09-04-2026, 10:36 PM
El movimiento fue tan repentino que Moja apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de encontrarse nuevamente sentado, con Seraphine acomodándose sin demasiada ceremonia sobre su regazo. Su primera respuesta no fue apartarla, sino quedarse inmóvil durante un breve instante, procesando la naturalidad con la que ella cruzaba límites que, para él, normalmente requerían tiempo y contexto. Sin embargo, no había incomodidad real en su expresión, solo una ligera sorpresa mezclada con esa calma que parecía sostener incluso las situaciones más inesperadas.
Sus manos permanecieron unos segundos suspendidas en el aire, como si estuviera decidiendo dónde colocarlas sin invadir más espacio del necesario, hasta que finalmente se apoyaron con cuidado a los lados de su cintura, manteniendo el contacto firme pero respetuoso, asegurándose de que ella mantuviera el equilibrio sobre sus piernas.
La cercanía facilitaba ver detalles que antes pasaban desapercibidos: el leve enrojecimiento en sus mejillas, el brillo inquieto en sus ojos, la forma en que sus dedos seguían moviéndose incluso cuando intentaba parecer decidida. Cuando ella escribió directamente sobre su pecho, Moja bajó la mirada para leer, consciente de la intensidad con la que parecía necesitar esa respuesta.
-Pasado mañana por la mañana- respondió finalmente, sin rodeos, manteniendo un tono sereno para no añadir más tensión a la situación.
No apartó la frente cuando ella acercó la suya, permitiendo esa cercanía como algo ya natural entre ambos.
-Mi barco zarpa temprano- continuó. -Aún tengo que revisar algunas provisiones mañana, pero el resto del tiempo… es mío.-
Sus ojos se mantuvieron fijos en los de ella, observando la determinación con la que hablaba de organizar sus días libres alrededor de él. Aquello no le resultaba incómodo, pero sí lo hacía consciente de la responsabilidad implícita en cada gesto. Su pulgar se movió apenas, un gesto casi inconsciente contra la tela de su ropa, antes de continuar:
-No quiero que estos días se conviertan en una despedida triste. Prefiero que sean… claros.-
No especificó más, pero el matiz era evidente: no estaba huyendo, ni desapareciendo sin explicación, ni intentando crear promesas que no pudiera cumplir.
-Mañana podemos elegir un lugar tranquilo- propuso. -O uno donde puedas enseñarme algo más de ese mundo tuyo… el que hace que olvides todo lo demás cuando bailas.-
Su mirada descendió un instante hacia sus labios antes de volver a sus ojos, manteniendo la compostura tranquila que lo caracterizaba.
-Aunque empiezo a sospechar que planear contigo significa aceptar que los planes cambiarán constantemente.-
La leve curva en su boca indicaba que no lo consideraba un problema. Solo una realidad que empezaba a resultarle… agradable.
Sus manos permanecieron unos segundos suspendidas en el aire, como si estuviera decidiendo dónde colocarlas sin invadir más espacio del necesario, hasta que finalmente se apoyaron con cuidado a los lados de su cintura, manteniendo el contacto firme pero respetuoso, asegurándose de que ella mantuviera el equilibrio sobre sus piernas.
La cercanía facilitaba ver detalles que antes pasaban desapercibidos: el leve enrojecimiento en sus mejillas, el brillo inquieto en sus ojos, la forma en que sus dedos seguían moviéndose incluso cuando intentaba parecer decidida. Cuando ella escribió directamente sobre su pecho, Moja bajó la mirada para leer, consciente de la intensidad con la que parecía necesitar esa respuesta.
-Pasado mañana por la mañana- respondió finalmente, sin rodeos, manteniendo un tono sereno para no añadir más tensión a la situación.
No apartó la frente cuando ella acercó la suya, permitiendo esa cercanía como algo ya natural entre ambos.
-Mi barco zarpa temprano- continuó. -Aún tengo que revisar algunas provisiones mañana, pero el resto del tiempo… es mío.-
Sus ojos se mantuvieron fijos en los de ella, observando la determinación con la que hablaba de organizar sus días libres alrededor de él. Aquello no le resultaba incómodo, pero sí lo hacía consciente de la responsabilidad implícita en cada gesto. Su pulgar se movió apenas, un gesto casi inconsciente contra la tela de su ropa, antes de continuar:
-No quiero que estos días se conviertan en una despedida triste. Prefiero que sean… claros.-
No especificó más, pero el matiz era evidente: no estaba huyendo, ni desapareciendo sin explicación, ni intentando crear promesas que no pudiera cumplir.
-Mañana podemos elegir un lugar tranquilo- propuso. -O uno donde puedas enseñarme algo más de ese mundo tuyo… el que hace que olvides todo lo demás cuando bailas.-
Su mirada descendió un instante hacia sus labios antes de volver a sus ojos, manteniendo la compostura tranquila que lo caracterizaba.
-Aunque empiezo a sospechar que planear contigo significa aceptar que los planes cambiarán constantemente.-
La leve curva en su boca indicaba que no lo consideraba un problema. Solo una realidad que empezaba a resultarle… agradable.
*Pienso* -Hablo- Narro
![[Imagen: 5IZMHzN.jpeg]](https://i.imgur.com/5IZMHzN.jpeg)
