiyoshi y haciendo que se perdiera entre la vegetación.
La desconocida salió de su escondite, parándose en la roca que antes ocupaba el cocinero. Se trataba de una mink pantera, con nada más puesto que un par de trozos de tela que apenas tapaban sus atributos. Sus ojos dorados se centraron en Kiyoshi un momento, antes de dedicarle una sonrisa y unas palabras. - No te metas en esto, ¿si? -. Tras eso, le tomó unos instantes prepararse y salir despedida en dirección a Uker, perdiéndose también en la maleza.
¿Dónde quedó nuestro cocinero menos favorito? El ataque consiguió moverlo lo suficiente para hacerlo chocar contra otro árbol, uno más sano y fuerte que el que Kiyoshi usó de asiento, y por lo tanto, más duro. - ¿Quién mierd…? -. Intentó incorporarse, pero un sonido en la maleza frente a él lo hizo alzar su guardia, colocando sus brazos en forma de x frente a su cuerpo. Aún así, fue lento, si el ataque de la enemiga no hubiera impactado apropósito a unos centímetros de su rostro, no hubiera podido defenderlo. Miró hacia su derecha, hacia el puño ajeno y el impacto que dio en el árbol, dejando no solo una gran grieta, sino que casi desmoronando el árbol simplemente a fuerza bruta.
El pirata observó a la mink, la vio relamerse los labios ante la pregunta. - Seas quien seas, te aviso que… -. No pudo terminar de hablar antes de volver a recibir un ataque, una patada en esta ocasión, directamente en la zona que nunca dejó de cubrir con sus brazos. La fuerza del ataque seguía siendo impresionante, la suficiente para lograr que atraviese el árbol que ya estaba a medio caer, dejándolo tumbado a poco metros de ella. - Bien, no me decepciones entonces -.
Uker se levantó de un salto, esperando un ataque que no llegó. Sus ojos se encontraron con los de la mujer y no pudo reconocerla. Observó también sus “ropajes”, así como sus puños, los cuales estaban decorados por lo que parecían un par de armas que cubrían sus falanges. “Así que por eso sus puños se sentían tan pesados”, pensó, mientras llevaba su mano izquierda a su katana y la desenfundaba, pero todavía no podía responder lo más importante.
¿Quién mierda era ella?
La conversación tomó un tono… ¿nostálgico? Nunca pensó que Kiyoshi fuese quien podría preguntarle eso, siempre lo tomó como alguien más frío, que no se preocupó por esa tripulación lo suficiente para recordarlos. Claramente ambos sabían que viajaron juntos, pero esos tiempos no fueron los mejores, al menos no para Rackham. - Pues, han pasado varias cosas en tan poco tiempo -. Desvió su mirada hacia un lado, dudando por un momento, pero la pregunta del hombre parecía sincera. - Jensen y tú abandonaron la tripulación casi al mismo tiempo, Owen desapareció para luego aparecer en Little Garden acompañando a Sohem junto a Gwen. Me pidió tiempo para volver, pero no creo que la tripulación hubiese durado mucho más que eso –. Entrecerró los ojos y sus puños se presionaron con fuerza al recordar esos momentos. Tenía algo guardado, pero no era información que fuera a dejar salir. - Y Maki… siento haberla dejado a su suerte en Little Garden, incluso con sus pocas ganas de obedecer órdenes en ocasiones siempre fue la más comprometida con todo ese… -.
“Ese circo”, podría decir, pero eso sería faltarle aún más el respeto a la mujer que ya había abandonado antes. - Tampoco pude formar un vínculo muy fuerte con ellos, entre todo lo que pasó en los Cabos Gemelos, la aparición de los Marines y Sohem, también me demostraron que estaba siendo débil -. Sus dedos se entrelazaron un momento, intentando pensar en otra cosa. - Tal vez fue muy egoista de mi parte, pero si debía cuidar de más personas iba a terminar muerto en algún punto, sin poder alcanzar mi objetivo -.
De nuevo, volvió a tirar su peso hacia atrás, apoyando nuevamente sus palmas en la roca. - No quiero volver a ser capitán, no es lo mío -. Cerró los ojos y dejó que su cuerpo descanse un momento, incluso si las ramas y espinas detrás de él le pinchaban un poco. Lo que no vio, es que justo a su izquierda, una cabeza se asomó entre la maleza.
- Así que también eras capitán -
Se hizo el silencio por un segundo, solo un momento antes de que el cuerpo del cocinero reaccionara. Su puño izquierdo se alzó y buscó la mandíbula de esa mujer, asustado por la sorpresa de verla, pero fue detenido fácilmente por ella, empujando el puño hacia un lado y acertando uno directamente en el costado del pirata. La fuerza era tal que lo mandó a volar varios metros hacia la derecha alejándolo de Kiyoshi y haciendo que se perdiera entre la vegetación.
La desconocida salió de su escondite, parándose en la roca que antes ocupaba el cocinero. Se trataba de una mink pantera, con nada más puesto que un par de trozos de tela que apenas tapaban sus atributos. Sus ojos dorados se centraron en Kiyoshi un momento, antes de dedicarle una sonrisa y unas palabras. - No te metas en esto, ¿si? -. Tras eso, le tomó unos instantes prepararse y salir despedida en dirección a Uker, perdiéndose también en la maleza.
¿Dónde quedó nuestro cocinero menos favorito? El ataque consiguió moverlo lo suficiente para hacerlo chocar contra otro árbol, uno más sano y fuerte que el que Kiyoshi usó de asiento, y por lo tanto, más duro. - ¿Quién mierd…? -. Intentó incorporarse, pero un sonido en la maleza frente a él lo hizo alzar su guardia, colocando sus brazos en forma de x frente a su cuerpo. Aún así, fue lento, si el ataque de la enemiga no hubiera impactado apropósito a unos centímetros de su rostro, no hubiera podido defenderlo. Miró hacia su derecha, hacia el puño ajeno y el impacto que dio en el árbol, dejando no solo una gran grieta, sino que casi desmoronando el árbol simplemente a fuerza bruta.
- Eres Rackham, ¿verdad? -
El pirata observó a la mink, la vio relamerse los labios ante la pregunta. - Seas quien seas, te aviso que… -. No pudo terminar de hablar antes de volver a recibir un ataque, una patada en esta ocasión, directamente en la zona que nunca dejó de cubrir con sus brazos. La fuerza del ataque seguía siendo impresionante, la suficiente para lograr que atraviese el árbol que ya estaba a medio caer, dejándolo tumbado a poco metros de ella. - Bien, no me decepciones entonces -.
Uker se levantó de un salto, esperando un ataque que no llegó. Sus ojos se encontraron con los de la mujer y no pudo reconocerla. Observó también sus “ropajes”, así como sus puños, los cuales estaban decorados por lo que parecían un par de armas que cubrían sus falanges. “Así que por eso sus puños se sentían tan pesados”, pensó, mientras llevaba su mano izquierda a su katana y la desenfundaba, pero todavía no podía responder lo más importante.
¿Quién mierda era ella?
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