11-04-2026, 02:48 AM
El yakuza esperó pacientemente, escuchó claramente los tres toques, aunque no era necesario para saber la posición en la que se encontraba el propio Kiyoshi. Sus manos no se separaron, de hecho no se percató de que Eros pudiera estar tan cansado, quizás porque su atención estaba ahora más enfocada en el médico para demostrar sus capacidades. Las palabras que provenían del médico al menos lo reconfortaron, no por lo mencionado, sino porque al fin parecía haber un poco más de confianza y la hostilidad había desaparecido, del mismo modo que ya no parecía apuntarlo de nuevo con un arma.
Hasta entonces, él estaba seguro de que iba a seguir hablando, pero el ruido a su lado lo distrajo, el propio Eros parecía haber caído de un momento a otro. Desciende su mirada hacia el joven, agachándose para comprobar, pero aparentemente el médico, bajo aquel terror, se acerca antes. Es mejor, al menos no es un cualquiera y, si es un caso grave, sabrá tratarlo. En el momento que trata de echarse el cuerpo de su capitán a sus espaldas, lo frena por un momento. —Déjame ayudarte. — Su forma informal salió de forma automática. Recordó, por un momento, el suceso con aquella muchacha que falleció en los brazos del joven, no sabía si aquello había llegado a afectarlo, o si seguía afectándolo. —Entiendo que no confíes en mí, pero no tengo intenciones hostiles, o ya habría desenvainado. — Pese a que quiso cargarlo él mismo, supo que lo mejor era solo dejarle. Él era el médico y, por el pequeño comportamiento desesperado, incluso tras aquella excusa, estaba claro que esos dos no eran solo compañeros de tripulación.
Lo ayudó a acomodarlo tras su espalda, y se quedó quieto, dejándolo avanzar. Fue fortuito que hubiera dejado la puerta abierta para entrar en los camerinos. —Suelo llamarla a menudo, no se preocupe por eso. También estaría bien que la llamara usted alguna vez, para revisar si hay mejora. Parece que al menos médicamente ella confía en usted. — Le había entregado la información del den-den Mushi, no sabía si esos dos seguían manteniendo conversación, o si Kiyoshi hacía el seguimiento a distancia. Akura seguía en los Blues, y dudaba que fuera a viajar, al menos no pronto.
Fue sorpresivo ver que se preocupaba por la hostilidad de sus compañeros de tripulación, pero dudaba que fuera por sí mismo, sino más bien por el contrato que los ataba. —Antes de eso... No se lo dije por no estar seguro, pero es posible que Brandon esté en alguna de las islas del Grand Line. Solo es una teoría. Prefiero decirle eso en persona.
Al recordarle sobre sus pantalones, sus ojos se elevan, y solo eleva los hombros despreocupadamente. —No se preocupe, parece que su capitán quería tenerlos de recuerdo. Es extraño, pero no me cae mal. Dígale que duerma más. — Sabía que había sido una excusa, pero era mejor seguir fingiendo que no sabía.
Lo que sí hizo fue descender la prenda de ropa, doblarla y dejarla a un lado. No iba a cargar con ellos cuando ya había dicho antes que tenía más como ese. Había perdido la cuenta de la cantidad de trajes a medida que poseía. Revisó una última vez el pasillo, donde ahora no veía a ninguno de los dos piratas. Sus manos se posicionaron en las armas, no para amenazar, sino para recordar y revisar que lo llevaba todo encima, especialmente el Den-Den Mushi. Por otro lado, le alegraba ver que, aunque fuera con una relación distinta, Kiyoshi pareciera resultar tener a alguien más después del evento que sucedió con Elena. Quizás estar en una tripulación le haría más bien de lo que esperaba. La culpabilidad lo había matado desde aquel suceso, no es que se disipara, pero sí se sentía algo más aliviado.
Con todo comprobado, retiró el Den-Den Mushi, alejándose del barco donde se encontraban los Sepultureros, y siguió su camino a lo que tenía en mente, con uno de los cigarros que había recuperado también de aquella caja de materiales.

—He estado ocupado, pero no suelo perder mi tiempo.
Hasta entonces, él estaba seguro de que iba a seguir hablando, pero el ruido a su lado lo distrajo, el propio Eros parecía haber caído de un momento a otro. Desciende su mirada hacia el joven, agachándose para comprobar, pero aparentemente el médico, bajo aquel terror, se acerca antes. Es mejor, al menos no es un cualquiera y, si es un caso grave, sabrá tratarlo. En el momento que trata de echarse el cuerpo de su capitán a sus espaldas, lo frena por un momento. —Déjame ayudarte. — Su forma informal salió de forma automática. Recordó, por un momento, el suceso con aquella muchacha que falleció en los brazos del joven, no sabía si aquello había llegado a afectarlo, o si seguía afectándolo. —Entiendo que no confíes en mí, pero no tengo intenciones hostiles, o ya habría desenvainado. — Pese a que quiso cargarlo él mismo, supo que lo mejor era solo dejarle. Él era el médico y, por el pequeño comportamiento desesperado, incluso tras aquella excusa, estaba claro que esos dos no eran solo compañeros de tripulación.
Lo ayudó a acomodarlo tras su espalda, y se quedó quieto, dejándolo avanzar. Fue fortuito que hubiera dejado la puerta abierta para entrar en los camerinos. —Suelo llamarla a menudo, no se preocupe por eso. También estaría bien que la llamara usted alguna vez, para revisar si hay mejora. Parece que al menos médicamente ella confía en usted. — Le había entregado la información del den-den Mushi, no sabía si esos dos seguían manteniendo conversación, o si Kiyoshi hacía el seguimiento a distancia. Akura seguía en los Blues, y dudaba que fuera a viajar, al menos no pronto.
Fue sorpresivo ver que se preocupaba por la hostilidad de sus compañeros de tripulación, pero dudaba que fuera por sí mismo, sino más bien por el contrato que los ataba. —Antes de eso... No se lo dije por no estar seguro, pero es posible que Brandon esté en alguna de las islas del Grand Line. Solo es una teoría. Prefiero decirle eso en persona.
Al recordarle sobre sus pantalones, sus ojos se elevan, y solo eleva los hombros despreocupadamente. —No se preocupe, parece que su capitán quería tenerlos de recuerdo. Es extraño, pero no me cae mal. Dígale que duerma más. — Sabía que había sido una excusa, pero era mejor seguir fingiendo que no sabía.
Lo que sí hizo fue descender la prenda de ropa, doblarla y dejarla a un lado. No iba a cargar con ellos cuando ya había dicho antes que tenía más como ese. Había perdido la cuenta de la cantidad de trajes a medida que poseía. Revisó una última vez el pasillo, donde ahora no veía a ninguno de los dos piratas. Sus manos se posicionaron en las armas, no para amenazar, sino para recordar y revisar que lo llevaba todo encima, especialmente el Den-Den Mushi. Por otro lado, le alegraba ver que, aunque fuera con una relación distinta, Kiyoshi pareciera resultar tener a alguien más después del evento que sucedió con Elena. Quizás estar en una tripulación le haría más bien de lo que esperaba. La culpabilidad lo había matado desde aquel suceso, no es que se disipara, pero sí se sentía algo más aliviado.
Con todo comprobado, retiró el Den-Den Mushi, alejándose del barco donde se encontraban los Sepultureros, y siguió su camino a lo que tenía en mente, con uno de los cigarros que había recuperado también de aquella caja de materiales.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
