11-04-2026, 04:24 PM
Narrador / María Merlot
¿Cuántas veces había golpeado a alguien?
Más de lo que la mayoría pensaría, aunque claro, casi todo terminaba muy mal… para ella por supuesto. La mestiza cuando fue raptada por los Piratas del Abismo era un lienzo escrito por el Cangrejo, quien le mostro lo que significaba tener una vida normal pero esa utopía se desmorono como una torre de naipes al terminar bajo el yugo de Pedro, el obsesivo tritón que la convirtió en su mejor activo, su adorado tesoro.
María estaba cansada también, los días en Little Garden se convirtieron en pesadillas que no dejaron de venir una tras otra, y además coincidió con el aniversario de la muerte de su padre. Ella había estado inestable emocionalmente, irritable pero también con mucho autodesprecio por sí misma. Todo un cóctel efervescente para que terminara derramándose en la desgraciada alma que la pinchará primero. Jamás pensó atacar a un nakama, iba contra cualquier pensamiento racional y menos a su Unnie, a la cual amaba por sobre casi cualquier persona en la faz de la tierra, y resultaba que el único individuo por encima de su fascinación, era Hyakinthos… a quien hizo sangrar. ¡Sangrar! Con o sin razón, eso fue todo lo que necesito la pelirrosada para erupcionar como volcán, arrastrada como lava caliente por la cubierta del Flush Royal.
La brisa, y el movimiento hacia la valquiria, movieron su cabello, y lo siguiente que sucedió la trajo a una realidad aterradora, la misma que supo en el bosque prehistorico: Ella no estaba al nivel de sus Nakamas. Maki giro sobre si misma, y el encuentro produjo algo: ¡Dolor! Mucho, en su mano sobre todo, que fue la que entro en contacto con el remolino makiciano.
Su mente quedo en blanco, su respiración agitada, su concentración se tambaleo un poco… mientras sus acciones miraban con horror como se desarrollaba ahora un enfrentamiento entre el médico y la carpintera. María observo las palmas de sus manos, se sentía mucho más frustrada que antes…
María estaba cansada también, los días en Little Garden se convirtieron en pesadillas que no dejaron de venir una tras otra, y además coincidió con el aniversario de la muerte de su padre. Ella había estado inestable emocionalmente, irritable pero también con mucho autodesprecio por sí misma. Todo un cóctel efervescente para que terminara derramándose en la desgraciada alma que la pinchará primero. Jamás pensó atacar a un nakama, iba contra cualquier pensamiento racional y menos a su Unnie, a la cual amaba por sobre casi cualquier persona en la faz de la tierra, y resultaba que el único individuo por encima de su fascinación, era Hyakinthos… a quien hizo sangrar. ¡Sangrar! Con o sin razón, eso fue todo lo que necesito la pelirrosada para erupcionar como volcán, arrastrada como lava caliente por la cubierta del Flush Royal.
La brisa, y el movimiento hacia la valquiria, movieron su cabello, y lo siguiente que sucedió la trajo a una realidad aterradora, la misma que supo en el bosque prehistorico: Ella no estaba al nivel de sus Nakamas. Maki giro sobre si misma, y el encuentro produjo algo: ¡Dolor! Mucho, en su mano sobre todo, que fue la que entro en contacto con el remolino makiciano.
Su mente quedo en blanco, su respiración agitada, su concentración se tambaleo un poco… mientras sus acciones miraban con horror como se desarrollaba ahora un enfrentamiento entre el médico y la carpintera. María observo las palmas de sus manos, se sentía mucho más frustrada que antes…
¿También te vas a unir, Merlot? Un dos contra uno no es problema para mi
La voz de Algodón de Azúcar la hizo despabilarse. ¿Dos contra uno? ¿A que se refería? No tenia ni idea, pero si sabia algo: Ella no podría con Maki, ni en sus sueños, entonces solo debía distraerla… ¿no? El tiempo de falta de concentración le sirvió, graciosamente, para bajar sus propias revoluciones, no quería hacer daño a nadie, pero su hermana debía aprender que con HYAKINTHOS NO — ¡MAKI D. ZENIN! — le grito señalándola con su dedo índice, buscando atraer toda su atención — MIRAME, NO LO VOLVERE A REPETIR: CON HYAKINTHOS NO. GOLPEA A QUIEN QUIERAS, HASTA A MI PERO A ÉL NO, NUNCA, JAMÁS, NI EN JUEGOS — reafirmo, corriendo de nuevo contra esta, de frente y sabiendo que sería totalmente vista, pero justo esa era su estrategia… ser el chivo expiatorio para que Hyakinthos pudiese golpearla sin resistencia.
README
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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