06-04-2026, 09:02 AM
La basura en la arena la vio volar por los aires antes de que él terminara de procesar la secuencia completa el salto, las manos en el suelo, la voltereta que convirtió lo que podría haber sido una caída en algo que, con suficiente buena voluntad, podría llamarse acrobacia. Kazan siguió el arco completo desde la orilla con la expresión de quien ya ha aprendido que Seraphine y el suelo mantienen una relación complicada y en constante negociación. Leyó la pregunta sobre los padres. ¿Si los imaginé? Sus dedos fueron al collar solos, como siempre. Las cuentas de madera, una por una, bajo el pulgar. El mar le llegaba a los tobillos y el sol de media mañana calentaba el agua lo suficiente para que no hubiera diferencia entre estar dentro y estar fuera. -Sí. Durante años.- Lo dijo hacia el horizonte, sin apartar los ojos del agua. -En el circo había tiempo muerto entre combates. No mucho, pero el suficiente. Los imaginé de todas las formas posibles grandes, pequeños, del agua, de tierra. A veces los imaginaba buscándome. A veces los imaginaba sin saber que existía. A veces...- Pausa. El humo de la pipa fue hacia el este. -...los imaginaba habiendo tomado una decisión deliberada. Y esa versión era la que más costaba dejar de visitar.-
No había amargura en la voz. Era el tono específico de algo que se ha examinado tantas veces que ya no sangra al tocarlo solo tiene forma, peso, textura reconocible. -Con los años dejé de imaginar. No porque encontrara respuestas sino porque las preguntas dejaron de cambiar algo.-
Vio la mirada de reojo de Seraphine. La preocupación que se instaló en su expresión cuando la risa no había llegado completa. Giró levemente la cabeza hacia ella solo lo suficiente para que viera que seguía ahí, entero, sin nada roto en ningún sitio que no llevara roto ya bastante tiempo. -Tiburón toro sigue siendo mi favorita también, por las profundidades.- Lo dijo con sequedad afectuosa, y algo en la comisura de su boca confirmó que no había daño.
Cuando ella dejó la libreta entre sus cosas y se deshizo del vestido sin mayor ceremonia, Kazan ya estaba mirando al frente el horizonte, el agua, el punto donde el azul del verano se volvía más profundo y más oscuro sin que eso significara nada amenazante para quien sabía leerlo. No era la primera vez. No hacía falta señalarlo. -Ga-ha-ha-ha-ha.- La risa salió entera esta vez, rodando sobre el agua tranquila de la mañana. Se metió hasta la cintura de un paso el desplazamiento habitual, la ola pequeña que salió en todas direcciones y bajó una mano hasta la superficie, la palma hacia arriba, abierta. Disponible. Como un puerto. Como siempre. Bajo el agua, los pies de Seraphine probablemente ya no tocaban fondo. Los suyos sí. Con margen.
No había amargura en la voz. Era el tono específico de algo que se ha examinado tantas veces que ya no sangra al tocarlo solo tiene forma, peso, textura reconocible. -Con los años dejé de imaginar. No porque encontrara respuestas sino porque las preguntas dejaron de cambiar algo.-
Vio la mirada de reojo de Seraphine. La preocupación que se instaló en su expresión cuando la risa no había llegado completa. Giró levemente la cabeza hacia ella solo lo suficiente para que viera que seguía ahí, entero, sin nada roto en ningún sitio que no llevara roto ya bastante tiempo. -Tiburón toro sigue siendo mi favorita también, por las profundidades.- Lo dijo con sequedad afectuosa, y algo en la comisura de su boca confirmó que no había daño.
Cuando ella dejó la libreta entre sus cosas y se deshizo del vestido sin mayor ceremonia, Kazan ya estaba mirando al frente el horizonte, el agua, el punto donde el azul del verano se volvía más profundo y más oscuro sin que eso significara nada amenazante para quien sabía leerlo. No era la primera vez. No hacía falta señalarlo. -Ga-ha-ha-ha-ha.- La risa salió entera esta vez, rodando sobre el agua tranquila de la mañana. Se metió hasta la cintura de un paso el desplazamiento habitual, la ola pequeña que salió en todas direcciones y bajó una mano hasta la superficie, la palma hacia arriba, abierta. Disponible. Como un puerto. Como siempre. Bajo el agua, los pies de Seraphine probablemente ya no tocaban fondo. Los suyos sí. Con margen.
