08-04-2026, 04:37 PM
[personajeinvalido=3367]
Tocho Morocho salía caminando y ahora más que antes, estaba segura de que se iba a mejorar. Yuuki soltó un alivio de suspiro y dedicó una mirada de alegría a Wyatt, una alegría que era más bien agridulce, pues el soldado al que había sacado de allí de ese basurero no había soltado nada útil además de sangre de su boca y no había conseguido ayudar realmente a sus amigos. Pero le había dado unas palabras que le pusieron a pensar por un rato. La sala de calderas. Y un pero... ¿Pero qué? Ojalá pudiera tener tiempo de salvar a todos los heridos que habían quedado en el basurero. Igual no sería posible ya, pues ahora algo parecía que sucedía en ese lugar y no se iba a quedar a ver qué era lo que pasaba allí. En lo que a Yuuki ñe concernía, ese basurero podía arder hasta las cenizas y ya no le iba a importar.
Requisó el cuerpo del muerto, en busca de algo más. Pero no encontró nada. Así que simplemente se untó el dedo con la sangre ajena y escribió en un mural. Si el que los encerró la consideró basura antes. Ella se iba a encargar de que no lo volviera a hacer nunca más. Usó tanta sangre como pudo y en el muro se leía bien claro y con un tono carmesí:
Puso luego la palma de la mano. A decir verdad era un movimiento infantil. Bastante. Pero le ayudaba a lidiar con todo el estrés que tenía encima: de lo contrario iba a terminar disparándole a uno de esos marines y eso sería incumplir el trato que había hecho con ellos de estar en tregua hasta que pudieran rescatar a sus aliados. Y de paso le daba para que el que fuera que la hubiese tirado a la basura, se acordara toda la vida de su error. ¿Cómo se atrevía a ensuciarla y humillarla de esa manera? Muy en su interior, ella clamaba venganza de alguna manera.
Suspiró y caminó de vuelta a la sala de control, solo para ver en vivo y en directo cómo una rubia que se le había hecho familiar era aplastada justo antes de lanzar a Seraphine lejos de ella. Y también pudo ver a Ryota. ¡Era una araña! Estaba peleando en serio...
Otra pantalla mostraba a una mujer alada como ella, pero con capacidad de volar. Era parecida a Alek. Y le habían dado un golpe.
La sala de torturas otra vez estaba sin agua y el sujeto parecido a un pingüino estaba bailando. ¿Pero porqué se había drenado? La mirada de odio de Yuuki de antes volvió a verse. Pero esta ves sostenía la pistola auxiliar en su mano izquierda a la altura de la cara. Estaba transformada. De verdad que estaba a punto de disparar. ¡EL IDIOTA DE SHIN HABÍA HERIDO A TEZCA! ¡LO QUERIA DESCUARTIZAR! Y para empeorar, ¡ESTABA VIENDO A BARALD CAER! La cara se le puso roja. Esta vez no se aguantó, como la vez pasada.
—¡¿SE PUEDE SABER QUIÉN FUE EL SUBNORMAL QUE METIÓ MANO EN LA SALA DONDE ESTÁ EL GRAN TEZCA?!
Avanzó dentro de la habitación con un fuerte aleteo de sus alas, queriendo empujar a los otros de allí y se pegó a la pantalla de la sala Planeta Océano. Gritó con rabia y frustración, quería pelear. Quería golpear a alguien, aunque fuera. Se le había ido cualquier aire de ser hermosa y delicada y se sentía la sed de sangre en ella, una pirata en pleno ser. Miró los controles y luego recordó lo que dijo el soldado aquél antes de morirse. Y una idea cruel se le pasó por la cabeza. Una que la hizo reírse.
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH!
Puso su mano sobre el control cuatro de la sala de calderas, girando la válvula mientras miraba a todos los otros. Seguía habiendo odio vivo en ella. Y no dudó en exteriorizarlo.
—No sabemos qué pasa, ¿Verdad? Juguemos, ciertamente. Y ojalá todos y cada uno de los marines allá encerrados no vuelvan a salir nunca. Si no les quedan aliados, podré matarlos a ustedes después, ¿Verdad? —Activó la válvula y esperó a ver qué ocurría, conteniendo ahora la respiración. Deseaba que Ryota y Seraphine pudieran salir bien de ahí.
Parecía estar siendo solo furibunda, pero tenía una hipótesis. Mientras duró activada la palanca de antes, la sala de Planeta océano estaba sin agua. Y como el botón de la cámara tóxica seguía activo y nadie allí estaba padeciendo de alguna afectación por veneno, supuso que era eso lo que mantenía la sala respirable. No tocar ningún botón de la consola de esa sala parecía ser lo óptimo. Hacerlo sería condenar a Runin. Considerando todo lo anterior, a lo mejor lo que el soldado le estaba diciendo antes de morir era que la válvula cuatro de la sala de calderas afectaría a otra sala. Y esperaba, con el corazón, ver a algún marine sufrir como lo estaban haciendo sus amigos.
