[Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas
#29
En ocasiones las batallas no se libraban con los puños, ni con un arte marcial acompañado por la danza, ni tan siquiera con poderes místicos conseguidos a través de alguna fruta. A veces las batallas se ganaban a través de la labia, la simpatía, la argucia y la imagen, mis puntos fuertes. La mink vaca jugueteaba con su pelo mientras me escuchaba, después de que yo entrase al terreno de juego. Eso era un simbolismo de que las cosas iban por el buen camino. Cuando me comentó que no quería hablar de Nimda Leyos mi corazón se volcó con un ligero susto, pero pronto se recuperó en cuanto vi que Milka sacó un violín, preparada para el dueto que le propuse y con la condición de que si estaba a la altura, me hablaría de todo. En ese momento sonreí de forma ladina por pura fachada, aunque algo preocupado en mi interior por cómo pudiese acabar el encuentro.

Escuchaba con atención el sonar de ese violín, intentando adaptarme al ritmo que la mink tocaba. ¿Debería improvisar un instrumento musical dándole forma a mi arena? No. En esa ocasión sería malgastar mi bala. Miré pensativo hacia el techo, con una mirada perdida como aquel que mira fijamente al abismo sin miedo a morir, preparado para saltar. — "Espero que me nombren almirante después de este show" — Pensé para mis adentros, creando un ritmo en mi cabeza intentando entrar en el mood. — Yeeeeeah — Comencé a cantar aterciopelando mi voz lo máximo posible, como hacen esos grupos musicales que viven de engatusar a adolescentes, mientras me sacaba el sombrero. — Tú ereeees — flexioné mi cuerpo hacia adelante de forma lenta, improvisando un paso de baile que hacía que mis nalgas acabasen apuntando hacia la mink vaca y dejando mi sombrero en el suelo. — Mi fueeeeeego. El único deseeeeeo. — Me volví a erguir con un contoneo lento de cuerpo completo mirando a Milka, que ni Joe en sus mejores días como serpiente. — Creéeme cuando digo. — comencé a caminar de forma firme y segura hacia una mesa. — Que lo quieeeero asíííííí — con una patada rápida con la punta de mi bota en la parte inferior de una mesa, hice volar una baraja de cartas que caían sobre mí como la lluvia, al mismo tiempo que miraba a la mink de forma decidida mientras hacía el saludo surfero con ambas manos hacia ella, extendiendo únicamente los dedos pulgares y meñique de mis manos. — Pero nosooootros somos dos mundos apaaaarte. — Seguí caminando lentamente hacia la barra de la taberna, cantando a pleno pulmón. — No puedo lleeeegar a tu corazóóón. — Posé mi mano en la barra dándole la espalda a Milka, contoneándome con un baile erótico improvisado, al mismo tiempo que me agachaba lentamente mientras con un hilo de arena trataba de alcanzar un cartón de leche — Cuando túúúúú diceeees, que lo quieeeeero así

Me acercaba al estribillo y por lo tanto mi show tenía que alcanzar el clímax. Mi sacrificio nos llevaría al éxito. — Dime por quééééé — me giré pegado a la barra con energía, mirando a Milka. — No es más que un dolor de corazóóóóón. Dime por quééééé no es más que un erroooor. — Moví el cartón de leche restregándolo por encima de mis abdominales, subiéndolo hacia mis pectorales — Dime por qué. Nunca quiero oírte decir queeee — bajé el cartón de leche hasta mi entrepierna, apretándolo con fuerza mientras daba un golpe de cadera hacia el frente. La presión de mi agarre provocó que éste se rompiese, lanzando un chorro de leche. Mi intención era mojar a Milka, lastimosamente yo no era justo el Marine con la mejor precisión del mundo, así que sin querer el líquido voló con fuerza hacia una anciana que contemplaba el show tranquila desde una mesa. La leche le golpeó en la cara, haciendo que se le cayese la dentadura postiza... pero no podía distraerme. Tenía que seguir mi show, por lo que agarré una enorme jarra de agua que había en la barra para volcarla sobre mi cabeza y mojarme completamente. — Yooo loooo quieeeero asííííí. ¿Soy... tu fueeeeego? — volví a caminar hacia donde se encontraba Milka tocando el violín, sacándome la chaqueta que llevaba encima para dejar mi torso desnudo. Lancé la prenda con la intención de que acabase en la mesa en la que Viktor y Karl se encontraban cuando llegamos... pero mi mala puntería de nuevo hizo que ésta volase hacia la anciana de antes, golpeándola y haciendo que se cayese de espaldas desde su silla. — ¿Tu único deseeeeeo?. — Bailaba con prisa, contoneando mi torso desnudo y mojado esperando que la arena de mi cuerpo no absorbiese rápido el agua. — Sí, sé que es demasiado tarde. — Lo contoneos de mi cuerpo se convirtieron en movimientos pélvicos para continuar lanzándole un beso a la mink, a la par que tensaba mi musculatura para que se marcase. — Pero lo quiero asííííí — corrí hacia la violinista para dar un pequeño salto en el aire, con un leve giro que acabó con mis brazos tensos y extendidos apuntando hacia el suelo. — Dime por quééééé no es más que un dolor de corazóóóón — seguí bailando semidesnudo y mojado, contoneándome delante de Milka sin quitarle el ojo de encima — Dime por quéééé no es más que un errooor. Dime por quéééé — Con un pequeño brinco ágil acabé tumbándome sobre el suelo, apoyando mi mano derecha y moviendo mis caderas como si le estuviese haciendo el aquello — Nunca quiero oírte deciiiir, que lo quieeeero asíííí. — Me levanté del suelo, moviéndome como una hoja que cae meneándose por el viento para finalmente guiñarle mi ojo izquierdo a la mink.

Todo por la justicia.

Resumen

Bélico

Calor

Karmas aplicados

Off


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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - por Apolo Bahía - 10-04-2026, 07:18 PM

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