Tocho Morocho salía caminando y ahora más que antes, estaba segura de que se iba a mejorar. Yuuki soltó un alivio de suspiro y dedicó una mirada de alegría a Wyatt, una alegría que era más bien agridulce, pues el soldado al que había sacado de allí de ese basurero no había soltado nada útil además de sangre de su boca y no había conseguido ayudar realmente a sus amigos. Pero le había dado unas palabras que le pusieron a pensar por un rato. La sala de calderas. Y un pero... ¿Pero qué? Ojalá pudiera tener tiempo de salvar a todos los heridos que habían quedado en el basurero. Igual no sería posible ya, pues ahora algo parecía que sucedía en ese lugar y no se iba a quedar a ver qué era lo que pasaba allí. En lo que a Yuuki ñe concernía, ese basurero podía arder hasta las cenizas y ya no le iba a importar.
Requisó el cuerpo del muerto, en busca de algo más. Pero no encontró nada. Así que simplemente se untó el dedo con la sangre ajena y escribió en un mural. Si el que los encerró la consideró basura antes. Ella se iba a encargar de que no lo volviera a hacer nunca más. Usó tanta sangre como pudo y en el muro se leía bien claro y con un tono carmesí:
SOY YUUKI LA PIRATA. Y YO SOY LIBRE. CIERTAMENTE.
Puso luego la palma de la mano. A decir verdad era un movimiento infantil. Bastante. Pero le ayudaba a lidiar con todo el estrés que tenía encima: de lo contrario iba a terminar disparándole a uno de esos marines y eso sería incumplir el trato que había hecho con ellos de estar en tregua hasta que pudieran rescatar a sus aliados. Y de paso le daba para que el que fuera que la hubiese tirado a la basura, se acordara toda la vida de su error. ¿Cómo se atrevía a ensuciarla y humillarla de esa manera? Muy en su interior, ella clamaba venganza de alguna manera.
Suspiró y caminó de vuelta a la sala de control, solo para ver en vivo y en directo cómo una rubia que se le había hecho familiar era aplastada justo antes de lanzar a Seraphine lejos de ella. Y también pudo ver a Ryota. ¡Era una araña! Estaba peleando en serio...
Otra pantalla mostraba a una mujer alada como ella, pero con capacidad de volar. Era parecida a Alek. Y le habían dado un golpe.
La sala de torturas otra vez estaba sin agua y el sujeto parecido a un pingüino estaba bailando. ¿Pero porqué se había drenado? La mirada de odio de Yuuki de antes volvió a verse. Pero esta ves sostenía la pistola auxiliar en su mano izquierda a la altura de la cara. Estaba transformada. De verdad que estaba a punto de disparar. ¡EL IDIOTA DE SHIN HABÍA HERIDO A TEZCA! ¡LO QUERIA DESCUARTIZAR! Y para empeorar, ¡ESTABA VIENDO A BARALD CAER! La cara se le puso roja. Esta vez no se aguantó, como la vez pasada.
![[Imagen: b2pN1Dl.png]](https://i.imgur.com/b2pN1Dl.png)
—¡¿SE PUEDE SABER QUIÉN FUE EL SUBNORMAL QUE METIÓ MANO EN LA SALA DONDE ESTÁ EL GRAN TEZCA?!
Avanzó dentro de la habitación con un fuerte aleteo de sus alas, queriendo empujar a los otros de allí y se pegó a la pantalla de la sala Planeta Océano. Gritó con rabia y frustración, quería pelear. Quería golpear a alguien, aunque fuera. Se le había ido cualquier aire de ser hermosa y delicada y se sentía la sed de sangre en ella, una pirata en pleno ser. Miró los controles y luego recordó lo que dijo el soldado aquél antes de morirse. Y una idea cruel se le pasó por la cabeza. Una que la hizo reírse.
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH!
Puso su mano sobre el control cuatro de la sala de calderas, girando la válvula mientras miraba a todos los otros. Seguía habiendo odio vivo en ella. Y no dudó en exteriorizarlo.
—No sabemos qué pasa, ¿Verdad? Juguemos, ciertamente. Y ojalá todos y cada uno de los marines allá encerrados no vuelvan a salir nunca. Si no les quedan aliados, podré matarlos a ustedes después, ¿Verdad? —Activó la válvula y esperó a ver qué ocurría, conteniendo ahora la respiración. Deseaba que Ryota y Seraphine pudieran salir bien de ahí.
Parecía estar siendo solo furibunda, pero tenía una hipótesis. Mientras duró activada la palanca de antes, la sala de Planeta océano estaba sin agua. Y como el botón de la cámara tóxica seguía activo y nadie allí estaba padeciendo de alguna afectación por veneno, supuso que era eso lo que mantenía la sala respirable. No tocar ningún botón de la consola de esa sala parecía ser lo óptimo. Hacerlo sería condenar a Runin. Considerando todo lo anterior, a lo mejor lo que el soldado le estaba diciendo antes de morir era que la válvula cuatro de la sala de calderas afectaría a otra sala. Y esperaba, con el corazón, ver a algún marine sufrir como lo estaban haciendo sus amigos.
Combo de pollito frito con papas

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)